El poder de la mente en la salud

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 29 marzo, 2018
Dolores Rizo · 3 septiembre, 2015

Nuestra mente es la gestora del funcionamiento de todos nuestros mecanismos internos, es decir, del funcionamiento de nuestros órganos, incluso de los más automáticos e instintivos. Por ello, si en ella reside la capacidad de dirigir, gestionar, coordinar y hacer que todo nuestro organismo funcione, esta tiene mucho que hacer para nuestra salud.

“La mente se estira por una nueva idea o sensación, y nunca se contrae de nuevo a sus antiguas dimensiones.”

-Oliver Wendell Holmes-

 

Las dos mentes

Podríamos decir que tenemos “dos mentes”, la “consciente”, racional y analítica, y aquella otra, a la denominamos “subconsciente”.

Mente humana
Es por esto que a veces queremos estar bien, pero parece que nuestro deseo no se corresponde con nuestro estado interior, y por el contrario, comenzamos a sentirnos mal, pareciendo que no tenemos control sobre nuestra mente, nuestros pensamientos o nuestro cuerpo.

Mientras que la mente consciente quiere que todo vaya bien, en la mente subconsciente, sin embargo, se activan todos los sistemas de alerta, miedo y reacciones que nos hacen sentirnos fuera de todo control y fracasados ante el propósito inicial de que todo vaya bien.

En la mente subconsciente se guardan las experiencias emocionales fuertes, y estas activan recuerdos, emociones, bloqueos e interferencias frente a situaciones que nos recuerdan a experiencias previas o traumáticas vividas, aunque no seamos conscientes de ello.

Cuando vivimos experiencias emocionalmente intensas, nuestra parte subconsciente reconocerá otras situaciones relacionadas con aquellas como peligrosas, y activará todos los sistemas de alerta, sintiéndonos desbordados, generando malestar y sufrimiento, a pesar de que en el presente la situación no sea realmente peligrosa.

La salud del bienestar

Desde nuestras mente, tenemos la capacidad de generar bienestar o malestar, aunque no seamos conscientes de que lo estamos haciendo. La salud es un estado en el que nos sentiremos bien, tanto física como psicológicamente.

Y sentirnos bien depende de cómo nuestra mente gestione y afronte la vida y las circunstancias que ésta nos ofrezca, de la forma más eficaz posible.

La programación mental

Hombre pensando
Nuestras mentes se van programando a sí misma, con mensajes que recibimos desde la infancia, así como los que nos vamos diciendo a nosotros mismos a lo largo de la vida.

Y de esta programación, depende nuestro malestar o bienestar, ya que hemos aprendido a reaccionar y a sentirnos de una determinada manera ante situaciones determinadas de la vida y de las relaciones.

Con frecuencia, la programación mental queda guardada en el subconsciente y desde allí se generan problemas que somatizamos en nuestro cuerpo.

 

Reprogramación mental

Para generar un cambio, es necesario “reprogramar nuestra mente”, o lo que es lo mismo, descubrir el camino para que genere actitudes, síntomas, evolución, pensamientos y sensaciones de bienestar.

Esto es posible a través de terapia psicológica, con técnicas de reestructuración cognitiva o con hipnosis, entre otras, donde la persona descubre la programación errónea en su mente subconsciente, que genera malestar y enfermedad.

Si la mente tiene el poder de dirigir el funcionamiento de nuestro cuerpo, es obvio que puede hacerlo correctamente y generar salud, si aprendemos a hacerlo. Para ello, es importante descubrir dónde la parte subconsciente genera bloqueos emocionales y desbloquearlos para permitir que fluyan emociones, actitudes y pensamientos sanadores.

El poder de la mente para generar salud

Mente de una chica pensando en positivo
Tomar las riendas de nuestra salud supone adentrarnos en los dominios mentales. Ya que la mente subconsciente no es accesible de una forma fácil, es importante, utilizar el acceso que nos permite la mente consciente, lógica y analítica, a la misma vez que observamos las emociones que afloran en el proceso.

Para comenzar, es importante que la comunicación con nosotros mismos sea a través de mensajes positivos y realistas con nuestras capacidades del presente:

  • “Yo puedo conseguirlo”
  • “Sé hacerlo”
  • “Voy a sanar”
  • “Mi cuerpo sabe restablecer el equilibrio”

Y de forma consciente, lógica, racional  e intencionadamente estos mensajes guiarán nuestras mentes hacia el camino del bienestar, a la misma vez que nos devolverán el poder que tenemos para dirigir nuestra mente, descubriendo y recordándonos las capacidades internas para volver al equilibrio de la salud.