Técnicas psicológicas para aumentar conductas

20 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
La modificación de conducta comprende a un conjunto de técnicas que buscan precisamente un cambio contractual poniendo un énfasis especial en el refuerzo. En este artículo te hablamos de las más importantes.

Las técnicas psicológicas para aumentar conductas están basadas en la modificación de conducta, una orientación teórica y metodológica dirigida a la intervención. Basándose en los conocimientos de la psicología experimental, la modificación de conducta considera que las conductas normales y anormales están regidas por los mismos principios.

La modificación de conducta utiliza procedimientos y técnicas que somete a evaluación objetiva y verificación empírica, para disminuir o eliminar conductas desadaptativas e instaurar o incrementar conductas que sí lo son. No solo se centra en conductas observables, sino también en aspectos cognitivos y procesos básicos implicados en su origen, desarrollo, mantenimiento y cambio.

Las técnicas de modificación de conducta se pueden clasificar en tres grupos:

  • Técnicas para implantar una conducta
  • Técnicas para aumentar una conducta
  • Técnicas para reducir una conducta.

Nos centraremos en este artículo en técnicas psicológicas para aumentas conductas.

Como técnicas psicológicas para aumentar conductas podemos utilizar el reforzamiento, los contratos de contingencia y la economías de fichas.

Psicóloga hablando con paciente

Técnicas de reforzamiento positivo y negativo

Reforzamiento positivo

Un reforzador positivo es un estímulo cuya presentación contingente a una conducta da lugar a un aumento o mantenimiento de esta. El término contingencia hace referencia a la relación de dependencia entre una conducta y los estímulos que la preceden y/o la siguen.

Reforzamiento negativo

El reforzamiento negativo consiste en retirar o reducir un supuesto estímulo aversivo o prevenir la pérdida de un reforzador positivo contingentemente a una conducta. El objetivo será el de incrementarla o mantenerla.

Pueden distinguirse dos clases de reforzamiento negativo: escape y evitación.

  • Escape. Consiste en retirar o reducir un supuesto estímulo aversivo o terminar la pérdida de un supuesto reforzador positivo contingentemente a una conducta.
  • Evitación. Consiste en presentar un supuesto estímulo aversivo o retirar un supuesto reforzador positivo contingentemente a la no emisión de una conducta. Así pues, ésta aumenta o se mantiene debido a que previene o pospone contingentemente la aparición de un estímulo aversivo o la pérdida de un reforzador positivo.

Contratos de contingencia

El contrato de contingencia es un contrato o acuerdo entre dos o más partes, que establecen las responsabilidades de cada una en relación con un determinado objeto o actividad. Características del contrato de contingencia:

  • Otorgar recompensas por aproximaciones de la conducta deseada.
  • Las recompensas deben ser frecuentes, pero en pequeñas cantidades.
  • El contrato debe exigir y recompensar logros.
  • El contrato debe ser justo para ambas personas.
  • Los términos en los que se establece deben ser claros.
  • El contrato debe ser negociado y acordado libremente entre las partes.
  • Debe especificar la conducta deseada y la recompensa esperada.
  • El reforzador debe proporcionarse según los términos del contrato.

Tipos de contrato de contingencia

Hay casos en que la presencia de la conducta inadecuada se da básicamente en una de las partes, pero hay muchos en los que las conductas problemáticas se dan en ambas partes.

En tales casos, se han utilizado dos tipos de contratos: contratos “quid pro quo” y contratos paralelos o de buena fe.

  • Contratos “quid pro quo” o de intercambio. Una de las partes acuerda hacer algo a cambio de un determinado cambio en la conducta de la otra parte. Por ejemplo, un marido puede hacer la cena con su mujer si esta habla con él 20 minutos diarios acerca de las cosas de su trabajo.
  • Contratos paralelos o de buena fe. El cambio de la conducta objetivo de un cliente tiene consecuencias independientes del cambio de la conducta objetivo del otro. Este tipo de contrato elimina el problema de quién debe comenzar a cambiar primero. Permite el reforzamiento del cambio de conducta para la parte que cumple, aunque la otra parte no cumpla. Faltan pruebas sobre cuál de los dos tipos de contrato es más eficaz.

Economía de fichas

Otra de las técnicas psicológicas para aumentar conductas es la economía de fichas. Consiste básicamente en entregar fichas (puntos, vales, marcas, estrellas, etc.) contingentemente a realizar o no realizar determinadas conductas. Tales fichas puedan ser cambiadas por una variedad de bienes, actividades y privilegios (reforzadores de apoyo).

Ventajas. Las fichas pueden administrarse inmediatamente y no esto no suele interferir con la emisión de la conducta deseada. Establecen el puente entre las conductas deseadas y la entrega de los reforzadores de apoyo. Están poco sujetas a efectos de saciedad y su número proporciona una muestra visible (retroalimentación) de la mejora conseguida.

Limitaciones. El procedimiento puede llegar a ser bastante complejo. Las fichas tangibles pueden robarse, falsificarse o prestarse. Los compañeros de grupo de una persona pueden negarse a trabajar si no son incluidos en el programa, etc.

Niño mirando puntos en el calendario

Propiedades de las fichas

Pueden seleccionarse como fichas: fichas de plástico, puntos, vales, estrellas, etc. Una buena ficha debería tener las siguientes propiedades:

  • Poder entender su valor fácilmente.
  • Ser fácil de entregar.
  • Ser fácil de llevar.
  • Poder ser identificada como propiedad de quien la recibe (para evitar el “mercado negro” de fichas en grupo).
  • Requerir una mínima contabilidad por parte de quien las entrega.
  • Ser lo menos distractora posible. Los puntos o puntuaciones son las que mejor cumplen estas condiciones. Por ello, con personas que entiendan su significado, es mejor utilizar puntos que fichas tangibles a no ser que estas últimas sean más motivadoras para ellos.

La persona aprende el valor de las fichas mediante explicaciones verbales. El objetivo es que las conductas se mantengan mediante los reforzadores naturales del entorno y/o por reforzadores intrínsecos.

Para conseguir esto, la economía de fichas puede combinarse con otras técnicas como el entrenamiento en habilidades sociales o la resolución de problemas.