5 realidades que te encasillan

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 26 junio, 2018
Edith Sánchez · 26 junio, 2018

A los seres humanos nos gusta pensar que somos libres. Que nuestros gustos, preferencias y decisiones nacen de esa idea de libre albedrío que nos hace independientes y nos seduce. Sin embargo, la realidad demuestra que hay muchas realidades que te encasillan, que deciden por ti antes de que te des cuenta, y que esto es inevitable.

Nacemos en un determinado lugar y en una determinada época. Para formar parte de esa sociedad en la que vinimos al mundo tenemos que adoptar las normas que imperan en ella. Una buena parte de esas normas las hacemos nuestras sin ponerlas en duda, sin procesarlas de manera consciente. En el proceso de adaptación, las asimilamos e incorporamos, asumiéndolas como “lo natural”.

Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas”.

-Samuel Johnson-

Muchas veces tales normas son el fruto de una racionalidad colectiva que busca el bien general. Otras veces no. Es entonces cuando se convierten en realidades que te encasillan simplemente y que sigues sin detenerte a pensar si te aportan un beneficio. Estas son cinco muy frecuentes.

1. Los sistemas de valores

Los sistemas de valores son ese conjunto de ideologías o principios morales que indican lo que es bueno y lo que es malo para una determinada sociedad. Incluyen también una especie de prototipo del “ser humano ideal”. Por ejemplo, uno que sea trabajador, inteligente, bello, etc.

Tales valores nos son inculcados desde que nacemos. Esta tarea la realiza la familia, en primera instancia, y luego las instituciones sociales. A veces pensamos que los valores que priman en nuestra sociedad son los únicos o los mejores, pero esto no siempre es así. Algunos valores, como la solidaridad, por ejemplo, buscan promover tu evolución. Otros en cambio, como la obediencia ciega, son simplemente realidades que te encasillan.

Persona eligiendo su máscara simbolizando las realidades que te encasillan

2. Las modas, realidades que te encasillan

Las modas cobraron un poder inusitado, principalmente desde la segunda mitad del siglo XX. Por supuesto, existían desde mucho antes, pero fue en la época de la revolución industrial cuando se convirtió en un factor relevante en la vida de las personas.

Las modas son una forma de respaldar una identificación con el grupo. Nos otorga sentido de pertenencia. Se convierten en realidades que te encasillan cuando las adoptas acríticamente o, incluso, en contra de tus propios gustos y preferencias. También cuando son fruto de un desmedido deseo de aceptación.

3. Costumbres

Así como sucede con los valores, hay costumbres que seguimos desde que nacemos. Nos ayudan a incorporarnos a una sociedad y a aceptar sus normas. Sin embargo, también pueden llegar a limitarnos y a obstaculizar nuestro desarrollo.

Costumbres, como los hábitos de higiene básica, son positivas porque nos ayudan a preservar la salud. En cambio, costumbres como que alguien tenga que casarse antes de los 15 años, pueden no ser tan beneficiosas. Lo importante, en todo caso, es destacar que siempre tenemos la posibilidad de evaluar esas costumbres que seguimos y mantenerlas o cambiarlas, de acuerdo con nuestro criterio.

Grupo de personas víctimas simbolizando las realidades que te encasillan

4. Roles

El rol es el papel específico que alguien desempeña dentro de un grupo. En otras palabras, la función que es asignada por el grupo a una persona. Hay roles de diferentes órdenes y cada uno de ellos está regido por unos patrones. Se espera que las personas actúen de acuerdo con el rol que les ha sido asignado. Por ejemplo, en la familia puede haber expectativas distintas para los diferentes hijos.

Los roles se convierten en realidades que te encasillan cuando no eres consciente de ellos y los adoptas de forma pasiva. Esto, por ejemplo, tiene gran impacto en el plano de los roles de género. Si simplemente aceptas que tienes que comportarte de determinada manera por ser hombre o mujer, sin tener en cuenta la lógica que hay en ello, es posible que limites tu crecimiento personal.

sombras de personas en una pared simbolizando las realidades que te encasillan

5. Estereotipos

Los estereotipos son esquemas mentales que se aplican a personas o grupos. Comprenden un conjunto de ideas o patrones acerca de lo que eso significa esa persona o ese grupo. Su principal característica es que se trata de prejuicios, o sea, de ideas que se aplican a una realidad antes de hacer un razonamiento sobre su veracidad o falsedad.

Los estereotipos te llevan a pensar o a actuar de modo automático, de manera muchas veces errónea. Por ejemplo, un hombre que tiene un traje caro, también puede parecerte importante y confiable. En cambio, una persona desaliñada te puede parecer peligrosa o indigna. En la realidad, esto puede ser al revés.

Todas estas realidades que te encasillan se filtran en tu conciencia y determinan en gran medida cómo ves el mundo. Siempre es bueno replantearnos todo aquello que nos ha sido inculcado, para evaluar si realmente nos aporta o más bien nos limita.