Claves para concentrarte al trabajar desde casa

24 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Marta Bermejo Victoriano
Trabajar desde casa o teletrabajar es una modalidad que puede resultar tanto cómoda como productiva, si sabemos aprovecharla. Ahora bien, ¿cómo hacerlo bien si no estamos acostumbrados?

Quienes están habituados a trabajar desde casa, bien cada día o algún día de la semana, saben que para conseguir un buen rendimiento y resultado satisfactorios, sin agobiarse, hay que tener en cuenta ciertas cuestiones. 

En cambio, quienes no están habituados a esta modalidad, tienen algunas inquietudes al respecto y puede que, intentando cumplir sus tareas, cometan algunos errores. Sin embargo, con algunas claves es posible solucionar esto. Veámoslas a continuación.

Chica realizando terapia online

Trabajar desde casa: un desafío para la concentración

Es importante tener en cuenta que el hecho de trabajar desde casa no siempre implica un panorama idílico de soledad, concentración máxima, creatividad, agilidad y productividad. En muchas ocasiones, la concentración falla, hay ruido o agitación alrededor.

Aún en el caso de aquellos que están acostumbrados, el trabajo puede verse dificultado por todo tipo de distracciones. Quienes son padres de niños pequeños sabrán que, a menudo, las interrupciones son inevitables y esto, quieran o no, dificulta su capacidad para concentrarse en su tarea.

Hay que tener en cuenta que, para quienes no están acostumbrados, las dificultades para concentrarse pueden provenir de cualquier parte. Por ejemplo, ahora mismo, la novedad –para los que son padres– es teletrabajar junto a los niños, intentando no perder el hilo. 

Es cierto que no todos los teletrabajos son iguales. Algunos requieren un mayor nivel de concentración que otros, pero en cualquier caso, todos necesitamos tener una buena concentración y esto, aunque pueda parecer un desafío, es se puede lograr.

Claves para trabajar desde casa, sin perder el hilo

Independientemente de si estamos acostumbrados a trabajar desde casa o no, a todos nos viene bien conocer y poner en práctica algunas claves para tener una buena organización, aprovechar el tiempo y aumentar la efectividad y la productividad.

1. Planificar

Lo primero a tener en cuenta para que podamos tener un orden de tareas que nos permita concentrarnos es la planificación del trabajo. Por lo tanto, es necesario dedicar unos minutos para hacerla.

Podemos hacer la planificación el lunes, antes de empezar a trabajar; el viernes cuando acabemos la jornada o incluso podemos conceder unos minutos del domingo. Esto ya dependerá de cada quien.

Al momento de hacerla, es conveniente tener claras las tareas a realizar a lo largo de la semana, establecer fechas y prioridades para esas tareas. Por ejemplo, qué llamadas hemos de hacer, cuántas reuniones por videoconferencia pueden presentarse en la semana, informes y correos por redactar y enviar, datos a revisar, etc.

  • Para priorizar, podemos hacer una primera distinción: qué tareas son urgentes, cuáles son importantes y, en tercer lugar, cuáles son las que pueden esperar. 
  • Además, es muy importante organizar el día a día. Dependiendo del número de horas que vayamos a trabajar, planificaremos ese tiempo con las tareas a realizar para ese día.
  • Llevar una agenda para realizar la lista de tareas con espacios para cada actividad puede sernos de ayuda.

Merece la pena dedicar 10 minutos al final de cada jornada para planificar el día siguiente. De esta manera tendremos una mayor sensación de control y por tanto menos estrés.

Esto a su vez, evitará la posible sobrecarga de trabajo y nos ayudará a tener presentes cada uno de los objetivos diarios, sin descuidar ninguno.

2. Escoger bien el lugar de trabajo

Otra de las claves básicas para trabajar desde casa, sin perder el hilo, consiste en prestar atención al lugar que elegimos para instalarnos. Este es un punto igual de importante que el anterior, pues según donde nos coloquemos, tendremos mayor o menor facilidad para concentrarnos. 

Debemos procurar instalar las herramientas de trabajo en un espacio cómodo, donde podamos concentrarnos; y si tenemos niños en casa, hemos de ser todavía más cuidadosos con la elección del lugar de trabajo para evitar ser interrumpidos constantemente.

Sería bueno acondicionar un espacio del hogar libre de elementos distractores. Por ejemplo, una habitación donde podamos colocar un escritorio o mueble similar y una silla cómoda. Debemos intentar tener alcance solamente lo necesario para trabajar. 

Por supuesto, es conveniente que el lugar tenga una buena iluminación y temperatura agradable, ya que pasaremos varias horas del día allí.

3. Establecer un horario de trabajo

El horario puede ser el mismo que tenemos en la oficina o en el lugar de trabajo. Cabe destacar que esto sería lo más conveniente, sobre todo si no estamos acostumbrados a teletrabajar, ya que nos acerca más a la rutina fuera de casa.

Sin embargo, debemos estar atentos y procurar que el horario que nos establezcamos no exceda la jornada laboral diaria. Esto es porque, como tenemos las herramientas al alcance de la mano, podemos tener mayor tendencia a estar conectados más tiempo del que deberíamos.

Fuera de ese horario, sería bueno apagar ordenadores y dispositivos electrónicos similares, para poder desconectar, distraernos y, no estar saturados al día siguiente.

El resto del tiempo del día debemos utilizarlo para hacer otras cosas. Por ejemplo: algunas tareas domésticas, un poco de ejercicio, ocio familiar, descanso, etc.

Hay que diferenciar el horario laboral del resto, para que desde casa nos sea más fácil concentrarnos en el trabajo. Es importante también dejar, al menos, un día entero de descanso en la semana.

4. Hacer pausas para concentrarse mejor

Una forma de evitar distracciones es establecer pausas cada cierto tiempo. Estas pausas están destinadas al descanso. Por ello, son momentos para atender alguna otra tarea o simplemente, mirar por la ventana, no para interrumpir lo que estamos haciendo.

Por ejemplo, podemos trabajar en espacios de tiempo entre los 25 y 60 minutos seguidos. No es aconsejable trabajar más de una hora seguida sin pausa, pero esto, claro está, dependerá de la persona y de la tarea a realizar. Después de esos minutos de trabajo estaría bien descansar entre 5 y 15 minutos. Podemos inspirarnos también la técnica Pomodoro.

El descanso es importante para la concentración. Recordemos que mientras estamos concentrados trabajando el cerebro consume glucosa, que repone mientras descansamos. Por ello, es más eficaz un tiempo de estudio o trabajo menor y con pausas, que hacerlo todo seguido y sin descansos, ya que va disminuyendo la capacidad de atención y concentración a medida que va pasando la jornada.

Durante las pausas, podemos levantarnos y estirarnos un poco, cambiar de habitación, hacer alguna otra tarea breve que nos ayude a desconectar un poco, por ejemplo leer alguna red social, hacer una visita a los niños, que seguramente también es estos momentos, estén trabajando en sus deberes, tomar un café, etc.

Podemos relativizar las cosas para abordar mejor la Navidad.

5. Mantener unos hábitos saludables en general 

Llevar una buena alimentación, descansar bien y el número de horas adecuado, evitar el trabajo nocturno, hacer una rutina de ejercicio, respetar los horarios y mantener el contacto social, aunque sea de forma virtual en estos momentos, son indicaciones importantes que debemos seguir para que la mente se mantenga activa, sana y despejada.

Manteniendo buenos hábitos de vida, podremos concentrarnos siempre que lo necesitemos. No solo ahora en tiempos de cuarentena y teletrabajo.

6. Practicar algunas técnicas de concentración 

Para mejorar nuestra capacidad de concentraciónpodemos dedicar unos minutos al día a hacer alguna de las siguientes tareas relacionadas con ejercicios de atención plena:

  • Podemos concentrarnos durante 1 minuto en la respiración. Si nos desconectamos no pasa nada, volvemos de nuevo a la respiración y nos centramos solo en ella.
  • Por otra parte, podemos escoger algún objeto de la casa y centrar la atención solo en su contemplación durante un par de minutos.
  • También podemos buscar las diferencias entre dos imágenes iguales, resolver sudokus, sopas de letras, etc.

Como hemos podido ver, trabajar desde casa no es un paisaje idílico, pero tampoco es una misión imposible si sabemos poner en práctica algunas claves.

En el proceso de aprendizaje, es importante que nos permitamos equivocarnos, tomar nota e intentar hacerlo mejor la próxima vez. Después de todo, siempre es posible mejorar.