Las marcas del abuso emocional

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 3 julio, 2017
Belén Gisbert Vercher · 28 febrero, 2015

Los signos de un abuso emocional a veces son difíciles de detectar. A diferencia del abuso físico, el abuso emocional se hace y se recibe a menudo sin que las personas del entorno de la víctima se den cuenta.

Lo peor de todo, es que la víctima tampoco se da cuenta ya que la profundidad del abuso suele incrementarse de manera paulatina, haciendo que la víctima justifique por aproximación maltratos que nunca habría aceptado de haber empezado de manera radical. (Leer: La historia de la rana confiada)

El abuso emocional puede ser más perjudicial que el abuso físico, ya que puede socavar lo que pensamos sobre nosotros mismos. Puede paralizar todo lo que estamos destinados a ser: lo permitimos, y lo convertimos en algo falso para definirnos erróneamente. El abuso emocional puede ocurrir entre padres e hijos, marido y mujer, entre familiares, entre compañeros de trabajo y jefes, y entre amigos.

El abusador suele proyectar sus palabras, actitudes o acciones sobre la víctima o víctimas que ha elegido. Es una de sus estrategias preferidas para evadir cualquier conflicto cognitivo que pueda poner en entredicho su falsa autoestima y además es una forma de atacar la de la propia víctima, haciéndola dependiente y creando en ella un sentimiento de desamparo.

Entonces, ¿Cómo identificar si somos víctimas de un abuso emocional?

Contestar a las preguntas que te proponemos, puede hacer que encuentres una respuesta:

La humillación, la degradación, la negación. Juzgar, criticar:

¿Hay alguien que se burla de ti o te pone delante de los demás?

¿Se burla/n de ti, utiliza el sarcasmo como una forma de ponerte abajo o degradarte?

¿El/ellos te dicen que tu opinión o sentimientos son “malos” o no tienen importancia?

¿Alguien te ridiculiza regularmente, te rechaza, no tiene en cuenta tus opiniones, pensamientos, sugerencias y sentimientos?

Dominación, control, y la vergüenza:

¿Crees que esa persona te trata como a un niño?

¿Constantemente te corrigen o castigan porque tu comportamiento es “inapropiado?”

¿Sientes que debes “pedir permiso” antes de ir a un lugar o de hacer algo, e incluso tomar pequeñas decisiones?

¿Te controla/n tus gastos?

¿Te trata/n como si fueras inferior a él/ella/ellos?

¿Te hace/n sentir como si ellos siempre tuvieran la razón?

¿Te recuerda/n tus defectos?

¿Menosprecia/n tus logros, tus aspiraciones, tus planes o incluso quién eres?

¿Da/n desaprobación desdeñosa y/o despreciativa de tus miradas, comentarios, y comportamiento?

Acusar y culpar, demandas o expectativas triviales y poco razonables, niega sus propios defectos:

¿Se te acusa de algo artificial cuando se sabe que no es verdad?

¿Es/Son incapaces de reírse de sí mismos?

¿Es/Son extremadamente sensibles cuando se trata de otras personas que se burlan de ellos o hacen cualquier tipo de comentario que parece demostrar una falta de respeto?

¿Se disculpa/n de sus problemas?

¿Hace/n excusas por su comportamiento o tienden a culpar a otros o a las circunstancias por sus errores?

¿Cómo te llaman, por tu nombre o con apodo o mote?

¿Te culpan de su/s problemas o infelicidad?

¿Continuamente tienes faltas de respeto?

Distanciamiento emocional y el “tratamiento del silencio”, aislamiento, abandono o negligencia emocional:

¿Utiliza/n retirada o retención de la atención o afecto?

¿No quiere/n cumplir con las necesidades básicas o utiliza la negligencia o abandono como castigo?

¿Juega/n a proyectar la culpa sobre ti en lugar de asumir la responsabilidad de sus acciones y actitudes?

¿No se da/n cuenta o importa cómo te sientes?

¿No muestra/n empatía o hace/n preguntas para obtener información?

La codependencia y enredo:

¿Alguien te trata/n no como una persona separada, sino como una extensión de sí mismos?

¿No protege/n sus límites personales y comparte información que no has aprobado?

¿Crees que la falta de respeto a tus peticiones y hacer lo que ellos piensan que es mejor para ti?

¿Requiere/n contacto continuo y no han desarrollado una red de apoyo saludable entre sus propios compañeros?

Si has respondido sí a alguna de estas preguntas, valora la posibilidad de enfrentarte de manera activa a la persona que te hiere. Habla de lo que te sucede con las personas de tu confianza, tu maltratador cuenta con que seguirás callado.

Quítale la máscara de persona amable y comprensiva frente a los demás. Finalmente y lo más importante, déjate ayudar y asesorar por profesionales y deshazte del intruso ya mismo, nadie debe pisotear tu vida.