El efecto Dunning-Kruger: la ignorancia es atrevida - La Mente es Maravillosa

El efecto Dunning-Kruger: la ignorancia es atrevida

Cristina Roda Rivera 19 junio, 2018 en Psicología social 0 compartidos
Hombre con una caja en la cabeza

El efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo que provoca que las personas menos competentes en un determinado campo sobreestimen sus habilidades y aquellos más competentes las subestimen. Sería algo así como que algunas personas ignorantes piensan que saben mucho y quienes verdaderamente lo saben se consideran ignorantes.

De este modo, quienes son víctimas de este sesgo, tienen una ilusión de superioridad al evaluar su competencia como superior a la media. Y además, también tienden a subestimar a lo más competentes.

Este efecto fue demostrado en un estudio publicado en 1999 por Dunning y Justin Kruger, dos investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Cornell. Ahora bien, un dato curioso es que el efecto Dunning-Kruger parece propio tan solo de las sociedades occidentales. Al intentar replicarlo en Asia, los investigadores encontraron que ocurría exactamente lo contrario.

Por qué se produce el efecto Dunning-Kruger

Según la teoría de Dunning-Kruger, la explicación de este fenómeno sería que las personas incompetentes no tienen precisamente las habilidades necesarias para distinguirse de aquellos que tienen más capacidades. Las personas que carecen del conocimiento o la sabiduría para desempeñarse bien a menudo lo desconocen. Esta falta de conciencia se atribuye a un déficit en las habilidades metacognitivas.

Hombre sabelotodo con chica

En otras palabras, la incompetencia que los lleva a tomar malas decisiones es la misma que los priva de la capacidad de reconocer dicha habilidad. Son incapaces de reconocerla tanto en sí mismos como en los demás. De hecho, existe toda una masa de gente mediocre, a nivel intelectual, que se ganan la vida haciéndonos creer que son autores de una genialidad especial y que están llenos de carisma. En general, suelen hacerlo debido a que nos resultan atractivos.

No obstante, los resultados de los estudios de Kruger y Dunning pueden tener varias interpretaciones. Sin embargo, a menudo el efecto provocado es el siguiente. De todas las personas que realizan una tarea concreta, las menos capacitadas creen que están muy preparadas para llevarla a cabo. Por el contrario, los mejores suelen confiar menos en sus habilidades.

La razón del éxito de los incompetentes

Encontramos la explicación del éxito de estas personas por una idea cautivadora conocida como falacia del mundo justo. Según esta, los resultados que obtenemos en la vida siempre son merecidos. Las personas que piensan así creen que cada cual está en un puesto determinado porque así lo merece por sus méritos. Por lo tanto, aunque no lo parezca, “algo debe de tener”.

Lo que vemos es que las personas incompetentes piensan que son mejores de lo que realmente son. Pero, por lo general, no se creen tan buenos como aquellos que, de hecho, son buenos. Es importante señalar que Dunning y Kruger nunca han afirmado que los incompetentes piensan que son mejores que los competentes. Simplemente, se creen que son realmente mejor de lo que son, y además lo proclaman.

Existe una gran discordancia entre la forma en que las personas incompetentes perciben su propio desempeño y cómo es en realidad. Esta discordancia es mucho menor para las personas altamente competentes, lo cual presenta un grave problema para ambos grupos.

Para los que realmente no son muy hábiles, el efecto Dunning-Kruger les impide mejorar. Hasta que no reconozcan sus errores, nunca podrán superarlos. Por el contrario, para los que ya son buenos, este sesgo les impide brillar al máximo. Y es que la confianza en uno mismo es fundamental para tener éxito.

Ejemplos del efecto Dunning-Kruger

Si por ejemplo no eres muy bueno en idiomas, puede ser difícil darte cuenta de ello. Esto ocurre porque las habilidades que necesitarías para poder distinguir a alguien que es bueno de uno que no lo es son precisamente las que te faltan. Si no puedes escuchar la diferencia entre dos fonemas distintos, ¿cómo sabrías quién es capaz de pronunciar como un nativo y quién no? Si comprendes pocas palabras de un idioma extranjero, ¿cómo evaluarías el tamaño de tu propio vocabulario en comparación con el de otros?

O quizás, has escuchado muchas veces a una persona hablar sobre un tema del que no sabe absolutamente nada. Por el contrario, los que realmente saben sobre algo tienden a quedarse callados. Esto se puede observar, incluso a nivel de medios de comunicación. En ellos, se le presta más atención a la gente que muestra confianza aunque no tengan razón.

Hombre dudas

Conclusión

Simplificada hasta el extremo, la teoría de Dunning-Kruger puede entenderse de la siguiente manera. Mientras que los ignorantes se creen buenos, los que realmente lo son se juzgan como incompetentes.

Sin duda, superar este efecto es fundamental para nuestra sociedad. Por eso, si en algún momento crees que estás en posesión de la verdad, no te calles. Es necesario que las personas sabias empiecen a confiar más en sí mismas.

Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

Ver perfil »
Te puede gustar