La receta perfecta para el fracaso

Okairy Zuñiga · 25 agosto, 2015

“Mi gran preocupación no es que hayas fracasado, sino que estés contento con la derrota”

-Abraham Lincoln-

El fracaso o el éxito dependen de las veces que lo intentas, más que de las condiciones que te rodean.

Cosas como una mala actitud o una personalidad indiferente hacen más daño que cualquier situación adversa a la que te enfrentes.

Contrario a lo que podrías pensar, fracasar es más saludable de lo que parece. Te permite aprender lecciones que de otra forma no podrías asimilar.

Si quieres fracasar sigue los siguientes pasos:

Enfócate en los pequeños retos antes que en el problema general

Muchos fracasos derivan de este paso. Solemos creer que al ver la situación en conjunto podremos encontrar los pasos correctos para avanzar.

Ya sea que tomes un curso de negocios o que vayas a terapia psicológica, los expertos siempre te dirán que identifiques el problema de fondo.

Cuando analizas cada pequeño problema en particular puedes perder el enfoque, pero también te será más fácil obtener el resultado que esperas.

El fracaso no es una derrota

Olvídate de planear

“Para tener éxito la planificación sola es insuficiente. Uno debe improvisar también”

-Isaac Asimov-

Una vida improvisada te dará resultados inesperados. Algunas veces fracasarás y otras tendrás total éxito.

Hay personas que no pueden pasar un día sin planear hasta el último detalle. El problema con ellos es que dejan poco espacio para la sorpresa, la aventura y el hallazgo de nuevos obstáculos.

Otras personas prefieren dejar la agenda a un lado y vivir cada día como se les presente. Claro que estas personas se enfrentarán a contratiempos siempre.

La clave es encontrar el punto de equilibrio para fracasar en los temas que no te afecten en cosas tan sensibles.

Corre antes de caminar

Cuando aún no te sientas seguro de tus habilidades, da el siguiente paso e inténtalo. Mucha gente te dirá que así te equivocarás una y otra vez, ¿sabes qué? es cierto pero también obtendrás mucha experiencia.

“La única posibilidad de descubrir los límites de los posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible”

-Arthur Clarke-

Identificarás cada uno de tus límites y podrás sobrepasarlos uno a uno

Deja que el miedo te venza

El miedo te paralizará e impedirá que tomes acción. Te recordará que eres frágil y que hay cosas que no puedes hacer porque te falta la fuerza, velocidad o cualquier otra habilidad.

Sentir miedo de vez en cuando es saludable. Significa que estás saliendo de tu zona de confort y el fracaso aquí es común.

Una vez que te des cuenta que estás congelado y temes avanzar, es el momento de dar el siguiente paso.

¡Avanza al vacío y aprende a volar!

Vence al miedo para no fracasar

Llénate de excusas

“La razón humana puede encontrar una excusa a cualquier mal; es por eso que es tan importante que no confiemos en ella”

-Veronica Roth-

Culpar a otros es más fácil que reconocer tu responsabilidad. El problema es que es una perspectiva que te pone en el papel de víctima y al aceptarla, cedes el control de tu vida a factores externos.

Las excusas pueden sentirse bien por un tiempo pero luego te lastiman. Esto ocasionará que te enfrentes al fracaso en las áreas de tu vida que buscas evadir.

Necesitas tomar total responsabilidad de quién eres, dónde estás y dónde quieres llegar.

Interésate por… nada

Si no pones atención en hacer las cosas bien, todo te saldrá mal.

La apatía puede afectar cualquier área de tu vida o todas al mismo tiempo. Cuando dejas que se instale, es una vía de entrada permanente para el fracaso.

Lo peor de la apatía es que se contagia. Si la dejas entrar en un aspecto de tu vida, lentamente se adueñará del resto.

Si ya estás controlado por la apatía, rompe los malos hábitos haciendo algo nuevo cada día. Al inicio no tendrás ganas pero debes forzarte a ello.

“El éxito es ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”

-Winston Churchill-

Aunque la idea que tenemos del fracaso es negativa, resulta necesario para avanzar y crecer. Date permiso de caer en los errores que te acabo de mencionar y rétate a vencerlos.