Tres impresionantes ritos funerarios de los gorilas

Edith Sánchez · 1 noviembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 1 noviembre, 2019
Los ritos funerarios de los gorilas, revelados gracias a una investigación de la doctora Amy Porter, muestran que esta especie tiene un mundo emocional similar al de los seres humanos. Sufren por sus muertos y realizan muestras de homenaje y respeto hacia ellos.

Un grupo de investigadores sorprendió al mundo cuando publicó tres vídeos de ritos funerarios realizados de manera espontánea por gorilas. Según lo que se aprecia, estos primates tienen una idea de lo que es la muerte y sienten pena y aflicción por la pérdida de uno de los suyos. De hecho, desarrollan varios comportamientos que pueden catalogarse como rituales de despedida.

Recordemos que el mundo occidental ha sido antropocentrista y eurocentrista. Al ser humano le costó mucho entender que nuestra especie también forma parte del mundo animal. Así mismo, también se creía que los indígenas o los negros “no tenían alma”, es decir, que no pertenecían a la raza humana.

También hemos creído que los demás animales son especies muy diferentes a nosotros. De ahí la importancia de ese registro de los ritos funerarios de los gorilas. Su actitud ante la muerte recuerda claramente a la de los humanos. También muestra que tienen una gran inteligencia y un mundo emocional similar al nuestro.

Los animales del mundo existen por su propia razón. No fueron hechos para los humanos”.

-Alice Walker-

Gorilas

Titus y uno de los ritos funerarios de los gorilas

Una de las historias publicadas en el estudio, liderado por Amy Porter, habla de un gorila al que los investigadores habían bautizado como “Titus”. Era un ejemplar anciano y el macho alfa de su grupo. El hecho sucedió en el Parque Nacional de Los Volcanes, en Ruanda.

Todo comenzó cuando se integró en el grupo un gorila joven, con características de macho alfa. Este comenzó a disputarle el liderazgo a Titus. Para deshacerse de su rival, Titus obligó a su grupo a recorrer largas distancias con la intención de dejar al otro en el camino. Las caminatas fueron tan intensas que terminaron agotando al gorila. Además, tuvieron varios incidentes durante la travesía.

Tres semanas después de que todo comenzara, Titus se quedó quieto en su nido por tres días, al cabo de los cuales murió. Su mejor amigo permaneció a su lado todo el día y toda la noche. Todos los miembros de la manada fueron, uno a uno, a detenerse unos minutos ante el cadáver de Titus. Era la forma de rendirle culto a su líder muerto.

Toda la escena muestra uno de los ritos funerarios de los gorilas. Hubo también un hecho llamativo. Gracias a una prueba de ADN se descubrió que el rival de Titus era su propio hijo: un hecho digno de ser estudiado por Freud.

La muerte de Tusk

Tusk era la única hembra adulta de la manada de Titus. Cuando llegó el gorila joven, tuvo un comportamiento sexualmente agresivo con ella. Sin embargo, esta gorila, junto con sus hijos, rechazaron violentamente los avances de este nuevo miembro de la manada.

Un año después de la muerte de Titus, la gorila Tusk comenzó a deteriorarse. En solo 20 días tuvo un declive significativo, hasta que murió. Ella tenía dos hijos y ambos estuvieron a su lado en sus últimas horas de vida. También acompañaban al cadáver otras dos gorilas hembras.

En este caso, hubo comportamientos que pudieran parecer extraños. El hijo menor se acercó al cuerpo de su madre y trató de mamar de su pecho, pese a que había sido destetado hacía muchos años. Los expertos llaman a esta conducta “lactancia de consuelo”.

El hijo mayor, por su parte, comenzó a realizar gestos desafiantes e incluso pateó el cadáver. El nuevo líder de la manada se hizo presente y también golpeó fuertemente en el pecho del cuerpo de Tusk. Los científicos explicaron que no eran comportamientos agresivos, sino expresiones de frustración y rechazo ante la muerte de Tusk. Es también una modalidad de los ritos funerarios de los gorilas.

Gorilas

El respeto por los extraños

Otro de los ritos funerarios de los gorilas se registró cuando se le hacía un seguimiento a una manada del Congo. En este caso no murió uno de los suyos, sino que durante una caminata se encontraron con el cadáver de un gorila al que no conocían.

La manada se sentó en silencio alrededor del cadáver y lo observaron unos minutos. También lo olfatearon, lo lamieron y lo acicalaron. En sus acciones había muestras de que realizaban estas acciones con respeto, por el silencio mismo y por la actitud grave de todos los gorilas.

En este caso, también hubo actitudes desafiantes, pero solamente por parte del macho alfa. Era como si expresara el rechazo a la muerte que todo el grupo sentía. Luego de que todos los gorilas terminaron de oler y lamer el cadáver, el líder de la manada arrojó el cuerpo sobre la maleza.

Estrada, A. (2012). Comportamiento animal. El caso de los primates. Fondo de Cultura Económica.