Dislexia: ¿Y tú cómo ves el mundo?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 25 noviembre, 2015
Alex Bayorti · 25 septiembre, 2012

¿Qué tienen en común Albert Einstein, John Lennon y Leonardo DaVinci?

Aparentemente estos personajes históricos solo quedan unidos por el éxito pero su vínculo llega más allá. Todos ellos tenían grandes dificultades para aprender, para entender el mundo de la misma manera que el resto.

Su limitación en la niñez les otorgaría, sin embargo, el don de pensar con un nivel de abstracción que consiguió que, cada uno en su campo, traspasaran todos los límites del sentido común convirtiéndose en los pioneros de sus respectivas disciplinas.

Almas creativas encarceladas por la educación convencional

Según numerosos estudios estadísticos llevados a cabo por la OMS (Organización Mundial de la salud) la conclusión es que la incidencia de la dislexia afecta aproximadamente a un 10% de la población en edad escolar.

Este trastorno que consiste en una dificultad generalizada en la comprensión del lenguaje y que tiene un carácter de gravedad que varía de unas personas a otras. Esta es la lectura oficial. Sin embargo, lejos de esto se encuentra el verdadero disléxico, un ser humano que en la actualidad se presenta como una mente despierta en materia de abstracción, de creación y originalidad pero que es encasillado constantemente por no adherirse fácilmente a la educación tradicional.

A una persona con dislexia, los números son símbolos en los que el orden de los factores sí que altera el producto y las palabras se entremezclan para explicar emociones de un modo irreal y muy personal. Es por ello que una persona con dislexia dispone de una sensibilidad especial para conseguir resultados diferentes.

El diagnostico precoz ayudará a determinar la dislexia pero está en manos de los profesionales y tutores darle al niño todas las herramientas para que encuentre su camino en base a sus geniales aptitudes ya que un error muy común es el empecinamiento en que el menor cumpla unas expectativas académicas cuando sus preferencias y capacidades son distintas.

Adultos con dislexia: el “burro” de la clase

Afortunadamente, en la actualidad, los docentes han adquirido un conocimiento más amplio acerca de los trastornos del lenguaje. Sin embargo,  hace apenas una década este trastorno no era tan conocido como para tenerse en cuenta hasta el punto que hay un gran número de personas que pasaron su etapa educativa etiquetados como “burros, torpes o vagos” cuando realmente lo que les ocurría era que tenían un trastorno disléxico.

Los adultos que no han sido diagnosticados no están exentos de riesgos. De hecho, este trastorno del lenguaje puede provocar una amplia gama de trastornos como resultado de la incomprensión generalizada. ¿Alguno de los lectores ha probado alguna vez a hacerse entender en otro idioma y no ha sido entendido?, ¿Qué ha sentido entonces? Frustración, incomprensión y aislamiento.

Esos son las tres características que encierran dentro de sí estas personas que llevan toda la vida sabiendo que algo les ocurre sin saber qué hasta el punto de que algunas de las consecuencias pueden ser: padecer trastornos mentales, suicidio, fobia social o baja autoestima.