7 consejos para terminar una amistad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 2 junio, 2015
Okairy Zuñiga · 10 septiembre, 2014

 

No todas las amistades son eternas y, al igual que en las relaciones de pareja, a veces las rupturas pasan por ser momentos que producen mucho dolor. Esto pasa especialmente cuando hablamos de amigos cercanos y que consideramos, de alguna manera, imprescindibles en nuestras vidas.

Con los amigos “más periféricos” lo que suele suceder, más que gran ruptura por un desencuentro, es una separación gradual y paulatina en el tiempo. El daño que producen este tipo de ausencias suele ser mucho menor y la relación suele quedar en un buen recuerdo y un trato cordial, incluso agradable.

De todas formas, ten siempre presente que puedes cuidar de una amistad, pero que en ocasiones, por mucho que pongas no puedes evitar que la relación se rompa. Es cosa de dos, incluso cuando hablamos de un grupo de amigos puede ser cosa de varios.

A continuación os damos una serie de ideas para que esa ruptura no se convierta en un drama y se pueda llevar a cabo de la forma menos dañina posible.

 

Admite tus errores

 

Todos cometemos errores y tú no eres una excepción, pero aquí lo que importa es que seas capaz de admitirlo.

No hay nada más frustrante para cualquier persona que discutir con alguien que nunca admite sus errores. Es común que los amigos nos dejen pasar algunos errores que en realidad los lastimaron y en este punto es donde no los debes negar ni minimizar.

Piensa si realmente merece la pena perder algo valioso por orgullo. Ya no la amistad, sino los buenos recuerdos…

preocupación

 

Discúlpate

 

Admitir que te equivocas es un gran paso, pero suele perder su encanto si además no va acompañado de una sincera disculpa. No tiene que ser nada drástico. Basta con una disculpa que sea sincera posible y evitando agresiones disfrazadas o directas.

 

No hagas suposiciones

 

Céntrate en lo que de verdad ha pasado. No caigas en la tentación de hacer suposiciones sobre los motivos por los que la otra persona ha hecho algo.

Te sorprendería saber el número de veces que nos equivocamos en nuestras suposiciones.

 

Ten compasión

 

Si la amistad termina porque la otra persona te hizo mucho daño, este punto puede parecer casi imposible.

compasion

Ten en cuenta que seguramente en algún momento tú también has hecho daño a alguien y no por eso te consideras mala persona.

La experiencia dice que somos más comprensivos con nuestros errores que con los de los demás.

 

No proyectes tus inseguridades

 

Es muy común que proyectemos alguna inseguridad en la otra persona sin darnos cuenta. Esto significa que creemos que nuestro amigo está pensando algo que en realidad no piensa, sino que en verdad eres tú quien lo tiene en la cabeza.

Evita preguntas como como: “¿Con que eso piensas de mi? ¿Qué soy un fracaso?” Antes de decirlo, analiza si no eres tú quien se ve así.

 

No traigas el pasado

 

Muy importante, céntrate en el presente. Discute, habla, siéntete mal o no, pero por los acontecimientos actuales. No metas en esta conversación cosas que ya son agua pasada. Los buenos y los malos momentos o recuerdos es mejor no tocarlos.

 

No involucres a nadie

 

Puedes sentir la tentación de hablar con otros amigos para que corroboren tu historia, eso nos da la sensación de que no estamos equivocados en el juicio que le hemos hecho a la otra persona. Sin embargo, por el camino podemos hacer mucho más daño del que imaginamos.

No fuerces que los demás terminen emitiendo sus juicios porque eso al final te va a hacer quedar en mal lugar a ti. Por otro lado, evita propagar cualquier rumor. Las cosas no siempre son lo que parecen.