La mejor ideología que puedes tener es una red fuerte de amigos - La Mente es Maravillosa

La mejor ideología que puedes tener es una red fuerte de amigos

Cristina Roda Rivera 12, Noviembre 2015 en Emociones 3535 compartidos
Niña compartiendo su amistad en un columpio bajo un árbol

Voy a permitirme un atrevimiento, porque voy a pedirte algo: No discutas con gente que te importa por tu ideología. No creas que por pensar de forma distinta en algún tema esa persona que ha visto tus lágrimas y tus alegrías está más lejos de ti.

No te enzarces en eternas discusiones con gente que te importa para demostrar que tu opinión es más cierta o tu reflexión más audaz. No construyas un muro de desconfianza hacia personas que han visto tu alma por creer que sus ideas pueden atacar a las tuyas.

No destruyas una amistad verdadera que no ha dañado la vida ni el tiempo, por ideas distintas acerca de la misma vida, porque no vale la pena. Mientras discutes y te llenas de resentimiento, los que crean esas divisiones brindan y se sonríen.

La mejor ideología y forma de entender el mundo que puede tener una persona se basa en la realidad del amor y el cariño que te dan las personas que pasan por tu vida.
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Quizás puedas tener visiones del mundo que parecen antagónicas pero si os queréis y respetáis, si os reís y vuestra compañía os ilumina; plantéate si en realidad vale la pena destrozar eso por una brecha invisible que os aleja.

La mejor ideología de la vida se basa en los hechos que demuestras y te demuestran

Existe un error básico que todos cometemos al comunicarnos: realmente a veces pensamos que todas las palabras que escuchamos nacen de la verdad del corazón de otra persona, cuando en realidad solo salen de sus labios.

A veces nosotros mismos decimos cosas sin pensar, opinamos por desconocimiento o simplemente porque creemos que para definirnos debemos opinar de todo y hacernos más visibles ante los demás.

Confundimos simples palabras o gestos con declaración de intenciones, con comentarios dañinos y personalizamos en nosotros mismos y en lo que hemos vivido las opiniones de otras personas.

Hablar y conversar con amigos de varios temas es algo necesario, es bueno nutrirse de opiniones aunque no sean las nuestras y el simple hecho de intercambiarlas es terapéutico, elimina estrés y nos permite ver la vida desde perspectivas distintas.

Dos muñecos bajo un paraguas

Conversar es un arte que no debe convertirse en una lucha, sobre todo con aquellas personas a las que aprecias. Si existen malentendidos siempre se pueden arreglar con el tono adecuado, escuchando y nunca imponiendo tus ideas a los demás.

A veces podemos sobrepasar la línea que separa la simple conversación y vernos envueltos en una discusión en la que terminamos cada vez más alejados de los que queremos. Pero en realidad tenemos que tener siempre presente el dicho de “Las palabras se las lleva el viento”, porque solo con los hechos se demuestran las intenciones y nuestros verdaderos valores.

Quizás estés atacando a una persona que quieres por algo que ha dicho cuando en realidad en numerosas ocasiones ha demostrado con su forma de actuar todo lo contrario. Crees que te está fallando por sus palabras cuando en realidad nunca lo ha hecho con sus hechos.

Quizás esa persona a la que quieres se está defraudando también por tus palabras y la estás lastimando, cuando en realidad harías lo que fuera en la vida por ayudarla y no hacerle daño.

La mejor ideología y la mayor verdad es el amor de las personas que quieres

Aunque todos nos vemos seducidos por ideas y por reflexiones, no hay ninguna de ellas que pueda darte el verdadero amor y consuelo que pueden darte las sinceras palabras de comprensión de la gente que te quiere.

Hombre y mujer subidos en planetas separados

No hay ninguna idea a la que llames a horas intempestivas por estar triste y que descuelgue el teléfono para ayudarte a calmarte y por intentar entender qué quieres decirle con tu voz entrecortada.

No hay ninguna idea que sustituya al verdadero abrazo de una madre cuando te ve llegar a casa tras mucho tiempo fuera. No hay idea que sustituya al beso y la mirada de tu amante.

Así que antes de perder a alguien que quieres por una ideología, piensa qué es en realidad lo que te hace fuerte, dichoso y feliz… antes de que sea demasiado tarde
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Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

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