Ansiedad colectiva, ¿de qué trata?

13 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez
La ansiedad colectiva potencia e intensifica la ansiedad individual. Se retroalimenta de las propias dinámicas de grupo y es muy complicada de parar, de ahí que sea tan peligrosa.

¿Alguna vez te has sentido desesperado por lo que vendrá? Cuando le planteas la situación a los demás, ¿están en la misma sintonía? En algunos momentos solemos experimentar ansiedad colectiva, se trata de un fenómeno que retroalimenta la ansiedad individual.

A continuación, trataremos de definirla, identificando cómo puede condicionar nuestras reacciones. Además, enumeraremos y describiremos algunas estrategias para hacerle frente. Finalmente, exploraremos cómo condiciona nuestra visión del futuro y la toma de decisiones. ¡Acompáñanos!

“Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto, hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir”.

-Dalai Lama-

Mujer con ansiedad preocupada

Ansiedad colectiva, ¿de qué trata?

La ansiedad engloba sentimientos de preocupación, nerviosismo y temor. Se trata de un asunto que puede resultar desagradable, aunque, es natural. De hecho, es una señal de que algo no marcha bien; por lo tanto, en muchos casos supone una ventaja evolutiva frente a las amenazas.

Además, la ansiedad tiene que ver según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) con ‘un estado de agitación, inquietud o zozobra, del ánimo’. Ahora bien, cuando se torna persistente y nos ocasiona malestar en áreas en las que nos desenvolvemos normalmente necesitamos la ayuda de un profesional.

Cuando hablamos de ansiedad colectiva, hacemos referencia a aquella que siente un grupo de personas y que tiene como causa a un mismo conjunto de dinámicas. Dicho grupo comparte emociones, pensamientos y comportamientos ante una situación. Aunque, no tiene que darse con exactitud igual en todas las personas, la parte común es importante.

Por otro lado, la ansiedad colectiva afecta la calidad de nuestra toma de decisiones. De hecho, limita nuestra concentración y la inhibición de estímulos. Aspectos esenciales a la hora de seleccionar la opción más ventajosa.

Ansiedad colectiva en tiempos de crisis

En momentos de ansiedad colectiva, hay diversas acciones, emociones y pensamientos que se dan en conjunto y que pueden ser saludables o tóxicos.

A veces, la difusión masiva de noticias puede estar en sintonía con la esperanza de que haya una refutación, para aliviar la preocupación; pero lo que sucede es que se extiende más, lo que nos lleva a sentirnos cada vez más preocupados y a difundir noticias propiciando que los otros también lo hagan. Entonces, lo que termina pasando es que se perpetua la ansiedad colectiva.

¿Cómo hacerle frente?

Un asunto muy importante para hacerle frente a la ansiedad colectiva es realizar un ejercicio de distanciamiento informativo. Estar siempre conectados con tanta información nos hace daño, a nivel mental, social y físico.

También podemos realizar un distanciamiento social, no hablamos de aislamiento social, queremos decir, alejarnos socialmente de las conexiones que realizamos a través de las nuevas tecnologías.

Mujer leyendo noticias falsas

La idea no es dejar de interactuar, pero poner límites, sobre todo, a aquellas personas que nos resultan tóxicas y con las que no podemos decirles que no queremos hablar del tema que nos causa ansiedad por el momento.

Como la ansiedad colectiva no solo está relacionada con la información, veamos otras estrategias para hacerle frente.

  • Vivir el aquí y ahora. Se trata de vivir el momento presente. Centrarnos demasiado en el futuro propicia la ansiedad.
  • Un paso a la vez. Consiste en ir poco a poco. Cada día, podemos trazarnos metas y realizar rutinas. Esto nos ayudará a conectar más con el momento presente y a no estancarnos en pensamientos y sentimientos acerca de lo que vendrá.
  • Enfocarnos en lo positivo. A veces, contamos con atención selectiva a lo negativo. Sin embargo, si nos paramos a pensar en los pequeños detalles, podríamos encontrar puntos positivos.
  • Expresarnos. Si no lo hacemos, podemos explotar; recibamos nuestras emociones con amor y no hagamos a ninguna protagonista eterna.
  • Pedir ayuda. Hay profesionales especializados que pueden ayudarnos con nuestra angustia, por ejemplo, los psicólogos.

Es útil prestarnos atención, realizando prácticas de autocuidado, por ejemplo, ejercicio físico, meditación, escuchar música o lo que a cada quien le resulte. También es importante comprender que estar mal está bien y que hacer nada no está mal. Todo depende de cómo esté interfiriendo en nuestras vidas.

En suma, la ansiedad colectiva es vivida por un grupo de personas ante una situación estresante, afecta nuestro bienestar y toma de decisiones. Se trata de una reacción natural que tenemos como seres humanos para adaptarnos; sin embargo, si la mantenemos por mucho tiempo, puede afectar nuestro bienestar. Intentemos no alimentarla. Cuidémonos.

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