Tipos de fobias: características

17 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Sabes qué son las fobias específicas? En este artículo te explicaremos qué cinco tipos de fobias existen y cuáles son sus características más relevantes.

¿Qué tipos de fobias existen? Antes de responder a esta cuestión, hablaremos de este trastorno psicológico. Las fobias (también llamadas fobias específicas) son trastornos de ansiedad, catalogados como tal en el DSM-5 (2013) (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), y se caracterizan por los siguientes síntomas:

  • Reacciones de miedo intenso.
  • Acompañadas de evitación inducida por situaciones (reales o anticipadas).
  • Estas situaciones no justifican de forma objetiva tales respuestas.
  • No es necesaria la evitación si se soporta con gran ansiedad/malestar.
  • La persona es consciente de que su miedo y evitación son exagerados o irracionales (este criterio no se exige en niños).

Muchas personas presentan fobias a lo largo de sus vidas (según el DSM-5, hasta un 6 % de la población en Europa). Pero, ¿qué tipos de fobias existen? ¿Cuáles son sus características predominantes? Vamos a responder a estas cuestiones a lo largo del artículo.

Mujer con ansiedad

Tipos de fobias

El DSM-5 clasifica diferentes tipos de fobias específicas. De manera concreta, agrupa las fobias en cinco grupos diferenciados:

Fobias a animales

Según el DSM-5, las fobias a los animales suelen aparecer en la infancia. Ejemplos típicos de las mismas son: fobia a las arañas, a los tiburones, cucarachas, serpientes, etc.

Fobias del entorno natural

Los tipos de fobias pertenecientes a este grupo son aquellas relacionadas con el ambiente natural, por ejemplo: fobia a las tormentas, a las alturas (llamada acrofobia), al agua, etc. Igual que las anteriores, estas fobias suelen tener su origen en la infancia.

Fobias de sangre/inyección/herida

En este caso, se trata de fobias relacionadas con tres elementos: la sangre, las inyecciones (o agujas) y las heridas. Se decidió agrupar estos tipos de fobias en el mismo grupo por su grado de similitud y porque todas ellas presentan un patrón familiar.

Además, una característica de este tipo de fobias es que el sujeto que padece alguna de ellas presenta una respuesta vasovagal: consiste en la disminución repentina de la presión sanguínea junto a la posibilidad de desmayarse.

Fobias situacionales

Las fobias situacionales son aquellas relacionadas con situaciones del exterior, por ejemplo: tener fobia a los túneles o puentes, a conducir, a viajar en transporte público, a volar, a los espacios cerrados (claustrofobia), etc. En este caso, son tipos de fobias que presentan dos picos de aparición: en la infancia y sobre la edad de 20 años.

Otros tipos de fobias

Finalmente, en esta categoría encontramos las fobias que no se pueden clasificar en ninguno de los grupos anteriores, como, por ejemplo: miedo a vomitar, a contraer una enfermedad, a los espacios abiertos, a atragantarse, etc.

En el caso de los niños, pertenecientes a este grupo, son frecuentes las fobias a los disfraces, a los payasos o a los ruidos fuertes.

Características asociadas

Una característica destacada de los diferentes tipos de fobias es que existe una comorbilidad frecuente con otros trastornos de ansiedad. Es decir, quien padece una fobia específica es muy probable que también presente otro trastorno de ansiedad.

Por otro lado, según el propio DSM-5, tener un tipo de fobia específica aumenta la posibilidad de tener otra fobia del mismo subgrupo; por ejemplo, si se tiene fobia a las serpientes, tener también fobia a los gatos (es decir, fobias a los animales).

Finalmente, la comorbilidad de las fobias específicas también se da con trastornos del estado de ánimo (por ejemplo, depresión) y con trastornos relacionados con sustancias.

Otra característica a destacar es que el grado de incapacitación de las fobias específicas es mucho menor que el del resto de trastornos de ansiedad. Es decir, sería más incapacitante padecer un trastorno de pánico o un trastorno de ansiedad generalizada que padecer una fobia específica.

Características específicas culturales y de géneros

Hemos visto al inicio del artículo, y de forma genérica, cómo se expresa una fobia específica en el adulto. Sin embargo, en el caso de los niños, la ansiedad que aparece puede ser expresada de forma diferente, como por ejemplo a través de lloros, rabietas, quedarse “congelado”, buscar la cercanía de una persona conocida, etc.

En relación al género, los diferentes tipos de fobias presentados se dan en el doble de mujeres que de hombres. En cuanto a su progresión, muchas de las fobias de inicio en la infancia, desparecen de forma espontánea (sin tratamiento), como por ejemplo la fobia a la oscuridad o a los ruidos fuertes. Sin embargo, las fobias que persisten deberán tratarse siempre.

El curso de los diferentes tipos de fobias

En cuanto al curso, como hemos visto, generalmente las fobias aparecen en la infancia (y también en la adolescencia). En mujeres aparecen de forma más temprana que en hombres.

Por otro lado, el hecho de presentar una fobia específica en la adolescencia aumenta la probabilidad de presentar una fobia específica persistente o de desarrollar una nueva fobia específica, pero no predice el desarrollo de otro trastorno mental.

Patrón familiar

¿Existe un patrón familiar en los diferentes tipos de fobias? Según el DSM-5, el riesgo de padecer una fóbica específica si ya hay miembros de la familia que la padecen es mayor que si no tuviéramos familiares con ninguna fobia.

Además, existe evidencia de que, en las familias en las que varios miembros presentan fobias específicas, dichas fobias suelen ser del mismo tipo (por ejemplo, fobia a los animales, aunque no necesariamente del mismo animal). Finalmente, la fobia específica que presenta un mayor componente hereditario (patrón familiar), como hemos visto, es la fobia a la sangre/inyecciones/heridas.

Mujer con fobia a las inyecciones

Prevalencia de los diferentes tipos de fobias

Según el DSM-5 y en relación a la población general, la prevalencia de las fobias específicas es del 6 % en Europa y del 7,9 % en EEUU.

La proporción es el doble en mujeres que en hombres (aunque, según Vallejo [2016], el % sería de 65-75 % en mujeres). En las mujeres predominan las fobias a los animales y al entorno natural, así como las fobias situacionales. En cambio, las fobias a la sangre/inyección/heridas se dan de forma proporcional en ambos sexos.

Por otro lado, en cuanto al tipo de fobia, según el DSM-IV-TR (2002), el 75-90 % de las fobias situacionales, animales o ambientales se manifiestan en mujeres (excepto la fobia a las alturas, que se manifiesta en el 55-70 % de mujeres). En el caso de la fobia a la sangre/inyección/herida, el 55-70 % son también mujeres.

Otros tipos de fobias

Hemos hablado de los diferentes tipos de fobias específicas que propone el DSM-5, aunque no podemos olvidar otros tipos de fobias que encontramos en el mismo manual (también en la CIE-10 [Clasificación Internacional de Enfermedades]), como sería por ejemplo la fobia social. Aunque, cabe remarcar, que la fobia social no es una fobia específica, por lo que presenta características bastante diferentes a las descritas.

 

 

  • American Psychiatric Association -APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • American Psychiatric Association (2000). DSM-IV-TR. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (4th Edition Reviewed). Washington, DC: Author.
  • Vallejo, M.A. (2016). Manual de Terapia de Conducta. Volumen II. Madrid: Dykinson.