Las 9 fobias sexuales más frecuentes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 15 octubre, 2015
Raquel Lemos Rodríguez · 21 mayo, 2015

 

Cuéntanos tus fobias y le diremos lo que es el miedo.

(Robert Benchley)

 

Aunque nos resulte chocante sí existen las fobias sexuales. Nos resulta extraño, pero son más normales de lo que parece. ¿Por qué desconocemos este dato? Porque las personas no suelen manifestar este tipo de fobias, ya sea por vergüenza, timidez, etcétera.

En este artículo vamos a ver 9 fobias muy frecuentes y, también, desconocidas. Esto no quiere decir que solo existan estas pues ¡puede haber más! El mundo de las fobias está continuamente abierto para nuevas incorporaciones.

1. Vaginismo

 

El vaginismo es la fobia, quizás, menos desconocida. Es un problema inconsciente que dificulta tener relaciones sexuales. ¿Por qué? Porque la mujer que lo padece contrae, involuntariamente, los músculos de la vagina dificultando la penetración.

vaginismo

Esta fobia a ser penetrada llega hasta tal grado que se huye de los tampones y de las consultas ginecológicas, por otro lado, muy necesarias y recomendadas.

 

2. Gimnofobia

 

Este tipo de fobia es muy serio. Ya desde pequeños se nos inculca la vergüenza a la desnudez, algo que lo hace muy difícil de superar. Si a la vergüenza a la desnudez le sumamos la cantidad de complejos por no tener un cuerpo perfecto, algo que solo ocurre en la ficción, la posibilidad de desnudarnos se nos hace algo más que complicado.

Las mujeres y los hombres que sufren de gimnofobia tienen en sus mentes cuerpos idealizados que les provocan un bloqueo en el momento de intimar con sus parejas.

 

3. Genofobia

 

Una de las fobias más conocidas, pero también la menos reconocida. El miedo al sexo, en general. En los momentos en los que un encuentro sexual debería ser erótico y agradable las personas que sufren esta fobia se bloquean. Es un rechazo extremo, incluso se podrían denominar repulsivo para ellos.

 

4. Erotofobia

 

¿Miedo a hablar de sexo? Sí, existe. Al igual que el problema de la desnudez anterior, aún existen varias personas que temen o rehuyen hablar del sexo. ¿Por qué? Porque aún actualmente están vigentes muchas palabras que consideramos tabúes.

erotofobia

Esta fobia no es tan solo vergüenza sino pánico a tratar estos temas o a estar presente en un sitio donde se está hablando de ello.

 

5. Falofobia

 

Como su propio nombre indica, esta fobia cursa con verdadero miedo al pene. Pueden padecerla tanto hombres como mujeres. En el caso de los hombres la fobia será a tener una erección; en el caso de las mujeres a tocar o ver el pene de un hombre. Esto no es que limite el contacto sexual sino que es nulo. Aunque todo dependerá del grado de fobia que presentemos.

 

6. Medolmacufobia

 

Continuamos con las erecciones y ahora viene la fobia a la posibilidad de no poder mantener una erección. Una fobia presente en los hombres dada la presión ejerciente sobre la duración, la calidad y, sobre todo, poder mantener una erección lo máximo posible.

Ante tal estrés, muchos hombres optan por no mantener ningún contacto sexual para así evitar el posible final de la pérdida de erección.

 

7. Agrafobia

 

Esta fobia la padecen quienes han sufrido abusos sexuales o han sido testigos de ellos. Puede aparecer a cualquier edad y se caracteriza por el temor a ser víctima de un abuso sexual.

agrafobia

Las personas que sufren esta fobia no logran mantener una intimidad saludable con sus parejas, pues cualquier contacto sexual hace que lo sientan como una violación.

 

8. Venustrafobia

 

La venustrafobia es el miedo a las mujeres hermosas. A pesar de que no se le puede encontrar explicación realmente sí la tiene. Muchas veces, nos creemos que no somos merecedores de tanta belleza o nos preguntamos ¿qué hago yo con una mujer como esta?

Idealizamos de tal manera la belleza que nos gusta, sí, pero nos impide tener una relación con ella. El estrés y quizás nunca “estar a la altura” estarán presentes en nuestra mente.

 

9. Androfobia

 

Similar a la anterior fobia, esta cursa con miedo a los hombres. Esto no tiene nada que ver con su belleza ni su fuerza sino con el género masculino, en general. Normalmente, es fruto de un evento traumático en una edad temprana en la que el hombre haya sido el causante de este tipo de rechazo.

Ante estas fobias no debemos alertarnos. Son normales y, si se quiere, con mucho esfuerzo se les puede encontrar solución. Si sufres alguna de estas fobias ponte en manos de algún especialista que pueda ayudarte. ¡No renuncias a una vida sexual satisfactoria y plena!