¿Puede existir la amistad después del amor?

Adriana Díez · 30 septiembre, 2017

¿Se puede realmente llegar a ser amigo de las ex-parejas? ¿Se puede seguir manteniendo una buena relación de amistad después del amor? ¿Es sano este tipo de relación cuando entre dos personas se ha acabado el amor? ¿Se llega a tener amistad o es solo un tipo de relación cordial?

Sería una pena pensar que después de una bonita relación y de una parte del camino compartido, no pudiera quedar ningún vinculo más allá de los recuerdos. Me niego a pensar que no se puede hacer mejor, me niego a pensar que acabado el amor, también se acaban las palabras comunes y los momentos juntos. Seguro que existe alguna posibilidad de establecer una relación de amistad después del amor.

Puede que la clave esté en no desgastar tanto la relación, en no llegar a un punto en el que la herida rasgue al hueso. En no sumergir en odio el cariño que ha sobrevivido, en decir, hasta pronto y de otra forma, en vez de adiós; en saber alejar y recuperar distancia.

Igual no podremos llamarle amistad, igual nunca vuelve a ser una relación cercana, pero en ocasiones no dejan de ser personas que nos conocen bien y de esas no hay muchas. También muchas de ellas son personas en las que un día vimos algo que merecía la pena y ese algo sigue presente, de manera que lo malo se va cuando se deshace la pareja. De todas formas, la respuesta no es la misma para todas las relaciones, cada una en sí merecería un capítulo.

¿Siempre quedan cenizas donde hubo amor?

El tiempo, utilizado para elaborar bien una historia, puede ser nuestro mejor aliado. Para cerrar heridas, trazar cicatrices y facilitarnos un nuevo punto de vista en el que el resentimiento se haya disipado: ese en el que somos capaces de recuperar cierta objetividad para calibrar la balanza en la que se pesa lo bueno y lo no tan bueno.

Pompas de jabón en forma de corazón

¿Siguen quedando cenizas? Puede que sí, será difícil ver a nuestra ex-pareja como una persona extraña, también lo será verla como una amiga. Cuando se ha compartido una parte de nuestra vida con otra persona será complicado que el otro deje de significar para nosotros algo importante, si llegó a ser mi pareja quiere decir que algo nos unió. A veces, aunque acabe la relación, no tiene por qué dejar de existir parte de la complicidad de antaño.

Que queden cenizas no es algo malo, podremos aprovecharlo para saber que aunque hoy ha cambiado. Hubo un día en que algo nos unió y seguimos teniendo el placer de poder quedar de vez en cuando y saborear un bonito vínculo, sano y divertido con quien un día nos hizo tan felices y actualmente nos sigue regalando momentos que suman.

Primero tendré que cuidarme yo, a veces necesitaré alejarme y cuando esté sano y todas mis heridas emocionales hayan sido cubiertas podré volver a ver a la otra persona que un día fue amor, pero hoy ya solo es amistad. Una bonita relación con quien podemos compartir una parte de nosotros, sin ser ya, algo imprescindible y del día a día de mi vida.

Aspectos positivos y negativos de la amistad después del amor

Si pretendemos que al poco tiempo se forje una amistad después del amor, quizás cometamos un error. Como hemos dicho antes, lo más habitual es que necesitemos un tiempo para reorganizarnos nosotros antes de ponernos a reorganizar la relación. Las prisas son buenas consejeras en pocos casos y quizás el seguir manteniendo contacto, cuando los sentimientos y el dolor siguen ahí, puede hacernos más daño.

Si un día llegó a existir el amor entre dos quiere decir que hay conexión, que las dos personas se conocen, que el cariño hizo que se unieran y cuando las dos personas están sanas, por qué no seguir cuidándose y manteniendo una relación de amistad. Si las heridas están cerradas, puede suponer el comienzo de una nueva etapa, en la que la amistad después del amor es posible, siempre y cuando se quiera.

No desgastar tanto el amor hasta hacer que duela puede ser una clave importante. Cuando actuamos mal con el otro, hay terceras personas de por medio, hay dolor, hay rencor, hay venganza… esta es una barrera para cualquier tipo de amistad posterior, este es un freno para cualquier relación o vínculo después de acabar con el amor.

¿Por qué no mantener una bonita relación con alguien tan especial con el que un día compartí mi vida? ¿Por qué querer cortar contacto cuando alguien significó tanto para mí? Las respuestas las tienes tú, sana y luego date la oportunidad de conocer nuevos vínculos con la persona que compartió parte de tu camino. La intimidad será distinta, la complicidad no tendrá por qué serlo.