6 razones que te ayudarán a aceptar tu desnudez

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 3 octubre, 2018
Raquel Aldana · 15 febrero, 2015

Aunque el nudismo y la desnudez son objeto de controversia, los expertos afirman que estar desnudos puede ayudarnos a superar nuestros complejos y así aumentar nuestra capacidad para relacionarnos con los demás.

En realidad el nudismo no siempre ha estado vetado. Civilizaciones antiguas como la griega veneraban la armonía del cuerpo desnudo y se vestían con una tela que se quitaba en un segundo. Ejemplos similares los vemos en civilizaciones hindús, cuna de los filósofos nudistas a la que perteneció Buda hasta que fundó su propia religión.

Es cierto que a través de la historia nos encontramos múltiples ejemplos que promulgaban la desnudez, la cual ha sido tanto símbolo de libertad y extraversión como de impureza y pecado. Ésta última concepción parece ser la que pervive pero, ¿Cómo podemos evitar cohibirnos cuando nos desnudamos?

1. Nada ni nadie es perfecto.

Nos esforzamos por hacer de nuestro cuerpo una escultura atractiva y deseable. Nos han enseñado a llevar tacones, depilarnos, ponernos faldas cortas y maquillarnos para acercarnos a un ideal de belleza autoimpuesto que no es fiel a la realidad. Ser perfecto es una ilusión.

Así, aunque la mayor parte del tiempo nos sintamos a gusto con nuestro cuerpo, cuando llega la hora de mostrar nuestra piel desnuda algo nos echa para atrás. Las estrías, los pelos, la celulitis son parte de nosotros, ¿por qué avergonzarnos de quienes somos? Además, ¡todas estas marcas que queremos esconder son más que comunes entre las mujeres y los hombres reales!

En definitiva, cada cuerpo es diferente, lo que nos separa es la actitud que mantenemos hacia él.

2. Sentirnos vulnerables al desnudarnos ante los demás es positivo.

Si estamos dispuestos a enfrentarnos a nuestro miedo y malestar ante la desnudez estamos luchando por aceptar nuestra naturaleza y querernos. Mostrarse ante uno mismo sin ningún tipo de máscara es un primer paso. ¡Obsérvate hasta que alcances a hacerlo sin pudor!

3. Múltiples eneficios corporales que obtenemos al desnudarnos

Desnudarse a menudo ayuda a regular de forma natural la temperatura corporal así como a que la piel transpire. Además tomar el sol desnudo durante una hora aporta la energía a dos comidas y aumenta la concentración de calcio y fósforo. También ayuda a mejorar la circulación y la vida sexual.

4.Si juzgas la desnudez de los demás te juzgas a ti mismo

Gran parte del miedo que sentimos ante la desnudez de otros y de la nuestra es por el hecho de que tenemos que enfrentarnos a nuestro propio juicio. Nuestro cuerpo no es como el de las revistas o los cuerpos que vemos a través de las pantallas, nuestro cuerpo es nuestro, es propiamente el reflejo de nuestras experiencias, vivencias y decisiones.

Compararnos es una forma de auto-maltrato, pon cuidado en cuidarte emocional y físicamente, ambos dominios están relacionados y forman conformar nuestro bienestar. El hecho de facilitar la aceptación de los cuerpos radica en que evita caer en la tentación de creer que hay un único cuerpo ideal y nos ayuda percatarnos de la tiranía de las dietas.

5. Cuando te sientas bien ante tu desnudez, te inclinarás menos a maquillarte, a ponerte tacones o a seguir modas autoimpuestas

Pues sí, resulta que no sólo nos ocultamos tras la ropa sino que también lo hacemos tras el maquillaje o las faldas cortas. ¿Con qué te sientes mejor y qué es más natural y saludable para ti? Desde luego que el maquillaje deteriora tu piel y los tacones altos dañan tus pies y tu espalda. Aceptar tu cuerpo y aceptarte a ti mismo tiene la clara ventaja de que no necesitarás de estas pretensiones para sentirte bien.

6. El presente desaparece

De la misma forma en que la lluvia y la nieve desaparecen, nuestro cuerpo también lo hará. Esto va a unido al hecho de que el mundo está en constante cambio, nosotros incluidos, de la misma forma que nunca “cruzaremos dos veces el mismo río”.

Aunque no lo percibamos, nuestro cuerpo y nuestra piel están cambiando mientras escribo estas líneas y mientras vosotros las leéis. Si comprendes esto comprenderás que no vale la pena mantener constantemente una misma actitud ante ti mismo ni ante tu realidad.

Una bella forma de tomar conciencia de nuestro cuerpo y de nuestros pudores es hacer yoga, la meditación o cualquier otra técnica que facilite la sintonización corporal.

Esta práctica ayuda a que mejoremos nuestra autoestima, nuestra propiocepción y nuestra estabilidad emocional. Aceptarnos a nosotros mismo pasa por aceptar nuestra desnudez y la de los demás como algo natural y saludable.

No somos más o menos valiosos por tener un cuerpo esculpido en el arte del gimnasio y a golpe de bisturí. Disfrutar y ser feliz con uno mismo es una tarea costosa pero muy provechosa. Nuestro ser es lo que nosotros aceptamos como ser, sentirlo nuestro nos ayuda a convivir en armonía y ser felices.