3 claves de la PNL (programación neurolingüística) para cambiar tu vida

Valeria Sabater · 4 diciembre, 2017

Las claves de la PNL (programación neurolingüística) pueden ser increíblemente efectivas para cambiar la forma en que percibimos e interpretamos la realidad. No podemos olvidar que nuestros pensamientos y sentimientos moldean todo lo que nos envuelve, de ahí que las técnicas que acompañan este enfoque nos sean útiles para tomar conciencia de ello y aplicar cambios adecuados.

De algún modo u otro, todos hemos oído hablar de la programación neurolingüística. Más que una teoría psicológica, debemos verla más bien como un conjunto de estrategias de desarrollo personal. Con ellas, lo que buscaban sus creadores, Richard Bandler y John Grinder allá por los años 70, era modelar las habilidades del ser humano para permitir que alcance por sí mismo sus propósitos vitales.

“Todo lo que Somos es el resultado de lo que hemos Pensado”

-Budda-

Por otro lado, hay que señalar que no faltan las voces críticas al respecto de este modelo, quien desconfía de la PNL viéndola más bien como un tipo de pseudociencia. Ahora bien, cabe decir que sus estrategias resultan ser bastante útiles en muchos casos, así como interesantes desde el punto de vista psicológico. De este modo, uno de sus principales objetivos es establecer una conexión entre los procesos neurológicos, nuestro lenguaje y los patrones de comportamiento aprendidos a través de la experiencia.

Así, al corregir nuestras representaciones cognitivas y quitar poder a esos mapas mentales rígidos que a veces nos caracterizan, vamos dando forma poco a poco a patrones de comportamiento mucho más adaptativos. La claves de la PNL son un modo interesante y útil de cambiar nuestra realidad, de modelar nuestra mente, nuestra forma de sentir lo que nos envuelve para percibir la vida de un modo más libre, positivo, feliz.

Estas serían 3 estrategias para lograrlo.

persona que abre cerebro para incluir las claves de la PNL

1. Técnica de la disociación

La PNL o la programación neurolingüística nos explica que nuestra falta de confianza, así como la ansiedad o el estrés son actividades, son procesos, no condiciones permanentes. La clave está por tanto en controlar esos procesos, cambiarlos para que de este modo fluyan en una dirección más adecuada y por supuesto, a nuestro favor.

Un modo de lograrlo es mediante la disociación. Los pasos serían los siguientes:

  • Identifica esa emoción que quieres detener, que deseas calmar y disolverla de tu mente, como es el caso de la ira, la rabia, el miedo, la decepción…
  • Lo que debemos hacer es centrarnos en esa emoción en concreto y en una situación que nos la provoque de forma habitual. Por ejemplo: siento rabia cada vez que mi compañero de trabajo habla a mis espaldas.
  • Visualizaremos esa escena como si fuera una película y lo que haremos con ella es lo siguiente: la dotaremos de una banda sonora divertida para quitar dramatismo. Después, la reproduciremos más veces en nuestra mente para reducir las emociones negativas, para percibir que todo está bajo nuestro control y que esa situación, lejos de afectarnos, carece ya de importancia; incluso puede llegar a resultarnos irónica. La rabia ha desaparecido.

2. Re-encuadre de contenido

Otra de las claves de la PNL puede ser evidente para cualquiera de nosotros, pero no es menos cierto que la tendemos a olvidar o a no saber conjugarla de la manera adecuada. Si nos obsesionamos en anticipar fatalidades, en afrontar nuestro día a día con miedo y pensando siempre lo peor, es muy posible que al final nosotros mismos generemos nuestra propia fatalidad.

Por ejemplo, hay quien no deja de pensar en qué sería de él o ella si su pareja lo dejase, si le traicionara. Es tal su angustia que acaban desarrollando conductas obsesivas, celos, desconfianza, y todo un abanico de procesos dañinos que acaban cristalizándose en su peor temor: la pareja acaba dejándoles por no soportar más esa situación.

  • Así, un modo de controlar esos miedos es haciendo uso del re-encuadre de contenido. Se basa en una técnica cognitiva donde desplazar la atención centrada en el miedo para encuadrarla en otros aspectos más constructivos.
  • Por ejemplo, debo dejar de centrarme en el miedo a perder a mi pareja para focalizarme en construir a su lado buenos momentos.
  • Desplazo mi miedo a estar solo para centrarlo en un proceso esencial: responsabilizarme de mí mismo. Debo aprender a quererme lo suficiente, aprender a ser fuerte en lugar de dejarme atrapar por el miedo.
cerebro con códigos binarios representando las claves de la claves de la PNL

3. Claves de la PNL: la técnica del anclaje

La técnica del anclaje es sin duda una de las claves de la PNL más representativas de esta estrategia psicoterapéutica del crecimiento personal. Se basa en algo muy concreto: un anclaje es una conexión entre un estímulo y un estado emocional. Nuestro propósito en este caso es lograr un estado anímico adecuado además de poderoso con el que realizar con éxito una tarea en concreto o afrontar una situación determinada.

“Cada vez que se encuentre haciendo lo mismo que la mayoría, es tiempo de Parar y Reflexionar”

-Mark Twain-

Por ejemplo, pensemos en esas situaciones que se caracterizan por generarnos ansiedad o inseguridad: los exámenes, hablar en público, acercarnos a esa persona que tanto nos atrae… Si somos capaces de evocar, de poner en funcionamiento un estado mental muy concreto, hallaremos el impulso y la seguridad suficiente para salir airosos (y con éxito) de estos momentos tan comunes. Estos serían unos pasos simples para lograr un anclaje basado en las claves de la PNL:

  • Identificaremos primero lo que deseamos sentir: confianza, felicidad, tranquilidad…
  • Ahora intentaremos recordar un momento de nuestra vida en que sentimos esas emociones positivas con gran intensidad.
  • Céntrate en ese recuerdo y “recorta” dicha imagen, hazla tuya, tenla presente de forma vívida.
  • Ahora debemos elegir una frase que nos sirva de anclaje, “yo estoy en paz” o “serenidad”, o “todo va a ir bien”….
  • La estrategia está en repetir esta secuencia (emoción deseada, recuerdo, visualización, palabra de anclaje) de forma diaria hasta que quede integrada en nuestra mente. De este modo, poco a poco se automatizará el anclaje cada vez que lo necesitemos.

Mano pulsando un interruptor en un cerebro

Para concluir, estamos seguros de que estas claves de la PNL habrán despertado la curiosidad de más de uno en ese amplio y siempre sugerente universo que es la programación neurolingüística. Si es así, cabe decir que es un enfoque que está a nuestro alcance, forma parte del movimiento que pone énfasis en nuestro enorme potencial como seres humanos, iniciado en los años 70, y que ha venido consolidándose con el paso de los años.

A nuestro alcance tenemos libros como “Introducción a la PNL” o “El poder de la palabra”, trabajos ambos muy completos donde podemos profundizar mucho más, y sin duda, aprender nuevas estrategias para transformar nuestra vida.