5 claves para superar una ruptura de pareja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 31 julio, 2018
Alicia Escaño Hidalgo · 2 marzo, 2017

Una ruptura de pareja duele, nos fragmenta y establece un antes y un después en nuestras vidas. Hacerlo del mejor modo posible, con los mejores recursos psicológicos y adecuadas estrategias, nos permitirá superar el duelo de la mejor manera. Solo entonces nos sentiremos más hábiles para iniciar una nueva etapa personal con  mayor entereza y fortaleza emocional.

Quien más y quien menos ha pasado por un momento parecido. A veces el origen de esa ruptura está en una traición, otras en percibir que hay más diferencias que valores en común. A menudo, es el simple desamor o una suma concatenada de decepciones donde solo la distancia es la mejor solución. Sea como sea, hay que vivir un duelo. Ese proceso para el cual, casi nunca estamos preparados.

Ahora bien, si el duelo no se realiza de forma correcta puede traducirse en un gran bloqueo. En un estado que se perpetúa gracias a conductas como las de “momificación” -no tirar ningún objeto de nuestra expareja- o la evitación -romper con todo lo que tenga que ver con él o ella- y que en ningún caso nos ayudará a manejar adecuadamente lo que nos ha ocurrido.

Para superar una ruptura de pareja es casi obligatorio pasar inicialmente por un proceso de duelo. Dejarnos sentir todo el torrente emocional que cada etapa va a traer consigo: ansiedad, miedos, rabia, tristeza…

Las lágrimas siempre son adecuadas y necesarias en estos casos. Asimismo, el enfado o experimentar ese vacío sin forma que es echar en falta a alguien, son sin duda estados completamente normales en el duelo. Somos humanos capaces de sentir un gran dolor físico, pero también un gran dolor emocional. No nos neguemos la posibilidad de caminar de nuevo, no pongamos más resistencia e iniciemos un adecuado proceso para superar lo sucedido.

¿Cómo actuar ante una ruptura de pareja?

Mujer triste por una ruptura de pareja

Hay quien lo hace: instalarse en un duelo de forma permanente. Deja pasar los días, las semanas y la vida entera esperando que la curación llegue por sí misma. Que el olvido aparezca como un velo sanador donde todo el sufrimiento quede de pronto atrás. Sin embargo, hay algo que debemos tener claro: el tiempo por sí mismo ni sana ni borra recuerdos. Es lo que nosotros hagamos durante ese tiempo lo que generará el progreso, lo que nos permitirá emerger del duelo con efectividad.

El proceso del duelo, es similar al que nos pautan cuando sufrimos una lesión muscular: tiene que haber un proceso de reposo, pero después, y en cuanto lo permitan los músculos, tenemos que comenzar con la rehabilitación. Porque la vida sedentaria empeora el proceso. Necesitamos actividad, recursos, tratamientos.

Ya no es que sientas emociones negativas congruentes con lo que está ocurriendo, sino que tu mente se ha instalado en el pasado y no deja paso al presente ni al futuro.

1. Para superar una ruptura, cambia tu mentalidad

Lauren Howe y Carol Dweck, psicólogos de la Universidad de Stanford, realizaron un interesante trabajo sobre cómo superar una ruptura de pareja. Tras realizar centenares de entrevistas y de sesiones a pacientes que estaban en pleno proceso de duelo afectivo, se dieron cuenta de un aspecto clave.

  • Hay personas que quedan estancadas en un diálogo interno basado en el “por qué”. ¿Qué es lo que he hecho mal? ¿Por qué nos ha pasado esto? ¿Cómo voy a querer a alguien después de esto, por qué me ha tenido que pasar a mí? ⇔ Es lo que los investigadores denonimaron como “mentalidad fija2.
  • En cambio, los perfiles que lograban superar su periodo de duelo en menos tiempo y de manera resiliente habían aplicado otra estrategia ⇔ Habían aplicado una “mentalidad de crecimiento2. No incidían en esas preguntas donde quedar atrapadas en un rol de víctimas, en una estado donde uno se limita a alimentarse del sufrimiento. Aplicaban un enfoque basado en el avance: he terminado una etapa de mi vida y ahora debo centrarme en mí. No busco culpables, pienso aprender de lo vivido y voy a seguir adelante.

2. Sí al apoyo social, sí a conocer gente nueva

Las relaciones sociales son una fuente de bienestar y curan el alma. Los amigos, los compañeros, la familia y toda aquella persona con la que nos sintamos a gusto tiene un poder enorme que hará que nuestra negatividad disminuya. Si estamos en compañía, haremos más planes, conversaremos, nos divertiremos, conoceremos a gente nueva y, en definitiva, abriremos puertas nuevas en nuestra vida.

Si bien es cierto que en el inicio del duelo siempre preferimos pasar un tiempo a solas para favorecer el desahogo emocional, es importante que no nos aislemos durante demasiados días. Asimismo, hay personas que encuentran un gran beneficio en el hecho de conocer gente nuevas. Es un modo de iniciar nuevas etapas, de reiniciarse en todos los sentidos.

La compañía también ayuda a desviar nuestro foco de atención. En estos momentos, la soledad y la introspección en grandes dosis son un alimento muy nutritivo para nuestros pensamientos negativos.

3. Que la vida no se detenga, múevete con ella

No te pares tras una ruptura de pareja. Quizás no te apetece realizar todas las actividades que antes hacías, pero no importa. Hazlas de todas formas, es más, date la oportunidad de iniciar nuevos proyectos, de ampliar tu círculo social, de establecer nuevas metas en tu horizonte. Para ello solo tienes que salir de tu cama, asearte, vestirte y hacerlo.

Ten en cuenta que la inactividad también nos ancla en nuestros pensamientos negativos y se crea el círculo vicioso pensamientos negativos-inactividad, inactividad-pensamientos negativos.

4. Niégate a adoptar el rol de víctima: no lo eres

Puede que te hayan dejado, que hayas experimentado una dura traición o decepción. El dolor puede ser inmenso, no hay duda, y a instantes emerge el enfado y la rabia, más tarde una noche entera de lágrimas. Sin embargo, piénsalo bien… ¿de verdad mereces vivir de este modo durante mucho tiempo?

Niégate a ser víctima. Di no a continuar alimentando ese dolor que te hace cautivo/a. La humanidad, lo creas o no, ha sobrevivido a estas adversidades, ha rehecho su vida y ha conseguido ser feliz a pesar de ello. No eres diferente del resto de personas que han superado una ruptura de pareja. En tu interior hay una fuerza llamada resiliencia que puede borrar en ti ese rol de víctima para alzarte como esa persona que eres de verdad: alguien fuerte que puede ser feliz de nuevo.

A pesar del contratiempo que nos ha tocado experimentar, el único camino que nos queda es seguir viviendo y para ello has de verte a ti mismo como un ave fénix, que es capaz de renacer de sus cenizas y nunca como una víctima desesperanzada. Que una ruptura de pareja no detenga todo lo que te queda por descubrir.

5. Agradecer lo que tienes, eres valioso

No todo es la pareja. En nuestra vida existen muchos más elementos importantes: la salud, el trabajo, la familia, el ocio, los amigos, las aficiones…¿Por qué enfocarnos solamente en aquello que hemos perdido? Lo ideal es revertir ese enfoque, valorar lo que somos y ante todo, agradecer todo aquello que sí que poseemos.

Cada día, escribe en un papel lo agradecido que estás por todo lo que tienes. Te darás cuenta de que en realidad dispones de auténticos tesoros.

Hombe escribiendo un diario tras una ruptura de pareja

6. No necesitas una pareja para ser feliz

El ser humano, contrariamente a lo que podamos pensar, necesita muy poco para ser feliz. Francisco de Asís decía: “Cada día necesito menos cosas y las pocas que necesito las necesito muy poco”. Nadie necesita a una pareja para estar bien, y mucho menos a alguien en particular.

Millones de personas en todo el mundo son solteras y están plenas y felices. Siempre que podamos seguir haciendo cosas valiosas por nosotros mismos y por nuestro entorno, podemos sentirnos completos y verle el sentido a la vida.

La pareja ha de sumar y se debe elegir en libertad, no en base a un vacío interior que no sabemos cubrir de otra manera. Si lo hacemos así, no podríamos considerarlo un amor verdadero y al cabo del tiempo es muy probable que la relación no termine de funcionar.

Si estás pasando por esta situación y has notado que el duelo tenía que haber terminado hace tiempo, no dudes en reflexionar en estas claves. Superar una ruptura de pareja no siempre es fácil, pero cuando te percates de que vas mejorando, felicítate por los logros y sobre todo, sigue siendo constante. Ayudarse a uno mismo es un trabajo costoso, pero es de los que más merecen la pena.