¿Cómo se desarrolla el apego en los niños adoptados?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 24 octubre, 2017
Laura Reguera · 24 octubre, 2017

¿Por qué merece la pena hablar sobre el apego en los niños adoptados? La realidad es que se dan una serie de circunstancias en sus primeros años de vida que pueden hacer que su desarrollo presente algunas complicaciones asociadas. Dificultades que son características de los niños que han sido adoptados y que otros niños difícilmente tienen que superar.

Esto puede hacer que los pequeños se comporten de forma preocupante para sus padres adoptivos. En ocasiones se dan conductas de excesiva dependencia hacia ellos. En otras, por el contrario, puede verse como el pequeño trata de distanciarse emocionalmente de los mismos… ¿Por qué? ¡Continúa leyendo para averiguarlo!

“Cuando pertenecemos a una madre, a una familia, a un idioma, a una cultura, construimos nuestra identidad, nos convertimos en alguien”

-Boris Cyrulnik-

Niños mirando a cámara del sáhara

¿Qué variables influyen en el apego en los niños adoptados?

Los niños adoptados suelen pasar por numerosas situaciones, no siempre fáciles o adecuadas para su edad, antes de convivir con la que será su familia. De todas ellas, hay algunas que juegan un papel fundamental en el desarrollo del apego. Por un lado, es más difícil que estos pequeños tengan un apego seguro con sus padres adoptivos si han vivido experiencias de maltrato y/o negligencia en su familia de origen o en las instituciones/familias de acogida.

Cuando estamos en nuestros primeros años de vida, necesitamos que los adultos que están a nuestro alrededor respondan a nuestras demandas de apoyo y cercanía de forma efectiva. Por el contrario, si nos desatienden o responden de forma agresiva, generan en nosotros desconfianza y miedo hacia esa misma figura que debería transmitirnos seguridad, lo que va a influir en nuestras relaciones futuras.

Algo parecido ocurre cuando los pequeños han pasado mucho tiempo institucionalizados. Hoy en día es difícil que se trate mal a los menores en estos centros de acogida, pero eso no quiere decir que las numerosas necesidades afectivas y psicológicas que se precisan a estas edades se vean cubiertas. Por ello, es una variable que influye en el desarrollo del apego en los niños adoptados.

El caso es que, aunque estén bien cuidados físicamente, suele haber un solo cuidador para muchos pequeños, por lo que resulta difícil atenderles emocionalmente con la implicación que ellos necesitan. Por todo ello, se observan diferencias en el desarrollo del apego en los niños adoptados en los primeros meses de vida en comparación con aquellos que lo son más adelante.

“Lo que se les hace a los niños, los niños harán a la sociedad”

-Karl Menninger-

Niño rubio con los brazos sobre los hombros

¿Qué características de los padres favorecen una apego adecuado?

Estas experiencias tempranas escapan al control de los padres adoptivos. Por lo tanto, cabe preguntarse, ¿hay algo que puedan hacer para que sus hijos se desarrollen de forma adecuada en el plano afectivo y social? Por supuesto. En el desarrollo del apego juegan un papel fundamental los comportamientos y la personalidad de los papás y las mamás.

Entre aquellas variables de los padres que van a favorecer un buen apego en los niños adoptados se encuentran la estabilidad emocional, la tolerancia al estrés, la flexibilidad y la expresión de los afectos de forma adecuada. Es decir, que sean personas maduras y con un apego seguro y además que sean capaces de enseñarlo, tanto con indicaciones como con el ejemplo.

Son padres con recursos suficientes para hacer frente a las adversidades y regular las emociones negativas de forma adaptativa, siendo capaces de pedir ayuda si lo necesitan. Además, cuando lo hacen en ningún momento sienten que esta petición de ayuda les hace peores padres o mina su autoestima. Gracias a ello, son capaces de transmitir a sus hijos lo importante que es la gestión emocional y el rendimiento que se pueden obtener de ella cuando la hacemos bien.

Esta empatía les va a colocar en una posición privilegiada: gracias a ella van a poder conectar a sus hijos con su origen. De esta manera, favorecen una visión más realista de los motivos de su adopción. Algo que es muy importante, ya que muchos niños en esta situación se sienten culpables e infravalorados por haber sido abandonados. Todo esto es esencial para conseguir que tengan un apego seguro… ¡Trabajemos por ello!

“Lo que cuenta no es el derecho de cualquiera a adoptar un niño, sino el derecho del niño a no ser adoptado por cualquiera”

-Fernando Savater-

Imágenes cortesía de Rene Bernal, Larm Rmah y Ben White.