Programación neurocaligráfica, ¿en qué consiste?

Edith Sánchez · 26 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 24 octubre, 2019
Lo que busca la programación neurocaligráfica es mejorar los rasgos de la personalidad y las actitudes que le impiden a una persona tener bienestar emocional. Su propuesta parte de una idea: el cerebro puede ser modificado desde fuera, mediante una práctica regular.

La programación neurocaligráfica es un método ideado por el doctor Joaquim Valls, neuropsicólogo y autor del libro Manual mente. Su propuesta teórica señala que es posible modificar la personalidad e incrementar la inteligencia emocional mediante la introducción de cambios en la caligrafía. Es una propuesta que coincide con la neurolingüística, pero aplicada específicamente a la escritura.

Desde hace tiempo se ha postulado la idea de que la escritura tiene el potencial para revelar muchos rasgos de la personalidad de un individuo. Hasta el momento no hay estudios formales que avalen esa tesis. Lo que sí se sabe, a través de la disciplina de la grafoscopia, es que cada persona tiene una escritura única. Por lo mismo, las pruebas grafológicas son evidencia legal.

La programación neurolingüística, por su parte, es un método que se ideó en los años 70 y que, a juicio de sus creadores, permite cambiar la conducta mediante la introducción de una serie de patrones de lenguaje. Tampoco hay estudios científicos formales que funcionen como una base sólida.

Sin embargo, tanto la programación neurolingüística como la programación neurocaligráfica tienen sustento empírico. Es decir, que se ha reportado un importante número de casos en los que parece ser eficaz.

Escribe con todas sus letras tu nombre y tu apellido, en línea recta, o un poquito ascendente. Ganarás seguridad, equilibrio”.

-Joaquim Valls-

Persona escribiendo

La programación neurocaligráfica

Para Joaquim Valls, la programación neurocaligráfica es una vía para “educar el inconsciente. Este neuropsicólogo hizo su tesis doctoral a partir de la aplicación de esta idea y presentó datos experimentales al respecto. Esto es lo que le permite afirmar que este tipo de programación, o reprogramación, es eficaz.

Valls señala que la programación neurocaligráfica tiene el potencial para cambiar nueve aspectos de la personalidad. Serían los siguientes:

  • Mejoraría el autoconcepto.
  • Mejoraría la autoestima.
  • Contribuiría a tener un optimismo moderado.
  • Mejoraría la gestión de emociones.
  • Incrementaría la perseverancia.
  • Aumentaría la extraversión.
  • Incrementaría la empatía.
  • Elevaría la proactividad.
  • Desarrollaría la paciencia y la gratitud.

A juicio de Valls, al cambiar la forma de escribir, también cambia la manera de percibir la realidad y, por lo tanto, desencadenaría un cambio interno. Así, cómo dibujamos cada letra está determinado por nuestro inconsciente. Si alteramos esa forma, el inconsciente también cambiará, según lo plantea este neuropsicólogo.

El método

El método de la programación neurocaligráfica implica una práctica diaria de caligrafía, durante 15 minutos. Para que tenga efectos, la misma debe mantenerse durante seis meses, aunque lo más recomendable es aplicarlo durante nueve meses en periodos sucesivos de 28 días.

El tiempo de trabajo también depende de la edad. Los más jóvenes suelen necesitar menos tiempo y los mayores, más.

Esta técnica se basa en tres grandes pilares: la autosugestión, las redacciones de psicología positiva y la geotransformación. Veamos cada uno de ellos:

  • La autosugestión corresponde a las creencias sobre nosotros mismos, que han sido inculcadas por el medio y pueden transformarse.
  • Las redacciones constan de dos fases. En la primera, son enunciados autoafirmativos que refuerzan el bienestar y que deben repetirse para “programar” la mente. En la segunda, comprende la elaboración de textos que se centren en todo lo positivo que hay en la vida.
  • La geotransformación tiene que ver con el cambio en la caligrafía. Un experto analiza los trazos de nuestra escritura y sugiere cambios en algunas de las letras o de las grafías y estos deben practicarse mientras se escribe.

Persona escribiendo sobre la programación neurocaligráfica

Una técnica de reeducación

La programación neurocaligráfica se basa en las tesis de William James, quien planteaba que el cerebro puede cambiarse desde fuera. Desde ese punto de vista, así como la letra podría reflejar la personalidad de manera inconsciente, también se podría utilizar el canal en el sentido inverso. Es decir, cambiando la letra es posible reeducar el inconsciente.

Valls se refiere, no al inconsciente psicoanalítico, sino al inconsciente cognitivo. Este corresponde a las rutinas adquiridas por repetición y es el que debe reentrenarse para que se produzcan cambios positivos en la personalidad. A juicio de Valls, lo que en la práctica se modifica es el hipocampo, un lugar del cerebro que regula la memoria episódica.

Así mismo, se da lugar a un nuevo tipo de atención, la cual se centra más en los aspectos positivos o gratificantes de la realidad. Al mismo tiempo, la modificación en la escritura incidiría sobre los ganglios basales, que a su vez se relacionan con los rasgos del carácter. Sobra decir que Valls promueve la escritura a mano, pues mejora la memoria, relaja e incrementa la atención.

Valls, J. (2015). Coaching con PNC: manual mente: la magia de una nueva herramienta de coaching: la programación neuro-caligráfica.