Los 5 pecados emocionales que causan más sufrimiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 5 diciembre, 2014
Okairy Zuñiga · 26 noviembre, 2014

Podemos entender las emociones como estados afectivos que experimentamos y que suelen tener un co-relato cognitivo, conductual y fisiológico bien definido. Además, en su manifestación más saludable podemos decir que juegan un importante papel adaptativo, ayudándonos a vivir en el ambiente que nos rodea. Cuando experimentamos una emoción se involucra un conjunto de conocimientos, actitudes y creencias que tenemos sobre el mundo y que utilizamos para hacer una valoración de una situación concreta. Por este motivo se dice que las emociones tienen una gran influencia en nuestra percepción de las situaciones  que enfrentamos.

Durante mucho tiempo creímos que las emociones no eran importantes pero ahora sabemos que influyen severamente en todos los aspectos de nuestra vida, incluso nos permiten intuir cuáles serán las reacciones futuras de una persona en diversas situaciones.

 

Los 5 pecados emocionales

 

1.- La culpa. Se define como el sentimiento de culpabilidad por ofensas imaginarias o porque la persona se siente inadecuada en algún lugar o contexto. La culpa se puede presenta cuando comemos demasiado, pedimos ayuda traicionamos a alguien que queremos mucho. El mensaje de la culpa es “He hecho algo muy malo”. Tienes que tener mucho cuidado con esta emoción porque te puede llevar muy fácilmente a la depresión, la vergüenza y la ansiedad.

2.- El miedo. Generalmente se relaciona con un comportamiento de escape. El miedo existe para que las personas se sientan a salvo. Por ejemplo, si ves a un animal que podría significar un peligro real para ti, la reacción más normal es la de correr para ponerte a salvo.

3.- La envidia. Es una emoción que aparece cuando una persona carece de logros o posesiones propias y desea o necesita enfermizamente los que otros tienen. Es la consecuencia de la baja autoestima por la comparación constante con otros. La persona envidiosa no es capaz de ver sus virtudes y talentos por lo que se llena de un gran vacío interno que no logra llenar con nada. Esta emoción provoca un daño constante en la personalidad de quien la sufre, como la gota de agua que cae ininterrumpidamente sobre la piedra.

4.- El enojo. Una de las emociones más dañinas que podemos experimentar. Con la rabia y el enojo deseamos lastimar a otra persona de forma consciente. La rabia se basa en el miedo a perder el control y en la frustración. Aunque también puede surgir cuando vemos a alguien haciendo algo que consideramos injusto hacia otra persona.

5- La exigencia. Esta es la emoción que demanda un patrón de conducta rígido que nos obliga a cumplir estrictamente con los planes, sin margen ni flexibilidad con el error. Nuestra sociedad actual es muy competitiva y las exigencias son cada vez mayores por lo que pueden provocar desequilibrio y desgaste en el plano emocional y física.

Estos pecados emocionales nos pueden afectar demasiado si les permitimos tomar el control de nuestra vida y nuestro actuar. Es posible caer en cualquiera de estas emociones de forma inconsciente, si te das cuenta que estás en este punto para un momento y analiza la situación que te está generando el problema.