Cómo mejorar la convivencia en pareja

02 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
A menudo se piensa en cómo mejorar la convivencia en pareja cuando se ha decidido dar el paso de compartir el mismo hogar. En este artículo queremos ayudarte a tener una mejor convivencia y armonía en tu hogar.
 

Algunas personas temen llegar a vivir con sus parejas. Temen la convivencia, no saben si al vivir con ellos la relación podría deteriorarse. Tal vez debido a malas experiencias pasadas, o por el simple hecho de que tienen miedo a dar ese paso. Paso importante cara a consolidar la pareja.

Convivir con nuestra pareja pude suponer un desafío. Implica dejar de pensar exclusivamente en uno, madurar, compartir, ser cuidadoso, responsable. Supone, sin duda, una serie de cambios. Sin embargo, debemos hacer un cálculo coste-beneficio y pensar en qué nos compensa más. Si una vida solos o una vida compartiendo tiempo y espacio con la persona que queremos. Y no, no hay respuestas correctas ni incorrectas.

llegados a este punto, tendremos multitud de expectativas sobre lo que supondrá la convivencia y la adaptación a la misma. Si estas son positivas, que duda cabe que nuestra predisposición será positiva hacia dar el gran paso. En caso contrario, sigue siendo una oportunidad para tratar de explorar nuestros temores.

 

Mitos sobre la convivencia

Pareja hablando
Muchas personas creen que con la convivencia solo surgen problemas. Más bien, lo que hace la convivencia es fortalecer la relación. Existe también la creencia de que la convivencia mata la pasión y trae peleas y conflictos a la pareja. Sin embargo, se trata de algo completamente falso.

Lo anterior solo ocurrirá en caso de que no trabajemos día a día por querer y respetar. a esa persona, ser cariñoso/a y agradable. Dar por hecho las cosas, caer en la apatía y la rutina, etc. Veamos ahora con más detenimiento los mitos sobre la convivencia en pareja:

  • La pasión acaba con la convivencia: Es falso. Mantener esa pasión o las relaciones sexuales en la pareja es algo que se debe llevar con naturalidad. Es cierto que los primeros meses o años, esta se presenta con mayor intensidad y que van disminuyendo, pero todo depende del esfuerzo que hagamos por hacer de estos encuentros constantes y placenteros. Hay que evitar caer en la desidia y la rutina.
  • Los polos opuestos se atraen: Dicen muchos que las diferencias atraen a las personas. No obstante, en una relación que esté viviendo junta es totalmente falso. Hay que enfocarse más en las cosas que se tienen en común para fortalecer la relación.
 
  • Se debe hacer todo en pareja: Otro mito. Cada quien debe tener su espacio para realizar las actividades que más les guste. Es cierto que se debe compartir con la pareja, pero no siempre nos gustan las mismas cosas. Por tanto, debemos darnos ese tiempo que cada uno se merece y hacer lo que disfrutamos así no sea en pareja, porque siempre habrá actividades que se puedan realizar juntos.

¿Que no debemos hacer y qué mejorar?

PAreja demostrando mala convivencia

Al igual que hay que esforzarse por mantener y reforzar la convivencia, también es cierto que hay aspectos que se deben evitar:

  • Criticar por criticar cada actitud o cosa que realice tu pareja. Más bien, debemos tratar de fomentar lo positivo y aquello que es positivo y que nos gusta que haga. Sin embargo, si hay algo que no nos gusta, se le puede decir con mucho cariño y tacto.
 
  • Molestarse por cualquier cosa: hay que tener paciencia y tolerancia en la convivencia de pareja. Se debe ser comprensivo, pues cada uno tiene sus costumbres. Ya no vivimos solos y hay que adaptarse.
  • No saber escuchar y no decir lo que pensamos en el momento indicado, antes de llegar a enfadarse. Mantener la comunicación debe ser una de las normas de convivencia de cualquier pareja.
  • Ser intolerante: La tolerancia como base para la comprensión, el saber escuchar como base para fomentar una comunicación de calidad, el amor como base para felicidad y la trascendencia. Si somos comprensivos, queremos a nuestra pareja con sus virtudes y defectos, si estamos dispuestos a ayudar y mejorar, nada debería salir mal.

En conclusión, antes de dar el paso de convivir con nuestra pareja debemos pensar si estamos verdaderamente preparados. Tal vez tengamos la sensación de que nunca se está verdaderamente preparado. No obstante, la tendencia natural y mayoritaria de las personas es a compartir su vida con alguien más. Sigue estos pequeños consejos y las cosas tal vez sean mejor de lo que esperas.