¿Cómo saber si nuestra pareja nos quiere? - La Mente es Maravillosa

¿Cómo saber si nuestra pareja nos quiere?

José Maria Tabares 17 septiembre, 2014 en Actualidad y psicología 15 compartidos

Muchas veces no sabemos si nuestra relación puede seguir hacia delante. Hemos sido testigos en las últimas semanas de cómo nuestra pareja no nos trata de igual manera y una voz en nuestro interior nos dice ‘Ya no es lo mismo’.

Sin embargo, dar ese paso hacia la ruptura nos causa un gran miedo en nuestro interior ya que nuestro corazón nos dice que le seguimos queriendo. ¿Qué hacer ante esta situación? ¿Cómo podemos darnos cuenta que nuestro novio/a no nos quiere? Pues el siguiente cuento te ayudará a tomar esta difícil decisión.

Hace mucho mucho tiempo, un reino lejano vivía una joven princesa que necesitaba de un pretendiente que se convirtiese en el futuro en el Rey. Su padre ya venía arrastrando problemas de salud y de ahí la importancia que su linaje necesitase de una descendencia lo antes posible.

Ante esta situación, la princesa tuvo una idea ante la falta de jóvenes principies dispuestos a casarse con ella. Hizo un llamamiento a cada varón del reino para que se presentasen en los alrededores del castillo con intención de que alguno de ellos se convirtiese en el nuevo Rey. Pero no iba a ser una tarea fácil. Si de verdad querían a la joven monarca tenían que demostrárselo quedándose un año esperándola a la intemperie y con apenas lo básico para sobrevivir.

Todo el mundo allí reunido pensó que iba a ser ‘coser y cantar’. Sin embargo, cuando llegaron los meses de invierno y las temperaturas cayeron estrepitosamente, la mitad de los varones allí congregados se rindieron y volvieron a casa. Lo mismo ocurrió cuando llegó el verano. El calor se hizo insoportable y la falta de agua y comida provocó que casi la otra mitad abandonase en su empeño.

El ansiado día estaba cerca

Pasaron 360 días, y al final solo quedó un joven muchacho, que parecía estar dispuesto a hacer todo por amor. La princesa, al verlo pensó: “¿será él mi príncipe azul?” , “¿Me amará para toda la vida?” Curiosa por saber de quién se trataba, bajó a las inmediaciones para ver si en realidad seguía ahí esperándola. Tenía que verlo de cerca y comprobar que era de carne y hueso.

Y vaya que sí. Ahí seguía el apuesto muchacho sin mover un pelo esperando que se cumpliesen los 365 días del año. Ella, encantada con su nuevo pretendiente, fue corriendo a su padre para que fuese preparando todos los preparativos para tal ansiado enlace. ¡Por fin nuestro pueblo tendrá un valeroso Rey! Exclamó la monarca.

Sin embargo, al llegar el día 364, pasó algo completamente inesperado. Con los primeros rayos de sol del día, el joven empaquetó todas sus cosas y puso rumbo de vuelta a su hogar. Cuando su madre lo vio llegar, le preguntó. “Hijo, ¿cómo es que ya estás aquí? ¿No podías aguantar más tiempo allí o qué?” A continuación, el muchacho le contestó: “No, mamá. Me di cuenta que esa mujer no me ama, solo me quiere para sus propios intereses” ,“¿A quién se le ocurre dejar a alguien que pase hambre y frío?, “Estuvo a tan solo unos metros mía y no hizo absolutamente nada para que yo me sintiese mejor. “Ni siquiera se acercó para conocerme y preguntarme mi nombre. Eso no es amor”. dijo con tono contrariado el joven muchacho.

Con este cuento, les dejo una reflexión. Está muy bien eso de darlo todo por la persona que amamos, pero siempre que sea recíproco y en cantidad más o menos igual. De esta forma disfrutaremos del amor de una forma mucho más tranquila y saludable para nuestra salud mental. ¿No creen?

José Maria Tabares

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