Gustave Le Bon y la psicología de las masas

Edith Sánchez · 29 julio, 2018

El nombre de Gustave Le Bon está asociado con varios de los hechos más importantes del siglo XX en el mundo. Sus planteamientos y sus estudios alentaron la ideología nazi. Se especula que el libro Mi lucha, de Adolfo Hitler, se inspiraba en la obra de Le Bon.

Gustave Le Bon nació en Nogent-le Rotrou (Francia) el 7 de mayo de 1841. Se formó como médico, pero dedicó gran parte de su vida al estudio de la sociología, la psicología, la física y la antropología. Fue médico militar durante la guerra franco-alemana y sus primeras investigaciones las dedicó a la fisiología. Luego se enfocó a la arqueología y a la antropología.

Pensar colectivamente es la regla general. Pensar individualmente es la excepción”.

-Gustave Le Bon-

El propio gobierno francés lo envió a Oriente como arqueólogo. Visitó una gran cantidad de países de esa zona del mundo. También viajó mucho por Europa y África. De sus pesquisas y observaciones comenzaron a surgir una serie de libros. El más famoso de ellos fue Psicología de las masas.

El enfoque darwinista de Gustave Le Bon

Buena parte de la obra de Gustave Le Bon está dedicada a justificar el colonialismo de las potencias europeas. Su principal argumento para ello era el planteamiento de que existen razas superiores. Se valió para probarlo de gran cantidad de conjeturas y de evidencias bastante cuestionables.

Le Bon era un convencido del determinismo geográfico. Básicamente planteaba que solo bajo ciertas condiciones geográficas podían aparecer hombres y mujeres verdaderamente inteligentes, bellos y moralmente desarrollados. Tales condiciones eran las de Europa y la raza superior eran los arios.

Gustave Le Bon

Gustave Le Bon también estaba convencido de que existían varias razas humanas bien diferenciadas. No se refería a rasgos físicos o genéticos variables, sino que realmente pensaba que cada raza era una especie aparte. Por supuesto, también creía que había razas superiores e inferiores.

Si las razas superiores se mezclaban entre sí, o con una de las inferiores, los resultados podían ser buenos. En cambio, si se mezclaban dos o más razas inferiores, la consecuencia era un pueblo degenerado.

La psicología de las masas

Gustave Le Bon se hizo particularmente famoso por la publicación de su libro Psicología de las masas. Su planteamiento básico era que los seres humanos desarrollan en colectivo comportamientos que jamás desarrollarían individualmente. En otras palabras, los grupos tienen una influencia determinante sobre los individuos.

Señala que las principales razones por las cuales el “yo” se pierde en el “nosotros” son las siguientes:

  • El ser humano percibe a la masa como un poder invencible. Deja de sentirse responsable porque en ella es una figura anónima.
  • Las masas contagian su manera de sentir y actuar a quienes las conforman. Eso se da de manera inconsciente y permite que la masa sea manipulada por un líder.
  • La masa sugestiona e hipnotiza al individuo. Formar parte de una masa lleva a experimentar sentimientos de omnipotencia.
  • En la masa lo irreal predomina sobre lo real. Es compacta y no se rompe por diferencias internas.
  • La masa se percibe como un mecanismo de supervivencia. No pertenecer a la masa es visto como un grave peligro.

Es de anotar que el propio Sigmund Freud escribió toda una obra para poner en tela de juicio la psicología de las masas de Gustave Le Bon. La obra de Freud se llama Psicología de las masas y análisis del yo.

El impacto de las teorías de Le Bon

A pesar de que Gustave Le Bon se definía como un demócrata, lo cierto es que sus planteamientos alentaron notablemente a la ideología nazi, el fascismo y todos los sectores que se desprendieron de esa matriz. En últimas, Le Bon planteaba que las masas eran un rebaño servil y que por lo mismo no podían existir sin un amo. Señalaba que ese amo o líder debía ser alguien con fuerte personalidad, creencias muy definidas y una voluntad poderosa.

Muñecos de madera en grupo

De otro lado, los planteamientos de Le Bon sobre el inconsciente alcanzaron gran difusión y notoriedad. En ese terreno hizo importantes aportes, que por un lado fueron retomados por el aparato de propaganda nazi, pero por el otro, sentaron bases importantes para la actividad publicitaria.

Gustave Le Bon murió en 1931. Probablemente nunca imaginó que sus planteamientos iban a servir para alentar el holocausto nazi. Mucho menos pasó por su cabeza que su propio país, Francia, iba a ser víctima de la discriminación de los arios.