¿Qué sucede con las emociones en el trastorno límite de personalidad?

¿Qué sucede con las emociones en el trastorno límite de personalidad?
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 30 junio, 2019

Uno de los rasgos que caracterizan a las personas que padecen un trastorno límite de personalidad es su dificultad para gestionar sus emociones. Normalmente es fácil que las emociones les desborden y les cueste encontrar una estabilidad. Pueden sentir muchos altibajos emocionales que dificulten, y en algunos casos comprometan, sus relaciones con el mundo exterior. Precisamente por eso van a necesitar una ayuda específica que les reporte herramientas útiles relacionadas con el comportamiento social.

Para situarnos, hemos de entender que un trastorno de personalidad límite (TLP) se caracteriza por una manera de funcionar rígida e inflexible. Hablamos de personas que tienen dificultades para relacionarse, con un funcionamiento desajustado a nivel social, una marcada inestabilidad emocional y una auto-imagen muy negativa de sí mismas. Pero, ¿Por qué les cuesta tanto la gestión emocional a las personas que padecen este trastorno?

La teoría biosocial del trastorno de personalidad límite

La teoría biosocial sostiene que la principal problemática del TLP es la falta de regulación emocional. Además, esta carencia podría tener diferentes orígenes: cierta predisposición biológica, un contexto ambiental de invalidación y la interacción de estos dos factores. Según esta teoría, los desajustes emocionales serían consecuencia de la vulnerabilidad emocional y de la carencia de estrategias efectivas para regular las emociones.

La vulnerabilidad emocional se define como una hipersensibilidad ante cualquier emoción, con independencia de su valencia (positiva, negativa o neutra). Esta hipersensibilidad suele tener como consecuencia una respuesta muy intensa y variable de la persona con TLP. Tal intensidad produce un desequilibrio, de manera que después las personas con TPL después tienen muchas dificultades para recuperarlo.

Rrostro femenino representando el trastorno limite de la personalidad

Por otro lado, la inestabilidad y falta de regulación emocional, según la teoría biosocial, tienen una base biológica, lo que no significa que sea hereditaria. Esta predisposición biológica puede ser diferente para cada persona. Por tanto, no se ha encontrado todavía un factor común, a nivel biológico, que esté presente en todos los casos de trastorno límite de personalidad.

Un ambiente invalidante a nivel familiar afecta a la regulación emocional

Uno de los factores que afectan a la dificultad de regular las emociones de personas con TLP, y también de personas que no padecen este trastorno, es el entorno y ambiente familiar donde hayan crecido. Normalmente, encontramos en consulta, a familias que no han validado las necesidades emocionales de sus hijos. Las emociones son vistas como expresiones poco importantes por parte de su entorno.

Una familia invalidante puede hacer mucho daño a la autoestima de una persona, ya que, ésta se moldea en la infancia. Si los padres ignoran o responden de forma extrema a las necesidades del niño, éste va a sentir que no es importante viviendo rechazo e incomprensión por su parte. El ambiente crítico promueve que las emociones de frustración, enfado, tristeza y miedo sean atribuidas a rasgos de personalidad del niño.

Entonces, por ejemplo, si el niño llora, en vez de atenderlo o intentar averiguar qué le pasa, le dicen que es un llorón y que basta de llorar. De esta manera, aprende que no está bien mostrar sus emociones y que además cuando las expresa, se lleva una reprimenda. El niño aprende a expresar sus emociones de manera extrema, o las inhibe o las desinhibe por completo, a medida que va creciendo esta expresión disfuncional se va acentuando.

¿Cómo responden a las emociones las personas con TLP?

Intensidad y sensibilidad emocional extrema

Las personas con trastorno límite de personalidad son muy sensibles a las experiencias externas porque tienen miedo al abandono. Por eso, responden con mucha intensidad ante cualquier emoción, ya sea enfado o alegría. Sufren una inestabilidad emocional muy acentuada que les cuesta controlar. Por ejemplo, es común que presenten episodios de ansiedad y frustración intensos que proyecten sobre otras personas mediante comportamientos poco respetuosos.

Mujer borrosa con ansiedad

Dificultad para volver la neutralidad emocional

Volver a la calma, después de la intensidad con la que experimentan las emociones, no es fácil. Pueden ser muy impulsivos y tener dificultades para modular sus emociones ante algo que les perturba. Tanto es así que en muchas ocasiones delegan involuntariamente el control de sus actos en las propias emociones.

Además, estás personas también se caracterizan por tener opiniones poco prudentes, radicales y muy volubles. Su inestabilidad en este sentido también penaliza el círculo social de apoyo con el que cuentan. Suele ser menos denso que el de una persona sin este problema y las personas que se mantienen en él lo hacen porque han llegado a comprender que muchos de los comportamientos impulsivos que la persona realiza son producto de la enfermedad.

“Las autolesiones son una manera que tienen las personas con TLP para expresar su enfado contenido, es importante que aprenden otra manera de gestionar su rabia que no les dañe”.

Vacío y tristeza profunda inhibida

El sentimiento de vacío es una sensación muy común entre las personas que sufren un trastorno límite de personalidad. Nada les llena lo suficiente y esto les genera un gran vacío inespecífico por el que sienten una tristeza que muchas veces no saben explicar ni expresar. Así, en su mochila emocional terminan cargando con una melancolía que terminan respirando y de la que no se saben deshacer.

Rabia contenida y autolesiones

Tienen muchas dificultades para regular sus enfados. Por eso, o explotan hacia fuera sin control, o inhiben la rabia hasta el punto de llegar a autolesionarse. Las autolesiones son su manera de expresar la rabia a la que no saben darle salida de otra manera.

En estos casos es importante que aprendan a gestionar los enfados, eligiendo de manera consciente la manera en la que van a gasta la energía que acompaña a la emoción, de manera que no termine saliendo a través de un impulso desmedido con consecuencias de las que después se arrepientan.

¿Cómo regular las emociones en los trastornos de personalidad límite?

Para ellos, un primer paso será que aprendan a aceptar y validar sus emociones tal y como las sienten. Identificar cuáles son las emociones que existen en su horizonte antes de que les inunden y aceptarlas tal y como vienen, sin querer negar la realidad. En este sentido, será importante que aprendan a tolerar su malestar emocional con estrategias de regulación emocional.

Mujer con dolor de cabeza y los ojos cerrados

Una de las terapias que ha mostrado mejores resultados es la TDC (Terapia Dialéctica Conductual) de Marsha Linehan. Esta terapia se basa en enseñar habilidades sociales y motivacionales para reducir las conductas impulsivas y de ideación suicida, para que puedan ver el mundo como un lugar en el que también hay un espacio para ellos.

Enriquecer las habilidades emocionales de las personas con trastorno límite de personalidad va a ser un aspecto muy importante para mejorar su adaptación social y personal. La terapia individual, los grupos terapéuticos y las tareas que puedan realizar en casa serán fundamentales para este cometido, siempre y cuando estén pautadas y supervisadas por un especialista.

Bibliografía:

Linehan Marsha.M (2003) Manual de tratamiento de los trastornos de personalidad límite. Paidós.

American Psychiatric Association (2014). DSM-V. Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Editorial Médica Panamericana.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.