Estado de ánimo y juicio: el modelo de infusión del afecto

El estado de ánimo afecta nuestros juicios, pero no de manera consistente. El modelo de infusión del afecto trata de explicar cómo el estado de ánimo afecta la capacidad de una persona para procesar información.
Estado de ánimo y juicio: el modelo de infusión del afecto
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Última actualización: 21 diciembre, 2018

El modelo de infusión del afecto es un modelo teórico en el campo de la psicología humana desarrollado por el psicólogo social Joseph Paul Forgas a principios de la década de 1990. El modelo de infusión del afecto intenta explicar cómo el estado de ánimo afecta a la capacidad de una persona para procesar información.

Una afirmación clave del modelo de infusión del afecto es que los efectos del estado de ánimo tienden a exacerbarse en situaciones complejas que exigen un procesamiento cognitivo sustancial. En otras palabras, a medida que las situaciones se vuelven más complicadas e imprevistas, el estado de ánimo se vuelve más influyente en la conducción de las evaluaciones y respuestas.

El estado de ánimo afecta nuestros juicios

El estado de ánimo afecta nuestros juicios, pero no de manera consistente. Para que el estado de ánimo tenga un efecto en nuestro juicio, tiene que anular las fuerzas que normalmente conducirían al juicio que podríamos denominar ‘estándar’.

El humor no tiene efecto cuando estamos formulando juicios que se basan en la recuperación directa de una simple conclusión preformada ni cuando estamos tratando de satisfacer metas fuertes. Sin embargo, el estado de ánimo sí tiene efecto cuando tratamos de tomar decisiones. Así, el humor se cuela en el nivel por debajo del nivel de conciencia, sesgando nuestros juicios sin que nos demos cuenta.

Mujer pensando preocupada

El modelo de infusión del afecto

Forgas definió el término infusión de afecto como “el proceso por el cual la información cargada afectivamente ejerce una influencia y se incorpora al proceso de juicio, entrando en las deliberaciones del juez y eventualmente coloreando el resultado del juicio”. En otras palabras, la infusión del afecto es un proceso que determina el grado en que el estado de ánimo puede afectar nuestro juicio.

Según el modelo de infusión del afecto, el afecto (estado de ánimo y emoción) ejerce una influencia notable no solo en el procesamiento de la información, sino también en los comportamientos de respuesta resultantes. Por ejemplo, si una persona recibe una factura excesivamente grande, responderá de manera diferente si ha tenido un día relajado y sin estrés que si hubiera tenido un día ajetreado y lleno de inconvenientes. En esta última circunstancia, la persona experimentará altos niveles de infusión de afecto, ya que su estado agitado indudablemente empeorará al ver la factura eléctrica.

Un supuesto de modelo de infusión del afecto es que este efecto generalmente se producirá con mayor intensidad a medida que aumenta la complejidad de una situación. Las situaciones altamente complejas pueden exhibir una serie de cualidades, como la cantidad de esfuerzo necesario para procesar la información.

Estrategias de procesamiento

De acuerdo con Forgas, los distintos niveles de infusión de afecto pueden verse como un continuo, con cuatro estrategias de procesamiento alternativas como marcadores a lo largo de ese continuo. Estas estrategias representan los diferentes grados de severidad en que el humor ejerce su influencia.

Las estrategias de procesamiento propuestas por Forgas son:

  • Procesamiento de acceso directo: implica reproducir una reacción almacenada, es decir, repetir una respuesta que se haya dado antes a una situación similar. Según el modelo de infusión del afecto, la influencia del estado de ánimo en la cognición será menos grave durante este tipo de procesamiento.
  • Procesamiento motivado: implica estrategias de búsqueda específicas y específicas con un objetivo informativo directo en mente. Esta estrategia también implica poca influencia del estado de ánimo, ya que el individuo en cuestión tendrá una idea bastante clara de qué información necesita.
  • Procesamiento heurístico: supone que el procesamiento afectivo, o el procesamiento emocional, ocurre fuera de nuestra conciencia, y las personas simplemente dan sentido a sus reacciones emocionales a medida que ocurren, por lo que la experiencia afectiva proporciona a las personas información sobre sí mismas.
  • Procesamiento sustantivo o sistemático: involucra el procesamiento cognitivo más elaborado y aparece más alto en el continuo, ya que es el más afectado por el estado de ánimo. Esto es así porque el estado de ánimo puede afectar cada etapa del proceso cognitivo: atención, codificación, recuperación y asociación.
Chico pensando mirando por la ventana

Al identificar estas estrategias, hay que considerar dos factores diferenciadores importantes: las estrategias de búsqueda de información utilizadas para realizar una tarea (abierta o restringida) y el alcance de la información considerada en la construcción de una respuesta.


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