9 trucos para aprender a hablar en público

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 octubre, 2018
Laura Reguera · 10 mayo, 2017

A lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con situaciones en las que tengamos que hablar delante de los demás. Bien sea en el plano académico, cuando estemos realizando nuestros estudios, o bien en el plano profesional, cuando hagamos nuestro trabajo. Sin embargo, nadie nos enseña a aprender a hablar en público.

Suelen ser momentos en los que la ansiedad sube por las nubes hasta tal nivel que nos bloquea. ¿Qué podemos hacer? Hay una serie de trucos que podemos seguir para controlar las exposiciones o los discursos que demos frente a un nutrido auditorio… ¡Continúa leyendo y descubre cómo aprender a hablar en público!

“Si puedes hablar lo suficientemente brillante sobre un tema, darás la impresión de que lo dominas”.

-Stanley Kubrick-

Prepárate para hablar en público

Si la ansiedad se dispara en el momento de hablar en público, va a convertirse en un diablillo que juegue en nuestra contra (y con nuestras propias armas, porque nos conoce muy bien). Pero si tenemos unos niveles moderados, esta emoción va a hacer que nos preparemos mejor el discurso que tenemos que dar. De hecho, el primer truco a tener en cuenta para aprender a hablar en público es prepararnos la presentación.

Para ello, es necesario que establezcamos el tiempo que tenemos para prepararla y practicarla. De esta manera, lo dividiremos de forma que le dediquemos la mitad a cada tarea. Así, conseguiremos tenerla bien atada de cara a nuestra intervención, que también tendremos que preparar.

“Todo discurso bien preparado está ya pronunciado en sus nueve décimas partes”.

-Dale Carnegie-

Aprender a hablar en público

Por lo tanto, el segundo consejo para aprender a hablar en público es que esta sea clara y fácil de seguir por nuestra audiencia. Para ello, debemos tener claro el objetivo que queremos lograr con la misma y quiénes formarán nuestra audiencia. De esta manera, vamos a saber cómo podemos estructurar nuestro discurso y elegir las herramientas adecuadas. El auditorio va a determinar nuestro punto de partida y el nivel de profundidad al que podemos llegar con el nivel que disponemos.

En tercer lugar, para tener éxito con nuestra exposición, es importante que evitemos leer todo el tiempo. ¿Cómo? Empleando y desarrollando un soporte adecuado. Este puede ir desde un esquema en un papel hasta una presentación audiovisual con la que ir guiando nuestro discurso.

A la hora de hablar en público es importante practicar

Lo que podemos para mejorar nuestra presentación no se queda ahí. Una vez que nos hemos preparado de forma adecuada la exposición que vamos a realizar y el material a utilizar, tenemos que ponernos a practicar. Ese es el cuarto paso, ensayar nuestro discurso en casa. Eso sí, en voz alta. De esta manera vamos a saber qué tenemos que mejorar antes de exponer delante de nuestra audiencia.

Pero no sólo tenemos que practicar en casa. Un quinto truco sería ir antes de la exposición al lugar donde vaya a llevarse a cabo y ensayar allí. Hacerlo nos va a ayudar a manejar nuestra ansiedad familiarizándonos con el lugar en el que se hará la exposición. Además nos permitirá comprobar que la presentación se carga bien y que al pasarla de un ordenador a otro no se descoloca.

Mesa de exposición con sillas alrededor

Después de esto, queda una cosa que hacer antes de dar nuestro discurso ante el grupo de personas: relajarnos. Poner en práctica alguna técnica de relajación, como la respiración abdominal nos va a ayudar a que el discurso que hemos preparado no quede bloqueado por los nervios. De esta manera evitaremos problemas de recuperación con nuestra memoria.

Llegó el momento, ¿qué hacer en el momento de hablar en público?

Una vez que hayamos empezado la presentación es importante que pongamos en marcha algunas estrategias. El séptimo aspecto a tener en cuenta será el contacto visual. Es sumamente relevante que repartamos nuestra mirada entre los asistentes, sin fijarla en una sola persona o en un punto en concreto de la sala, al menos en los momentos de pausa. Tampoco debemos sacar conclusiones sobre cómo nos están evaluando los asistentes por sus caras, pues nos pondrá más nerviosos.

“A veces hablamos mucho y decimos poco. Para expresar más, conviene pensar más”.

-Honoré de Balzac-

Es mejor que nos centremos en lo que estamos diciendo. Y en cómo. El octavo truco que va a hacer que nuestra exposición sea exitosa va a ser precisamente cuidar nuestra comunicación no verbal. Para mantener la atención de nuestro público va a ser importante que nuestro volumen, nuestra velocidad y nuestro tono se mantengan en niveles medios, variando sutilmente.

Por último, un noveno truco para aprender a hablar en público que nos va a ayudar a mantener esa atención y que dominemos el arte de hablar ante los demás es utilizar el humor para provocar una sonrisa en nuestra audiencia. No una carcajada, no queremos hacer un monólogo. Además, recuerda que todos cometemos errores, así que si tienes un lapsus y te quedas en blanco no le des importancia y continúa con tu discurso… ¡A por ello!

Además, en La Mente es Maravillosa disponemos del curso “Del miedo escénico, al placer de hablar en público: Oratoria moderna” impartido por Angel Lafuente, Experto comunicador y amante de la palabra hablada con el que podrás aprender técnicas sencillas y eficaces para vencer tus limitaciones y anular el miedo escénico.

Curso oratoria moderna la mente es maravillosa

Imágenes cortesía de Charles Forerunner, Craig Garner y Breather.