La ansiedad enmascarada - La Mente es Maravillosa

La ansiedad enmascarada

María Alejandra Castro 15 agosto, 2018 en Psicología clínica 0 compartidos
Mujer con dolor de cabeza por ansiedad enmascarada

Cada uno de nosotros cuenta con diversas emociones e ideas que nos llevan a asumir las situaciones de distintas maneras. Reaccionamos de manera diferente ante las alegrías y los obstáculos, por lo que enfrentamos el mundo de formas diversas, viéndose a veces mermadas estas estrategias de afrontamiento por la ansiedad enmascarada.

Cuando se trata de una situación nueva, a veces podemos contar con un miedo que nos lleva a ponernos nerviosos y angustiados. A unos les sucede más que a otros, pero todos alguna vez nos hemos sentido así en una situación desconocida.

La ansiedad es un estado mental en el que nos sentimos inseguros y preocupados. Suele tener que ver con adelantarnos al futuro o pensar en una situación que nos resulta desconocida. Así, como no sabemos qué esperar, sentimos gran angustia.

Ahora bien, la gente que suele estar ansiosa se muestra agitada, puede sudar, morderse las uñas, caminar de un lado a otro, tener taquicardia, sentir confusión o irritabilidad, etc. Todo depende de la gravedad de la situación y de la magnitud de la preocupación.

Sin embargo, hay otro tipo de ansiedad, la ansiedad enmascarada. Se trata de personas que parecen tomarse todo con naturalidad y gran tranquilidad, aunque tengan ansiedad. Entonces, son personas que hacen de la inexpresividad su herramienta para afrontar las situaciones difíciles, pero no son de piedra y están sintiendo, aunque no lo parezca.

“El temor agudiza los sentidos. La ansiedad los paraliza”.

-Kurt Goldstein-

La ansiedad enmascarada, ¿de qué se trata?

Como todos no somos iguales, nos manifestamos de distintas maneras, siendo en parte responsable de esto la ansiedad. Se trata de que nos expresamos de un modo u otro según sean nuestros pensamientos y sentimientos.

Mujer abrazada a un cojín comiéndose la cabeza

Así, algunos muestran su ansiedad de la forma típica, es decir, mediante los síntomas comentados: sudoración, taquicardia e irritabilidad, entre otros; pero algunos lo hacen de una forma muy distinta, a través de la ansiedad enmascarada.

Se trata de la inexpresividad, que actúa como máscara para ocultar la ansiedad. Entonces, las personas que en situaciones difíciles se tornan inexpresivas, pueden tener ansiedad, solo que la disfrazan de esa manera. No quiere decir que no tengan sentimientos, simplemente asumen las situaciones difíciles diferente. Estas personas manifiestan sus pensamientos y sentimientos siendo más operativas.

Entonces, las personas con ansiedad enmascarada hacen de la inexpresividad un disfraz. Su máscara, resulta útil para poder afrontar las situaciones de estrés sin desbordarse. Incluso al no mostrar a los demás sus emociones, evitan que se les hagan preguntas que les generen malestar.

¿Se trata de personas más fuertes? Pueden serlo o no. Simplemente consiste en personas que esconden sus emociones y sus pensamientos para evitar malestar. Detrás de su disfraz pueden estar sintiéndose profundamente mal, solo que no quieren transmitirlo para evitar mayor sufrimiento.

¿Cuándo escondemos lo que sentimos y pensamos tras la ansiedad como máscara?

La ansiedad puede ser vista como algo desagradable ya que nos genera angustia. Pero no siempre es mala, a veces nos ayuda a estar alerta ante el peligro. Entonces, todo depende del momento y el punto de vista. Ahora bien, ¿cuándo nos escondemos usando la ansiedad enmascarada?

  • Situaciones extremas. Cuando las personas de nuestro alrededor no saben cómo afrontar la situación y sentimos que debemos encargarnos de ello. Por ejemplo, ante los trámites después de la muerte de un ser querido.
  • No queremos mostrar nuestro dolor. Cuando no nos apetece mostrar lo que llevamos dentro. Esto nos puede generar más dolor. Además podemos creer que quien nos rodea no sabrá comprenderlo.
  • Al paralizarnos. Cuando estamos tan atemorizados que no somos capaces ni de sentir ni de pensar ni de actuar. Nos quedamos quietos como momias como si no estuviéramos con vida ante una situación de dificultad.
  • Si lo usamos como excusa. Para no afrontar situaciones que creemos son complicadas.
  • Cuando somos muy reservados. Se trata de que no queremos que nadie sepa sobre nosotros. Y ocultamos todo lo que les pueda dar pistas de quienes somos.

Si bien todos podemos pasar por algún momento en el que hagamos de la inexpresividad nuestra forma de ansiedad, hay personas que siempre manifiestan su ansiedad de esta manera. Tal vez puedas pensar que son personas frías y calculadoras, no siempre lo son, simplemente no quieren mostrar lo que llevan dentro.

¿Cómo tratar a personas con ansiedad enmascarada?

A veces resulta difícil relacionarnos con este tipo de personas. Sobre todo cuando creemos que por no expresarse son insensibles. No siempre es así, piensa que a algunas personas se les facilita más que a otras mostrar lo que llevan dentro. No hacerlo no quiere decir que esté mal, simplemente es otra forma de actuar.

Entonces, lo importarte es que al toparse con un ansioso inexpresivo, se intente comprender que se le dificulta mostrar lo que le sucede. No se les debe juzgar por no expresarlo, no son insensibles por no hacerlo. Se les puede ayudar a que posean confianza para que llegue a contar cómo se siente en algún momento.

Además, se puede llegar a pensar que los inexpresivos son poco empáticos, para saber si lo son o no, puede ayudar preguntarles cuál es su posición frente a una situación. Sus respuestas pueden llegar a sorprender.

En algunos momentos las personas inexpresivas pueden tener miedo a que les vuelvan a hacer daño. Entonces, se les debe transmitir seguridad, haciéndoles saber que se valora lo que son. Esta es una forma de demostrarles que se está ahí y que se respeta su intimidad y su ritmo.

Ahora bien, no todos los inexpresivos son buenas personas. Hay personas que no expresan nada porque de verdad no lo sienten, pero no por ansiedad, simplemente porque no se ponen en el lugar del otro y solo quieren su propio beneficio. Son personas frías. Entonces, la inexpresividad no siempre es sinónimo de ansiedad.

Hombre pensando

Beneficios de desenmascarar nuestra ansiedad

Si bien hay momentos en que dejar a un lado nuestros pensamientos y sentimientos nos viene bien porque actuamos sin ser impulsivos y podemos ser más operativos, también hay beneficios a la hora de dejar a un lado la ansiedad enmascarada. Observa algunos:

  • Tener relaciones más auténticas.
  • Liberación del estrés.
  • Mayor empatía.
  • Incrementa el autoconocimiento.
  • Mayor autoestima.
  • Aumenta la facilidad de mostrar empatía.
  • Mayor sinceridad.
  • Aumenta la tranquilidad.
  • Mayor capacidad de confianza en los demás.
  • Mayor seguridad de sí.

La ansiedad no es buena o mala en sí, nosotros decidimos en qué convertirla. Haz frente a la ansiedad quitándote la máscara. Encontraras una forma de mostrar lo que eres a los demás y te permitirás tener relaciones más auténticas.

Ser inexpresivo no significa ser fuerte, no está mal no dominar una situación y sentirse agobiado y triste, o incluso no saber qué hacer. Permítete expresar lo que llevas dentro, será más fácil para los demás echarte una mano y para ti no cargar con todo el peso a solas. No te adelantes a los acontecimientos.

María Alejandra Castro

Psicóloga y psicoterapeuta enamorada de la neurociencia, el arte y la escritura.

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