Los experimentos de Gregg Braden y el poder de la intención

Edith Sánchez·
06 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
31 Mayo, 2020
Gregg Braden ha escrito más de 20 libros y varios de ellos se han convertido en bestseller. Su libro "Fractal Time" estuvo durante mucho tiempo dentro de los más vendidos, en la lista del New York Times. Los planteamientos de Braden son desconcertantes.

Gregg Braden es uno de esos estudiosos que desconcierta, porque desde postulados científicos esgrime ideas que no coinciden con las de la ciencia tradicional. Varios de sus planteamientos se basan en tres experimentos que, por supuesto, constituyen una evidencia de lo que dice; sin embargo, pruebas similares no se han replicado y, por lo tanto, no se han adoptado formalmente como conocimiento científico.

Gregg Braden hace algunos planteamientos audaces, como que muchas personas meditando en función de un objetivo común son capaces de cambiar la realidad. Esto es lo que algunos llaman “el poder de la intención”. También señala que las emociones afectan al ADN y que, por lo mismo, la autosanación es posible por una vía similar.

Antes de entrar a hablar sobre los experimentos de Gregg Braden, o más bien, sobre los experimentos en los que basa sus tesis, es importante dejar claro que la ciencia formal no ha avalado sus afirmaciones, pero tampoco las ha controvertido sistemáticamente. Por lo tanto, el tema requiere apertura y prudencia a la vez.

Cuando un cierto número de personas se unen y eligen en un momento dado crear una emoción precisa en sus corazones, esa emoción literalmente puede influir intencionalmente en los mismos campos que sostienen la vida en el planeta tierra”.

-Gregg Braden-

Mente con mecanismos

Gregg Braden: ciencia y espiritualidad

Gregg Braden es un geólogo estadounidense que durante los años 70 trabajó como geólogo informático para la Phillips Petroleum. Más adelante fue Senior Designer Computer Systems en Martin Marietta Defense Systems. En 1991, lo nombraron primer Director Técnico de Operaciones de Cisco Systems.

Sin embargo, Braden comenzó a adentrarse en el estudio de culturas milenarias y desarrolló un gran interés por los temas espirituales. Parte de la idea de que ciencia y espiritualidad no son realidades excluyentes y, por eso, a mediados de los 90 volcó su acción hacia la investigación sobre la relación entre los dos ámbitos.

Hay que decir que en este momento es más conocido por la gran cantidad de libros que ha escrito y por los programas de televisión en los que ha estado, que por cualquier otra cosa. Es decir, que no es un investigador reconocido dentro de la comunidad científica, aunque parte de su trabajo sí ha sido citado en algunas investigaciones.

La base de la investigación

Gregg Braden tiene un documental muy conocido que lleva por título La ciencia de los milagros. Allí expone buena parte de sus teorías y cita tres experimentos verdaderamente desconcertantes. El primero de ellos fue llevado a cabo en 1990 por el científico ruso Vladimir Poponin, el segundo fue de carácter militar y el tercero se realizó en el instituto HeartMath.

El experimento de Poponin consistió en tomar un tubo de vidrio y crear vacío en este. En realidad, nunca hay un vacío total; lo que quería Poponin era estudiar el comportamiento de los fotones, es decir, de las partículas de luz, dentro de este tubo.

Al principio los fotones estuvieron esparcidos, sin ningún orden. Luego el investigador introdujo muestras de ADN humano y entonces estas partículas se alinearon en torno a esa muestra biológica. En teoría, esto demostraría que el ADN afecta la materia a su alrededor.

ADN

Otros experimentos

Para el segundo experimento se recogió una muestra de glóbulos blancos y se pusieron en una habitación especial, en donde era posible medir los cambios eléctricos por mínimos que fueran. En una habitación contigua estaba el donante y a este se le pedía que viera una serie de imágenes de vídeo, en las que aparecían situaciones violentas e intimidantes.

Braden señala que al medir simultáneamente las reacciones del donante y los cambios en los glóbulos blancos había una coincidencia. Es decir que lo que sentía esa persona también parecía ser experimentado por su muestra biológica. Aparentemente, esto probaría que las células vivas se reconocen entre sí.

Para el tercer experimento se tomaron 28 muestras de placenta humana que fue ubicada en recipientes capaces de detectar los cambios eléctricos en las mismas. Al lado de cada muestra había alguien que hacía meditación; cada una de esas personas se concentró intensamente en un sentimiento, positivo o negativo. Braden dice que el ADN se expande si hay alguien que proyecta una emoción constructiva y que se encoge si la emoción es negativa.

Lo que probarían estos experimentos, sin éxito aún, es que los sentimientos cambian la materia. Llevado al plano práctico, Gregg Braden propone que una persona puede sanarse a partir de sus pensamientos y sentimientos “positivos”. Aunque su trabajo ofrece indicios interesantes, falta mucho todavía para que sea validado científicamente.

Braden, G. (2009). La matriz divina. Hay House, Inc.