Descubriendo las parafilias

Adriana Díez · 6 enero, 2018

¿Qué son realmente las parafilias? Podríamos definirlas, tal como lo hace Belloch, como una orientación sexual hacia objetos o situaciones infrecuentes respecto al patrón convencional. Se caracterizan por intensas y repetidas fantasías sexuales, impulsos o conductas sexuales que suelen implicar objetos no humanos, sufrimiento o humillación propia, del compañero, de niños o de personas que no consienten.

Para aclarar esta terminología debemos saber de dónde proviene la palabra parafilia. La raíz “para-” significa “al margen de” y “-filia” al igual que el “para-” proviene del griego y significa “amor”. Por ello podemos entender las parafilias como “al margen del amor”, todo aquello que se desvía de lo comúnmente conocido o establecido como “normal”.

Pero ¿todo aquello que excita y se sale de lo establecido como socialmente normal es una parafilia? Los avances en los manuales diagnósticos han permitido diferenciar entre parafilia y trastornos parafílicos. Por lo tanto el trastorno parafílico sería aquello que excita pero que además causa malestar, prejuicio personal o riesgo de daño a terceros. Una parafilia sería el interés sexual intenso y persistente hacia algo que se sale de los cánones normales sociales, algo atípico, pero que no conlleva malestar ni daños.

Al igual que pueden existir fobias (miedo a) a todo aquello que conocemos, las filias (amor a) también pueden dirigirse hacia las mismas cosas. Algunas fuentes indican que existen incluso cerca de 550 tipos de parafilias, como por ejemplo atracción hacia los animales (zoofilia), atracción hacia los muertos (necrofilia), excitación sexual con heces (coprofilia) etc.

Mano de mujer agarrando la sábana de la cama

Parafilias más comunes

Dentro de las parafilias más comunes encontramos el voyeurismo, que sería la excitación al observar a una persona sin que lo sepa mientras está desnuda o practicando sexo. Otra de las filias que se encuentra a menudo es el exhibicionismo, una tensión sexual que queda resuelta al mostrar los genitales a una persona desprevenida.

Entre otras parafilias comunes destacamos el froteurismo, que sería el sentimiento de excitación al frotar los genitales contra otra persona sin su consentimiento o, por ejemplo, el masoquismo y sadismo sexual, que sería encontrar placer ante el dolor y sufrimiento propio o del otro. El fetichismo puede que sea de los más comúnmente conocidos dentro de las parafilias y quedaría definido por la excitación hacia objetos inanimados o por partes del cuerpo que no sean los genitales, por ejemplo, los pies.

No debemos olvidar que hablamos de parafilias cuando no supone ningún daño propio ni ajeno, ni genera malestar, ni se superan los límites de consentimiento y acuerdo entre los que practiquen estas condiciones. Cuando esto no es así, estaríamos hablando de trastornos parafílicos.

Pareja en la cama sin bloqueos sexuales

Curiosidades sobre las parafilias

Las parafilias suelen comenzar durante la adolescencia, cuando se suelen dar los primeros encuentros sexuales y se empieza a descubrir el cuerpo y aquello que nos excita. Antiguamente se pensó que solo podían darse en hombres, pero en la actualidad, aunque sean mucho menos frecuentes, ya que el 85% se dan en hombres, se pueden encontrar también en mujeres, sobre todo la parafilia del masoquismo, que es la más común dentro del género femenino.

Conociendo un poco más sobre las parafílias podemos entender que a cada uno le pueda excitar una cosa u otra según su historia, según su aprendizaje, según lo que ha visto o, a veces, incluso sin saber por qué encontramos placer y excitación en cosas diferentes. En los gustos, al igual que con las personas, no hay nada escrito.

Debemos comprender que todo aquello que no domine al sujeto ni genere un sufrimiento para nadie es algo libre y de cada uno. Si respetamos esto, podremos encontrar placer en todo aquello que nos rodea y disfrutar de la vida sexual sin límites. No hay nada escrito sobre la propia sexualidad y si nos liberamos y nos dejamos llevar, siempre podremos descubrir nuevas formas de placer que nos satisfagan.