Cómo superar el miedo a los perros

27 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Paula Rojas
Los perros se consideran el mejor amigo del hombre, pero hay personas que no piensan lo mismo. Por el contrario, tienen miedo -y hasta fobia- a los perros y necesitan saber cómo superarlo. Te damos las claves.

La mascota más común es el perro. Se le ha denominado “el mejor amigo del hombre” gracias a la capacidad que tiene para acompañar y divertir a las personas con las que vive. Aun así, esto no puede aplicarse a todas las personas debido a que algunas tienen miedo a los perros.

En algunos casos, ese miedo se puede convertir en una fobia muy incapacitante. Así, en este artículo intentaremos exponer diferentes estrategias para gestionar ese miedo y que no suponga un obstáculo en la vida diaria.

¿Fobia o miedo a los perros?

Cuando hablamos de miedo a los perros nos referimos a una emoción que nace de la presencia o la anticipación de presencia de un miedo. Como toda emoción, puede tener diferentes grados de intensidad y no es una condición clínica. Por otro lado, está presente en la fobia a los perros y es uno de los elementos que mejor la definen.

Mujer con miedo a los perros

La fobia es un trastorno psicológico o una condición clínica. En este caso, el temor del que hablábamos antes se vuelve condicionante o incapacitante. El cuadro vendría definido por la siguiente sintomatología:

  • Físicos: sudoración, aumento del ritmo cardiaco, temblores, escalofríos, sequedad en la boca, dolor de cabeza, entre otros.
  • Psicológicos: pensamientos distorsionados respecto al estímulo que se presenta
  • Conductuales: evitación de la situación y disposición de huida cuando se le presenta el estímulo.

¿Cómo podemos trabajar el miedo a los perros?

Lo primero que puedes hacer es hablar con otras personas sobre tu miedo a los perros. Esto puede ser un desahogo. Por otro lado, los demás estarían en disposición de facilitarnos información sobre los perros que atenuara ese miedo. Frente a las fobias, varias intervenciones o enfoques han demostrado tener éxito. En cualquier caso, lo mejor que puedes hacer para aplicarlas es ponerte en manos de un profesional. Serán ellos lo que te guíen, proponiéndote actividades como…

Realizar una jerarquía en la que anotes diferentes situaciones en relación a los perros en las que sientes miedo, ordenándolas después en función de la intensidad emocional. Este es el punto de partida para después realizar una exposición al objeto fóbico de manera gradual y controlada.

Por otro lado, es probable que empieces a practicar técnicas de relajación con las que conseguir que el pico de ansiedad no sea tan alto en la propia exposición.

Utilizar la imaginación para visualizar la situación va ayudar a manejar el miedo a los perros. Esto se debe a que la visualización se produce empleando técnicas de relajación. Como resultado, la aplicación en una situación real va a ser más fácil para la persona. La exposición se debe iniciar con situaciones que generen menor miedo e ir aumentando hacia situaciones que pueden generarte más miedo.

Por último, es importante generar pensamientos positivos, especialmente si los relacionamos con el perro. Por lo tanto, podemos cambiar el “no puedo” por “poco a poco podré mejorarlo”. Todo esto ayudará a impulsar los procesos cognitivos, y como resultado, se puede cambiar el miedo a los perros, y así puede comenzar a disfrutar de su compañía.

¿Qué hacer si en lugar de miedo a los perros hay fobia?

En el caso de una fobia a los perros muy intensa e incapacitante es necesario acudir a un especialista -psicólogo o psiquiatra-. Así, en el marco de la psicología, las terapias, instrumentos o técnicas más empleadas son los siguientes:

  • Terapia de exposición: consiste en la exposición al estímulo fóbico utilizando tanto la exposición en vivo como la exposición empleando imágenes. Se sabe que, si se usan perros en vivo y en directo, los resultados van a ser mejores.
  • Terapia cognitivo-conductual: estos programas se destinan a cambiar diferentes patrones de pensamiento. Por lo tanto, se hace énfasis en diferenciar entre pensamientos poco o nada realistas y realistas; diferenciando también, entre lo posible y lo probable.

En segundo lugar, hablaremos sobre tratamientos biológicos. En este caso, lo que suele usar son diferentes tipos de medicamentos. Comenzaremos aclarando que no hay un tratamiento farmacológico de elección único.

Aun así, los que han tomado más popularidad son los ansiolíticos (benzodiacepinas) y los medicamentos para manejar la presión arterial (beta-bloqueantes). Es importante aclarar que el uso de medicamentos funcionan cuando son el complemento a alguna de las intervenciones que hemos señalado antes. Se trata de que la fobia termine bajo el control de la persona sin necesidad de depender del consumo de ninguna sustancia.

Paciente hablando con un psicólogo sobre cómo superar el miedo a los perros

Es posible superar el miedo a los perros

Como hemos visto, la fobia a los perros tiene como base un miedo intenso a estos animales. Un miedo adquirido, ya sea por una o varias experiencias directas o por aprendizaje vicario -por ejemplo: mi madre tenía fobia a los perros y de su manera de reaccionar ante ellos, yo he aprendido que son peligrosos-.

Por otro lado, es una incapacidad basada en una emoción muy intensa que se puede corregir. En los casos menos graves, la intervención psicológica suele ser suficiente, dejando la ayuda de la farmacología para aquellos en los que la fobia es más intensa o incapacitante.