Descubre cómo nuestras emociones pueden hacernos más atractivos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 octubre, 2018
Paula Díaz · 23 mayo, 2016

Vivimos en un momento social en el que estamos volviendo a invertir tiempo para cuidar nuestra apariencia. En muchos casos lo hacemos con el fin de proyectar una imagen que nos haga atractivos, deseados. Ya no sexualmente, sino que nos gusta ser considerados como una compañía agradable y como alguien que aporta a cualquier círculo social al que pertenezca.

Para ello nos centramos demasiado en sentirnos bellos y atractivos de forma exterior, dejando de lado nuestro desarrollo interior. Conseguimos así una disonancia entre la imagen que proyectamos y nuestra personalidad. Una contradicción que siempre acarrea un punto de incomodidad y que normalmente el otro termina notando.

Detrás de esta actitud también se encuentra una idea extendida que la literatura, el cine o la televisión se ha encargado de hacer popular. Esta creencia afirma que la persona que es capaz de generar un cierto halo de misterio parece más atractiva. La idea se basa en que por naturaleza nos atrae lo desconocido y nos encantan las sorpresas. Así, la ciencia ha querido cuestionar esta lógica y es en lo que vamos a profundizar a continuación.

“En primer lugar, la atracción romántica es tenaz, como todos los impulsos y resulta muy difícil hacerla desaparecer. Las emociones, sin embargo, vienen y van: puedes estar feliz por la mañana y enfadado por la tarde”

-Helen Fisher-

Las personas fáciles de leer emocionalmente nos seducen más

Un estudio científico realizado por la Academia Nacional de Ciencias reveló que las personas nos sentimos atraídas por las personas que son más “fáciles de leer” emocionalmente. Los resultados señalaron que encontramos mucho menos atractivos a quienes conservan un aire de misterio, condicionan la expresión de sus emociones y son difíciles de descifrar.

Los investigadores del estudio pidieron a un grupo de personas que observaran las fotos de seis mujeres y hombres diferentes. A continuación, les solicitaron que trataran de adivinar qué emociones estaban sintiendo dichas personas cuando fueron fotografiadas y, al mismo tiempo, les pidieron que también valoran su grado de atractivo.

emociones

Cuanto más expresiva sea una persona más atractiva la percibimos

Los resultados revelaron que aquellas mujeres y hombres que no expresaban mucho o conservaban dicho halo de misterio no eran tan atractivos para los participantes del estudio que observaron las fotos. La conclusión que pudo extraerse es que mientras más expresiva sea una persona y sencillo sea adivinar su emoción, más atractiva la percibimos.

Es cierto que a pesar de dicho estudio, no pretendemos buscar el no conservar dicho misterio o que por ser una persona poco expresiva implique que no seas atractivo o atractiva. Lo más importante, en cuanto a nuestro crecimiento e interior personal se refiere, es que expresemos nuestras emociones de forma sana.

Pareja enamorada a la luz de la hoguera

Nuestras expresiones nos permiten vivir y realizarnos como seres humanos extraordinarios que somos. Además, ahora ya sabes que tus emociones te convierten en alguien más atractivo para tu entorno y tú mismo. Recuerda que el equilibrio a la hora de expresarnos siempre es lo más adecuado. Nos permite marcar nuestros propios límites y no llevar a cabo una expresión exagerada ante los demás, evitando así tener bloqueos en cuanto a relaciones personales sanas se refiere.

“Cuando nos encontramos ante la pasión espiritual del Deseo con mayúscula, estamos juntando todos nuestros recursos intelectuales, emocionales, físicos, imaginativos, además  de lo animal y lo angelical, y volcándolos en nuestro trabajo… La palabra deseo viene de “desidere”, lejos de tu estrella. Significa elongación de la fuente, y la concomitante y poderosa atracción de volver a la fuente… El amor es un estado de resonancia entre la ausencia del ser amado y su cercanía, una resonancia vibratoria, armonizada entre ser dos y ser uno”

-Stephen Nachmanovitch-

Así, podríamos concluir, que al igual que una apariencia física nos hace más saludables, el hecho de ser inteligentes emocionalmente también nos da una gran ventaja. Quizá el misterio pueda ayudar a que una relación mantenga la chispa que brillaba cuando estaba comenzado. Sin embargo, en un primer encuentro, la ciencia nos dice vamos a ser más atractivos si nos expresamos de manera abierta y dejamos ver nuestras emociones.