La vigilia desfallecida

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 noviembre, 2015
CATARINA DE CUENTOS · 4 noviembre, 2013

Reconocer que ya no tenemos sueños y anhelos, es como cuando aceptamos que tenemos una enfermedad, pero sólo es el primer paso para curar el espíritu con nuevos retos, con nuevas expectativas – y pueden ser las más inalcanzables o las más sencillas, pero siempre que existan, uno seguirá realmente vivo en esta tierra.

Y el cuento dice así:

“¿Asustado yo? Pero si quien está perfumada de flores de Cempoalxóchitl*
eres tu." Decía en voz alta el hombre que ya había cerrado los ojos para dormir.

Y es que aquella mujer de pómulos desnudos, le sonreía tratando de mostrar una emoción casi infantil.

"¡Oh! Es que aun no te has dado cuenta, hombre del bostezo" Le murmuró la mujer con cierta perversión.

El hombre, que a diario se iba a la cama sin despedirse de nadie, y que ya no pensaba en otra mujer más que en ella, se miró las manos y se tocó la cara palpando la tibieza de sus labios y triunfante le respondió:

"¡No sé de qué me hablas! Yo aún poseo aliento y venas, incluso si quiero, puedo besarte donde quieras para que te sientas un poquito viva" Dijo el hombre con sorna.

La mujer quiso sonrojarse pero – ustedes ya saben, ella ya no tiene color en su piel – y abrió la boca pero no emitió sonido alguno y prefirió llevárselo despacito y en silencio.

Lo tenía agarrado de la mano, cuando el hombre le preguntó:

"¿Y cómo? ¿Así nada más?" Murmuró el noctámbulo arañando su existencia.

"Si mi querido hombre, me tendrás cada noche que prefieras hacerme el amor, pero muerte que no asesina tu cuerpo, es muerte que aniquila tus anhelos. Por eso, cuando te acuestas inapetente, me conviertes en el placer más divino del verdugo de la promesa, amante mío desde los tiempos en que te perdí."

El hombre quedó horrorizado, la indiferencia a la vida es un veneno que se bebe en pequeñas dosis y que casi no se nota, que por cierto, los abuelos siempre nos la mencionan cuando andamos apáticos, le llaman cotidianidad.

"¿Asustada yo? Pero si quien ya no sueña en prados y secretos sino en polvo y cicatrices eres tú”

FIN

Flores de Cempoalxóchitl *- Palabra náhuatl – Se trata de flores tradicionales que son utilizadas para adornar el día de muertos en México. 

Fotografía cortesía de Antonio Herrea Cabrera