15 trucos para aprender a hablar en público

Hablar en público puede ser todo un reto para muchas personas. Afortunadamente, podemos aprender las habilidades necesarias para un buen desempeño. Acá te decimos algunas técnicas.
15 trucos para aprender a hablar en público
Laura Reguera

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Reguera.

Última actualización: 06 abril, 2022

A lo largo de la vida, nos vamos a encontrar con situaciones en las que tengamos que hacer presentaciones o exposiciones ante un grupo de personas; especialmente en el ámbito académico y profesional. Sin embargo, muchos carecen de las habilidades necesarias para ser buenos oradores. Afortunadamente, esto se puede solventar, ya que todos podemos aprender a hablar en público.

Con respecto a ello, hay una serie de trucos que podemos seguir para el buen desempeño en las exposiciones o los discursos que demos frente a un nutrido auditorio. Éstos, a su vez, son un herramienta muy eficaz para canalizar la ansiedad del momento. A continuación, presentamos algunos de ellos.

“Si puedes hablar lo suficientemente brillante sobre un tema, darás la impresión de que lo dominas”.

-Stanley Kubrick-

15 estrategias para aprender a hablar en público

Si la ansiedad se dispara en el momento de hablar en público, va a convertirse en un diablillo que juegue en nuestra contra (y con nuestras propias armas, porque nos conoce muy bien). Pero si tenemos unos niveles moderados, esta emoción va a hacer que preparemos mejor el discurso que tenemos que dar.

Dicho esto, veamos cómo canalizarla y hacer que nuestras presentaciones sean todo un éxito.

1. Prepara la presentación

Una de las claves para sentirnos seguros en la presentación es la adecuada preparación de la misma. Para ello, es necesario que apartemos un espacio y establezcamos un periodo para prepararla y practicarla.

Para ello, en los días previos, encárgate de aprender bien el tema, conocer las ideas centrales del mismo e imaginar los posibles cuestionamientos de la audiencia en torno al mismo.

Asimismo, ensaya tu discurso en voz alta, frente al espejo y delante de personas de confianza. De esta forma, sabrás qué aspectos debes mejorar antes de la presentación.

Por su parte, si tienes la posibilidad de acudir al lugar de la presentación y ensayar allí, no dudes en hacerlo. Esto te ayudará a familiarizarte con el espacio y comprobar que el material de apoyo corre sin inconvenientes.

“Todo discurso bien preparado está ya pronunciado en sus nueve décimas partes”.

-Dale Carnegie-

Aprender a hablar en público

2. Conoce tu audiencia

El segundo consejo para aprender a hablar en público es conocer las características de tu público ¿son tus compañeros de trabajo? ¿nuevos clientes? ¿tus jefes o coordinadores? En función de ello, intenta ponerte en sus zapatos y busca descifrar qué información será más relevante e interesante según sea el caso.

3. Ten claro el objetivo

Este consejo está muy relacionado con el anterior y deben plantearse en conjunto. Es decir, para que la información llegue de forma clara, no solo basta con conocer los rasgos del público, sino tener claro cuál es el objetivo de la presentación ¿atraer a los clientes? ¿instruir o educar sobre un tópico? ¿informar algunos datos de interés?…

De esta manera, sabrás cómo estructurar tu discurso y qué herramientas elegir para que trasmitir la información. Por ejemplo, si debemos informar el nivel de productividad de nuestro departamento a los jefes de la empresa, lo mejor será acompañar los datos con gráficas; así  los datos serán más digeribles.

3. Evita  leer todo el tiempo

Leer las láminas, o cualquier otro material de apoyo, da la impresión de que no dominas el tema, lo que te hará perder profesionalismo y credibilidad. Para ello, es vital que apliques el consejo número uno y, además, desarrolles un material de apoyo adecuado.

Este último puede ir desde un esquema en un papel, hasta una presentación audiovisual con la que ir guiando tu discurso.

Mesa de exposición con sillas alrededor

5. Mantén contacto visual

Es sumamente relevante que repartas tu mirada entre los asistentes, sin fijarla en una sola persona o en un punto en concreto de la sala, al menos en los momentos de pausa. Esto dará la impresión de seguridad en ti mismo y mantendrá el interés del público.

Sabemos que este paso puede generar un poco de ansiedad, para controlarla evita sacar conclusiones sobre cómo te están evaluando los asistentes por sus caras, pues te pondrá más nerviosos.

“A veces hablamos mucho y decimos poco. Para expresar más, conviene pensar más”.

-Honoré de Balzac-

7. Atento a tu comunicación verbal

Para mantener la atención de tu público también es importante que el volumen, velocidad y tono se mantengan en niveles medios, variando sutilmente dependiendo de la relevancia de la información que estás emitiendo. Para regularlo adecuadamente, la práctica del discurso es esencial.

8. Recurre al humor

Debemos evitar el aburrimiento de la audiencia a toda costa. Para ello, el humor en ciertas ocasiones puede ser un recurso a tu favor. 

Por ejemplo, un buen momento para bromear puede ser si te quedas en blanco o te equivocas al dar una información. En estos caso, busca darle la vuelta con un poco de humor e intenta recuperar el hilo del discurso.

9. Mantén el interés de tu audiencia

Para ello, puedes utilizar algunos de los siguientes trucos:

  • Formula preguntas controversiales, que den pie a la discusión. 
  • Ofrece contenido audiovisual.
  • Haz comparaciones.
  • Utiliza ejemplos.
  • Citar frases conocidas, etc.

La ideal es ofrecer a información de forma diferente y atractiva, pero sin abusar de estos recursos.

10. Acepta que los nervios son parte del proceso

Es normal que nuestro organismo se active ante estas situaciones, pues la ansiedad, en niveles moderados, cumple la función de prepáranos a los desafíos. En este sentido, no está mal que sintamos un leve aumento del ritmo cardiaco, sudor en las mano, leve temblor o excitación general.

En otras palabras, no está mal sentir un poco de nervios. Al contrario, nuestro cuerpo se está preparando para afrontar el reto de dar una presentación ante un grupo de personas. Por tanto, no debemos alarmarnos, ni huir de este sentimiento.

11. Aprende técnicas de respiración y relajación

Algunas personas se sienten más nerviosas que otras al momento de hablar en público. Si eres alguien que siente que la ansiedad le domina en estos escenarios, es vital aprender técnicas que permitan canalizarla y aliviarla.

Entre ellas están las técnicas de respiración (como la diafragmática), y las de relajación (como la progresiva de Jacobson), cuya función es aliviar la activación fisiológica de dicha emoción.

12. Sé natural

Otro consejo para aprender a hablar en público es optar siempre por la espontaneidad, la sencillez, la facilidad y la claridad. Por tanto, evita adornar tu vocabulario con expresiones incomprensible o divagar en asuntos que no van al grano.

Así, la información será mucho más digerible y amena para tu audiencia.

13. Haz un buen uso del silencio

En las presentaciones, los silencios también son necesarios, ya que le dan la oportunidad a la audiencia para procesar la información y reflexionar.

En este sentido, un buen momento para aplicarlo es después de decir una frase importante, una explicación de peso o la formulación de una pregunta. 

Por su parte, el silencio permite llamar la atención y crear expectación en el publico. En este caso, lo puedes utilizar antes de responder una pregunta, antes de seguir con una parte importante del discurso o antes de develar alguna información.

14. Despierta la simpatía de tu audiencia

Para lograrlo, es vital conocer las características de la audiencia y ponerse en sus zapatos. Con ello, podrás identificar que aspectos traer a colación para ganar su simpatía.

Por su parte, una clave que suele funcionar para tal fin, es mostrarse honesto. Para ello, puedes contar alguna anécdota interesante o divertida que se relacione con la temática de tu presentación. Asimismo, puedes hacer un halago que te haga parecer más simpático.

15. Cree en ti mismo

La seguridad en uno mismo es un aspecto clave para el buen desempeño de esta tarea. Por tanto, debes ser capaz de confiar en tus capacidades y conocimientos, y estar seguro de que tu presentación va a ser un éxito. Si no lo crees, terminarás saboteando tu propio trabajo.

Una buena forma de fortalecer la confianza en uno mismo es trabajando en la autoestima.

Para concluir, en La Mente es Maravillosa disponemos del curso “Del miedo escénico, al placer de hablar en público: Oratoria moderna” impartido por Ángel Lafuente, Experto comunicador y amante de la palabra hablada con el que podrás aprender a hablar en público utilizando técnicas sencillas y eficaces para vencer tus limitaciones y anular el miedo escénico.

Curso oratoria moderna la mente es maravillosa

Imágenes cortesía de Charles Forerunner, Craig Garner y Breather.

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