Reconoce y enfrenta tus miedos

9 septiembre, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

El miedo es una emocion que está considerada como universal y, por tanto, es común a la raza humana. Es adaptativa en muchas ocasiones, como cuando cruzas un bosque y temes la aparición de un animal salvaje que puede atacarte. Pero, en otras, puede ser verdaderamente incapacitante para el individuo, porque no está justificado; sino que lo anticipas. En estos últimos casos, conduce hacia el sufrimiento y el dolor, puesto que se suele asociar a otras emociones negativas. Por eso, desde aquí te animamos… ¡Enfrenta tus miedos!

Cuando te paraliza, esta emoción debe de ser evitada, porque se encuentra en el origen de síntomas como ansiedad, insomnio, temblores musculares, el estrés, preocupaciones y negatividad. Todo ello, de manera continuada en el tiempo, termina generando un verdadero sufrimiento y suponiendo una tortura a la persona que lo padece.

Por ello es muy importnte saber reconocer y tratar tus inseguridades. Primero, para evitar que ese miedo te domine y controle lo que puedes y no puedes hacer. Y, segundo, para que te permita liberar no sólo la energía reprimida que rodea al miedo, sino también la ansiedad y la tensión que lo rodea.

Qué es el miedo

Mujer nerviosa con miedo

El miedo es una parte inherente de la raza humana, ya que todas las personas en algún momento de su vida lo han experimentado. De hecho, en ciertas ocasiones como hemos dicho, es oportuno y adaptativo sentir miedo. En esos casos, esta emoción nos permite huir, correr, tener precaución, protegernos… Es decir, nos ayuda a sobrevivir. 

Pero, en otros casos, es muy desadaptativo y, por tanto, no adecuado. Así, el miedo puede convertirse en una suposición, una emoción exagerada y desagradable, que sólo existe en la mente de la persona y que se sustenta sobre la base de una hipótesis irracional.

Por ejemplo, si alguien experimenta miedo al ir a comprar al supermercado al suponer que se le va a caer el techo encima. Es algo que objetivamente, las personas no temen, si no que se basa en una suposición de la propia  persona, que ha sido aprendida muy probablemente por una experiencia anterior y que carece de fundamento racional. 

El miedo, así se puede ir convirtiendo en un círculo vicioso de anticipación desagradable, por el que la perosna pasa a que busca constantemente algo que temer. Por eso, es crucial que te convenzas de lo positivo y de los beneficios que entraña la idea principal de este artículo… ¡Enfrenta tus miedos!

Cómo superar esos temores

Mujer enfrentado sus miedos

Para superar tus miedos, debes de abordarlos y usarlos para motivarte. Lo primero es reconocer a qué tienes miedo exactamente. A que suceda algo que no puedas controlar, a la soledad, al abandono, al dolor, al sufrimiento… Después, analiza cómo afecta ese temor a todos los ámbitos de tu vida y, en particular, a tus emociones, comportamientos y hábitos y a tus pensamientos. ¿Hace ese miedo que dejes de realizar actividades que te gustan y te motivan? En otras palabras… ¿Te paraliza?

No dejes temores no identificados en tu interior. Sácalos y examínalos en detalle, y enfrenta tus miedos identificando de dónde vinieron y hacia dónde van. Hazles saber que tú les controlas a ellos y no ellos a tí.

Por último, te proponemos que emplees ese miedo en tu beneficio. Puedes hacer que gire hacia el lado opuesto y que lo que te atormenta puedas verlo como algo cómico, banal o carente de importancia. Así, podrás poco a poco quitarle significancia a eso que tanto temes y que nunca se ha producido. Con ello, en lugar de permitir que un temor te domine, debes de encontrar pequeñas maneras de dar un paso antes que él, y dominarle.