Diez claves para aumentar nuestra creatividad

Valeria Sabater · 4 diciembre, 2013


La creatividad
es esa fantástica facultad que nos permite producir ideas nuevas y originales en nuestra vida, obtener respuestas diferentes en nuestra cotidianidad mediante las cuales nuestro cerebro puede resolver mejor los problemas que nos aparecen diariamente.

Es sin duda una capacidad muy atractiva que no solo es beneficiosa en el ámbito laboral. Es mucho más, ser creativos es una característica fantástica que nos hace más receptivos en nuestras relaciones, porque de algún modo está asociada también a una mente más abierta y receptiva. Pensemos, por ejemplo, en esas personas con una visión cerrada sobre las cosas que son incapaces de admitir otros puntos de vista: suelen ser personalidades enfocadas en su propia visión del mundo donde la creatividad está muy limitada.

La creatividad puede ser ejercitada cada día, bien es cierto que a menudo está asociada a un determinado tipo de personalidades, pero debemos tener claro que como capacidad, puede ser entrenada y mejorada, requiere sobre todo voluntad propia, requiere esfuerzo y una dedicación sincera por nuestra parte; y, lo creamos o no, ser creativos es también un modo de acercarnos a una sencilla felicidad donde el mundo adquiere de pronto varios puntos de vista, una multitud de caminos que tener en cuenta y un universo de posibilidades al alcance de la mano donde podemos ser más exitosos, ¿Por qué no intentarlo entonces?

CLAVES PARA MEJORAR NUESTRA CREATIVIDAD

1. Sé flexible.

Empieza a replantearte toda tu realidad, revaloriza todo lo que has aprendido hasta ahora pensando que tal vez, lo que te han enseñado no es el único camino ni una verdad absoluta. Relativiza tus puntos de vista, sé más flexible con toda tu realidad…

2. Hazte preguntas.

Si no te haces preguntas no ahondarás en el conocimiento de las cosas, empieza planteándote cosas sencillas para llegar poco a poco a aspectos más complejos: ¿Por qué he de ir siempre por este camino al trabajo, llegaría antes si tomara la otra calle? ¿Qué puedo hacer para que mis comidas sean más sanas y originales, y si empiezo a cultivar alguna hortaliza en casa? ¿Qué puedo hacer para que mis hijos recuerden a sus abuelos, podría quizá escribir un libro sobre sus memorias?

3. Piensa como un niño.

Ya lo dijo Picasso una vez, “todos los niños son artistas, pero el problema básico está en seguir siéndolo cuando llegamos a adultos”. Y es que los niños tienen esa chispa por la innovación, por replantearse las cosas, para jugar con los conceptos de modo creativo.

4. Admite nuevos puntos de vista.

Tú verdad no es única ni absoluta. No te cierres a nuevas voces y nuevas ideas, todos podemos aprender de todos y obtener nuevos conceptos, nuevos mundos llenos de posibilidades. No nos referimos solo a escuchar a otras personas, aquí también entra la importancia de la lectura, de leer libros, revistas, de consultar en internet… El mundo lleno de información de la que podemos aprender cada día y, así, expandir nuestra creatividad.

5. Dale pausas a tu cerebro.

Siempre nos ocurre y es normal. A veces nos sentimos bloqueados, no podemos más y nos encontramos ante una pared ante la que no podemos avanzar… no pasa nada, es normal. La mente necesita descansar, es una necesidad básica de nuestro cerebro, déjalo en blanco, desconecta, escucha música, pasea, duerme…

6. La importancia de la distancia psicológica.

Pueda que te sorprenda, pero varias investigaciones nos han demostrado que viendo las cosas desde una relativa distancia se obtienen mejores soluciones y respuestas más creativas. Te ponemos un ejemplo, si te pedimos que escribas un cuento sobre el agua y para inspirarte pones ante ti un vaso de agua, tu imaginación se va a centrar exclusivamente en ese vaso: sirve para beber, es incolora, insabora… nuestro cerebro trabaja mejor en la distancia, es más creativo si no tiene ante él ese objeto físico, se vuelve más abstracto, sensitivo… recurre mejor a la imaginación.

7. Sentido del humor y creatividad.

La creatividad está asociada también a los estados de humor, las personas más abiertas, que saben reír, que tienen un buen sentido del humor, y que saben y pueden expresarse con libertad, suelen ser más creativas. Así pues ¿Por qué no empezar a relajarnos un poco? ¿Por qué no relativizar las cosas y dotarlas de una sonrisa y obtener la energía que nos aporta el positivismo?

8. La creatividad del sueño.

Puede que te haya pasado alguna vez. Estás a punto de dormirte y de repente… ¡aparece la idea! Te dices a ti mismo que la recordarás al día siguiente pero cuando te despiertas por la mañana ya la has olvidado. ¿Por qué sucede esto? Nuestra mente se relaja a últimas horas del día, justo en el momento en que estamos conciliando el sueño, nuestro inconsciente, que es como un niño travieso, es más creativo en esos instantes. Así pues, intenta relajarte siempre, y no olvides coger un lápiz y un papel para dejarlo en tu mesita por si, a media noche, surge esa gran idea.

9. Busca tu inspiración.

El mundo está lleno de información y de miles de posibilidades. Si tienes una mente curiosa que sabe hacerse preguntas y que no se limita a aceptar lo establecido, seguro que serás de esas personas que gustan de buscar información continuamente… ¿Te gusta el arte, la literatura, la ciencia? Intenta leer un poco todos los días, lleva un diario, hazte preguntas, crea teorías, replantéate el mundo.

10. Mapas cognitivos.

Los mapas mentales fueron creados por el psicólogo Tony Buzan en los años 90. Se trata de una técnica para estructurar ideas, para acceder a espacios mentales de un modo más creativo. Son representaciones gráficas con las que nuestro cerebro coge información, la procesa y la almacena, ¿Cómo hacerlo?

Es sencillo: existe una idea central, y a partir de ella vamos uniendo ramas o conectores con nuevas posibilidades, con nuevos caminos asociados a imágenes o palabras. La finalidad es tener el dibujo de un mapa con todas nuestras ideas a partir de una dimensión central. Es muy adecuada para tomar decisiones.