La teoría de autofocalización de Lewinsohn que explica la depresión

¿Por qué nos deprimimos? ¿Qué factores entran en juego? De esto nos habla la teoría de autofocalización de Lewinsohn. ¡Conócela en profundidad!
La teoría de autofocalización de Lewinsohn que explica la depresión
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana.

Última actualización: 09 junio, 2021

El trastorno depresivo (o depresión) es una alteración causada por un estado de ánimo depresivo junto a otros síntomas de diferente tipo: conductuales (por ejemplo, abandonar actividades que nos gustan), somáticos (problemas para conciliar el sueño y disminución del apetito), sociales (restringir el contacto social) y emocional (tristeza, culpa…). Son muchas las teorías que han intentado explicar por qué nos deprimimos. Una de ellas es la teoría de autofocalización de Lewinsohn.

Dicha teoría, de corte cognitivo-conductual, se centra en una cadena de sucesos que explicarían por qué se origina y se mantiene la depresión.

Habla, entre otros elementos, de un elevado estado de autoconciencia, el cual originaría un aumento de la disforia en el sujeto. El autor también le otorga un papel central al estado de ánimo deprimido, y además menciona factores de vulnerabilidad y protección para este trastorno.

La teoría de autofocalización de Lewinsohn

La teoría de autofocalización de Lewinsohn pertenece al grupo de teorías explicativas de la depresión, y se trata de un modelo cognitivo-conductual. Fue desarrollada por Lewinsohn, P.M. en 1985, y pretende explicar el origen, mantenimiento y agravamiento de este trastorno depresivo.

Parte del modelo conductual, también desarrollado por el mismo autor, añade elementos propios de la psicología social y cognitiva. Según esta teoría, los responsables primarios de la depresión son una serie de factores ambientales antecedentes.

Por otro lado, existirían un grupo de factores cognitivos mediadores que darían como resultado una mayor autoconciencia en el paciente. Dicha autoconciencia sería resultado de los esfuerzos infructuosos del sujeto por enfrentarse a los acontecimientos estresantes que está atravesando.

Estas serían las ideas principales de la teoría de autofocalización de Lewinsohn, pero vamos a desarrollarlas para que se entienda mejor el modelo.

“La autoconciencia te da la capacidad de aprender tanto de tus errores como de tus éxitos”.

-Anónimo-

Mujer con depresión en la cama

La depresión como una cadena de sucesos

Según la teoría de autofocalización de Lewinsohn, la depresión aparece (y se mantiene) a través de una cadena de sucesos o eventos, cada uno de los cuales produce o facilita el siguiente suceso. Siguiendo con la teoría, el primer elemento de la cadena de sucesos o eventos sería un estímulo estresor (el desencadenante de la depresión).

A raíz de dicho estímulo o suceso, aparece en el sujeto un estado de ánimo deprimido y se interrumpen los patrones adaptativos de conducta. Este hecho propicia el siguiente suceso de la cadena: un desequilibrio en el sujeto, el cual tiene (o vive) una disminución de los refuerzos positivos y un aumento de las experiencias aversivas.

Este último suceso desarrolla el siguiente estado: un aumento de la autoconciencia, que implica alteraciones cognitivas como la autofocalización, las autocríticas y ciertas expectativas de vida negativas. Estos elementos generan un aumento de la disforia del sujeto, entendiéndose ésta como una emoción desagradable o molesta (sería lo opuesto a euforia). Finalmente, esta disforia genera otros (y más síntomas depresivos).

A lo largo de toda esta cadena de sucesos, entrarían en juego ciertas variables de vulnerabilidad y protección, que influirían en cada uno de los pasos o sucesos, empeorando o mejorando los síntomas. Conocer estas variables resultará clave en terapia para fortalecer los factores de protección y debilitar o combatir los factores de vulnerabilidad.

Círculos viciosos o benignos

La teoría de la autofocalización de Lewinsohn defiende que ciertos círculos viciosos o benignos interrelacionan con los elementos o sucesos mencionados anteriormente. Lo hacen de tal forma que determinan la gravedad y duración del episodio o trastorno depresivo.

Por otro lado, el estado de ánimo que aparece típicamente en la depresión juega un papel central en la teoría, ya que dicho estado sería necesario para producir las consecuencias negativas de la depresión a otros niveles. Es decir, a nivel conductual, somático, emocional, etc.

Factores de vulnerabilidad

A través de su teoría, Lewinsohn define una serie de factores que predispondrían a la persona a padecer depresión, si se producen los desencadenantes que faciliten dicho proceso. Es decir, las variables de vulnerabilidad son aquellas características de la persona o del entorno que facilitan la aparición del trastorno. Según el autor, estas son las siguientes:

  • Ser mujer.
  • Disponer de pocas habilidades de afrontamiento.
  • Una baja autoestima.
  • Contar con una historia previa de episodios depresivos.
  • Edad de entre 20 y 40 años.
  • Disponer de un bajo umbral de activación para esquemas despresógenos.
  • Tener hijos menores de 7 años.
  • Ser propenso a la autoconciencia.
  • Una alta sensibilidad a los sucesos aversivos.
  • La pobreza.
  • Ser dependiente a nivel emocional.

“La autoestima es tan importante para nuestro bienestar como las piernas para una mesa. Es esencial para la salud física y mental, y para la felicidad”.

-Louise Hart-

Mujer japonesa triste

Factores de protección

Por contra, Lewinsohn también comenta los que para él serían los factores de protección frente a la depresión. Se trata de tres características o tendencias:

  • Disponer de una persona cercana a la que poder confiarse.
  • Tener una elevada autopercepción de competencia social (es decir, sentirse competente a nivel social).
  • Vivir en elevada frecuencia eventos positivos.

Breve reflexión

Existen múltiples teorías que han intentado explicar por qué y cómo nos deprimimos las personas. La de Lewinsohn se centra en elementos conductuales y cognitivos, pero tenemos otras que refuerzan otro tipo de factores, como los emocionales o los sociales.

No existe una única teoría válida y fiable que nos permita entender el porqué de la depresión, pero sí es cierto que cada teoría aporta elementos interesantes que nos pueden ayudar a entender a este tipo de personas.

Como siempre, analizar cada caso en concreto, ya sea como profesionales o no, nos permitirá conectar realmente con la persona para poco a poco entender su sufrimiento, sin dejar de acompañarla en su proceso.


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  • Caballo (2002). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Vol. 1. Madrid. Siglo XXI.
  • Lewinsohn, P.M., Gotlib, I.H. y Hautzinger, M. (1997). Tratamiento conductual de la depresión unipolar. En V.E. Caballo (dir.), Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos, vol. 1 (pp. 493-541). Madrid: Siglo XXI
  • Peralta, V., & Cuesta, M. J. (2002). Psicopatología y clasificación de los trastornos depresivos [Psychopathology and classification of depressive disorders]. Anales del sistema sanitario de Navarra25 Suppl 3, 7–20. https://doi.org/10.23938/ASSN.0839

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