Mete miedo al miedo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 22 noviembre, 2017
Juanjo Basante · 17 agosto, 2012

Seguro que te han preguntado más de una vez eso de: “¿Tú tienes miedo?” Probablemente hayas contestado que sí y se hayan reído. Sin echar mano si quiera de algún comentario ingenioso. Así que, cuando has comprendido que los demás se jactan de tus temores, has optado por mostrarte fiero. Y frente a la misma pregunta, ya habrás dicho: “¿Yo? Por supuesto que no”.

Innecesario. Intentar convencer a alguien cuando no te lo crees ni tú resulta innecesario. Pero no es culpa tuya. Vivimos inmersos en tantas mentiras… Una de ellas es esta: el miedo te hace débil, es malo, no vivas con sintiendo temor.

Y nos lo creemos, de hecho nos odiamos a nosotros mismos cuando experimentamos este sentimiento. Porque es eso, un sentimiento, una emoción, y de las mas intensas. Por eso no hay que temerle al miedo, ni huir de él, ni intentar esconderse. Sentir temor es normal, a veces, incluso positivo.

“Ganas fuerza, coraje y confianza en cada experiencia en la que te paras a mirar al miedo a la cara. Eres capaz de decirte a ti mismo, ‘he vivido este horror. Puedo controlar lo siguiente que venga’. Debes hacer lo que crees que no puedes hacer.”

-Eleanor Roosevelt-

El miedo te hace sentir vivo

Hombre con miedo

Me gusta afirmar que tengo miedo, mucho miedo. Porque esa sensación de peligro, de pérdida, de riesgo, me hace sentir vivo. El problema de nuestros temores es dejar que te dominen, que tomen el control, que te anulen. Pero el temor le da un valor real al resto de sentimientos. Cuando temes caer, estás realmente dándote a entender lo que aprecias estar de pie.

Cuando temes realmente perder a esa persona por la que darías tu vida, estás dotándola de un valor máximo, por encima de ti. Cuando tienes miedo a equivocarte, cuando tienes miedo a perder, resulta que lo en verdad demuestras es lo mucho que te importa, porque para ti hay demasiado en juego.

Y es que esos miedos, sean cuales sean, indican que merece la pena. Por eso, cuando me preguntan si tengo miedo, respondo que sí, que mucho. Y que espero no ser el único.

“Hay dos tipos de miedos: racionales e irracionales o en términos más simples, los miedos que tienen sentido y los que no.”

-Lemony Snicket-

Sácale partido a tus miedos

Mujer con miedo

La gente que realmente vive sin preocupaciones es porque no le tiene apego a nada. Yo me alejo de las personas que no tienen temores. Y a las que lo tienen, les digo que lo utilicen, que se alimenten de él. Que lo transformen y lo conviertan en valor, que se aprovechen de lo que pueden sacarle.

Porque el miedo es normal, pero se puede dirigir. Al fin y al cabo es algo que llevamos escrito en los genes, es un mecanismo de protección frente al peligro. Si dejas que el temor irracional te domine pasarás tu vida encadenado, dentro de un bucle del que te será muy difícil salir. Pero si tienes la valentía de enfrentarte a él, descubrirás que puede llegar a ser, incluso un aliciente.

“Uno de los descubrimientos más grandes que un hombre hace, una de sus grandes sorpresas, es encontrar que puede hacer lo que tenía miedo que no podía hacer.”

-Henry Ford-

Por eso no hay que tener miedo al miedo. No hay nada más perverso. Solo tienes que intentarlo, darle el valor que se merece, aprovecharte de lo que te puede ofrecer. Piensa que todo el mundo, lo reconozca o no, siente temor. En eso no eres diferente, pero sí puedes serlo si sabes sacarle partido.