El mito de Rómulo y Remo, los fundadores del Imperio

El mito de Rómulo y Remo es el mito de la fundación de Roma y del Imperio Romano. Nos habla de descendientes de dioses y reyes que tienen un destino infausto, pero al final se convierten en los iniciadores del más grande imperio de la época.
El mito de Rómulo y Remo, los fundadores del Imperio
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 08 marzo, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 08 marzo, 2021

Última actualización: 08 marzo, 2021

El mito de Rómulo y Remo narra el origen y la fundación del Imperio Romano, el cual según los historiadores tuvo lugar en el año 753 antes de nuestra era. Esta historia tiene mucho de leyenda, pero está registrada en los anales de la época. Sin embargo, sus bases son confusas y contradictorias, por lo que no se les da credibilidad plena.

Hay grandes historiadores que han hecho referencia al mito de Rómulo y Remo. Dentro de ellos están Plutarco, Dionisio, Tito Livio y Lucio Aneo, entre otros. Todavía no hay consenso entre los expertos sobre si la leyenda tiene base real.

Hay que anotar que el mito de Rómulo y Remo es romano, como resulta obvio, pero también existe una versión griega del mismo. Según esta última, Roma habría sido fundada por los griegos. Sin embargo, tal versión está llena de inconsistencias y no sobrevivió ni siquiera como leyenda.

 “Roma es como un libro de fábulas, en cada página te encuentras con un prodigio”.

-Hans Christian Andersen-

Roma

El origen del mito de Rómulo y Remo

Dice el mito de Rómulo y Remo que todo comenzó con Eneas, héroe de la Guerra de Troya, quien escapó de la misma después de 10 años de conflicto. En su fuga, perdió a su esposa Creúsa, pero logró salvar a su padre y a su hijo Ascanio. Este último fundó una urbe llamada Alba Longa y fue su primer rey.

De su descendencia, cuatro siglos después, reinó un hombre llamado Numitor. Este fue traicionado por su hermano, quien lo destronó y mató a todos sus hijos varones. Solo quedó viva una hija mujer. El homicida, temiendo que ella pudiera engendrar un hijo que vengara la afrenta, la consagró a la diosa Vesta. Al hacer esto, la joven debía hacer votos de castidad de por vida.

Según el mito de Rómulo y Remo, Marte, dios de la guerra, quedó prendado de la muchacha. En una ocasión la joven visitaba un jardín dedicado al dios y este aprovechó un descuido y la tomó por la fuerza. De esa unión la mujer, llamada Rea Silvia, quedó encinta.

Los gemelos

Rea Silva quedó esperando unos gemelos. Cuando el hombre que había traicionado a su padre se enteró de que ella estaba embarazada, la encerró y les ordenó a los criados que mataran a los hijos en cuanto estos nacieran. Sin embargo, estos desobedecieron la orden y en cambio de ello pusieron a los gemelos en una cuna y la dejaron flotando en el río.

Cuando el nivel del agua subió, la cuna llegó a una zona seca. Una loba llamada Luperca se acercó a beber y vio a los pequeños. Ella los recogió y los amamantó en su guarida, que estaba ubicada en el monte Palatino. De este modo, los gemelos sobrevivieron. Es de anotar que en el latín el término “loba” o “lupa” también se usaba para designar a las prostitutas.

Poco después, los gemelos fueron hallados por un pastor que los adoptó como si fueran sus propios hijos, junto con su esposa. Los niños se convirtieron también en pastores y, en sus faenas, un día Remo fue raptado y llevado ante el hombre que había destronado a su abuelo. Allí el joven se enteró de su verdadero origen. Una vez liberado, se lo contó su hermano y entre los dos lucharon y le retornaron el trono a su abuelo.

Escultura de Luperca con Rómulo y Remo

La fundación del Imperio Romano

El mito de Rómulo y Remo señala que los gemelos, sabiéndose hijos de un dios, decidieron fundar su propia ciudad. Marcharon hacia el punto en donde habían sido hallados por la loba para iniciar allí un reino propio. Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo sobre dónde debía quedar la nueva urbe y quién debía reinar primero.

Para terminar con la discusión, acudieron a una costumbre etrusca: el que viera más buitres en vuelo sería el ganador. Rómulo divisó 12 buitres, mientras que Remo solo vio 6. Rómulo, entonces, decidió que la nueva ciudad se erigiría sobre el monte Palatino y trazó los límites, ordenando que nadie debía traspasarlos.

Remo, que había quedado inconforme con la situación, desobedeció la orden de su hermano y atravesó la frontera. Fue entonces cuando Rómulo mató a su hermano y se convirtió en el primer gobernante de la que desde ese momento sería la ciudad eterna.

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  • Rodríguez, J. M. (2006).
  • . Veleia, (23).