Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que hace

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 enero, 2016
Pedro González Núñez · 13 noviembre, 2015

A menudo confundimos la felicidad con aquello que deseamos, el cumplir nuestros sueños y alcanzar nuestra metas. Pensamos que seremos muy dichosos el día que tengamos esto o lo otro, puesto que lo anhelamos con todas nuestras fuerzas, y nuestra vida parece no tener sentido sin ese algo que aún no está en nuestras manos.

A aquellos que pensáis que seréis más felices en un día futuro, os pregunto, ¿qué hay del presente? Es decir, que tú no estás viviendo el mañana, pues eso llegará dentro de 24 horas. Tampoco estás respirando en el pasado, porque ya pasó ayer o hace más tiempo. Tú estás aquí, en el presente, leyendo esto en este preciso instante. ¿No crees que tu felicidad debería estar contigo ahora mismo?

Haz lo que haces para ser feliz

Un pensamiento muy arraigado en las sociedades actuales está relacionado con la posesión. Creemos que el tener nos hará más felices. Cuanto más dinero poseas, o más bienes, o más hijos, o más espacio en tu casa… Sin embargo, esto no nos hace más dichosos, sino todo lo contrario.

Niña con perro al anochecer

En realidad, la felicidad se relaciona con el ser, y no con el tener. Cuanto más obtengas de la vida, mejor persona y más dichosa puedes ser, pero es algo que no llega del consumismo, sino del amor, la amistad, la solidaridad, la comprensión o la afinidad.

No eres más feliz cuanto más tienes, pero sí que lo eres cuanto mejor eres. Es decir, que si enfocas todo cuanto haces en la vida para ser la persona que deseas, sacando cuanto posees, y comportándote como tu corazón te dice en realidad que eres, encontrarás un camino mucho más luminoso y dichoso en la vida.

“La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.”

-Henry Van Dyke-

No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita

Nuevamente me acerco al célebre dicho que reza que “no es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita”. En este sentido, me gustaría realizar una pequeña reflexión, que me viene siempre a la mente cuando escucho este celebrado refrán.

Si tu vida se centra en obtener riquezas, y cada día ser más poderoso, te puedo asegurar ya mismo que jamás lograrás encontrar la felicidad. Una obsesión compulsiva por ser más grande y adinerado cada día solo te hace desear más a cada momento, produciendo una gran sensación de vacío, porque se realimenta y reverbera en la necesidad de tener más y más con cada hora que pasa. Nunca estarás realmente satisfecho con lo que tienes.

Sin embargo, si decides vivir en el presente, disfrutando de lo poco que posees, porque en realidad, es lo que necesitas, sentirás cómo tu vida es mucho más plena y feliz. Tienes aquello que deseas, y vas cumpliendo poco a poco tus metas.

“Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.”

-Leon Tolstoi-

Paisaje natural

En tu corazón se encuentra la clave de tu felicidad

En realidad, cada uno sabe en su corazón qué es lo que necesita para ser feliz. Pero piensa que todo cuanto hagas debería estar destinado a este proceder. Tu trabajo, tu familia, tus amigos, tus posesiones, tu vida…

En general, una familia unida por el amor y el cariño encuentra la felicidad cada día de su vida. Sin embargo, aquellos apegados a la posesión, el control y las relaciones tóxicas, lo único que logran es una existencia vacía, difícil, llena de desencanto y resentimiento.

El amor y ser tú mismo te ayudan a ser más feliz

El amor es una gran aportación para la felicidad. ¿Has notado cuando caminas enamorado que pareces incapaz de pisar el suelo? Sientes que todo es posible, que no necesitas nada, que todo es bello, bonito y maravilloso.

La generosidad y solidaridad son dos virtudes que concuerdan muy bien con las personas felices. Se sienten bien ayudando a los demás, tanto conocidos como desconocidos. Aconsejan y apoyan sin esperar nada a cambio, pues ya tienen cuanto necesitan.

¿Estás dispuesto a encontrar la felicidad? Pues deja de buscarla en el dinero, y comienza por las personas que están a tu lado y te quieren. Solo siendo tú mismo y disfrutando en el proceso lograrás la dicha que tanto anhelas, pero que tal vez ahora se te resiste porque un día erraste el camino. Olvídate de tener, y piensa en ser.