Hanna Arendt, biografía de una pensadora pluralista

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 4 mayo, 2019
Edith Sánchez · 4 mayo, 2019
Hanna Arendt fue perseguida por ser judía y también por ser alemana. Durante muchos años tuvo la condición de apátrida. Quizás por eso desarrolló un pensamiento pluralista, alejado del totalitarismo y apegado a la democracia directa.

Hanna Arendt fue una de las más grandes pensadoras del siglo XX. Aunque es considerada como filósofa, ella rechazaba esa categorización. Quizás era demasiado concluyente y limitada para una intelectual que tuvo amplios intereses y exploró diferentes áreas.

Podría decirse que Hanna Arendt fue una de las mayores expertas de la historia en la cuestión judía. A diferencia de otros pensadores, abordó el tema con gran amplitud y sentido crítico, pese a que era de origen judío y se definía como judía, aunque no fuera practicante de la religión.

El revolucionario más radical se convertirá en un conservador el día después de la revolución”.

– Hanna Arendt-

Su obra Los orígenes del totalitarismo es un auténtico clásico de la teoría política. Es un texto de casi mil páginas, en el que expone el desarrollo histórico del antisemitismo, el racismo y el imperialismo. Al final, describe lo que ella llama “dominación total”, encarnada en el nazismo y el estalinismo.

Hannah Arendt

Una joven brillante

El nombre de pila de Hanna Arendt era en realidad Joahnna Arendt. Nació el 14 de octubre de 1906 en Linder-Limmen (Alemania). Su familia era judía y provenía de una región de Prusia, que actualmente forma parte de Rusia.

Su padre era un ingeniero que murió de sífilis cuando Hanna tenía apenas 7 años. Su madre, Martha Cohn, era una mujer de ideas liberales que quiso dar a su hija la misma educación que recibían los chicos de ese entonces.

Desde muy pequeña, Hanna Arendt dio muestras de tener grandes habilidades intelectuales y un carácter rebelde. Se cuenta que a los 14 años ya había leído a Emmanuel Kant y a Karl Jaspers. Sin embargo, fue expulsada de la escuela por problemas disciplinarios a los 17 años.

Hanna viajó sola a Berlín, donde realizó algunos cursos sobre teología y filosofía. Comenzó a estudiar por su cuenta y a los 18 años presentó el examen de ingreso a la Universidad de Marburgo, el cual pasó sin problema.

Hanna Arendt una intelectual judía

Uno de sus maestros era el famosísimo Martín Heidegger. Los dos se enamoraron y tuvieron un romance que debieron mantener en secreto, pues él era casado y ya tenía hijos. La situación se volvió insostenible para Hanna, quien tuvo que trasladarse durante un semestre a la Universidad Albert Ludwig.

Finalmente, obtuvo un doctorado en filosofía en 1928, después de haber tomado clases con Edmund Husserl. El tutor de su tesis de grado fue Karl Jaspers, quien se convertiría en uno de sus más entrañables amigos, hasta la muerte. En aquel entonces también hizo amistad con varios de los más importantes filósofos de la época.

Comenzó el progresivo ascenso del nazismo, con un gradual incremento del antisemitismo. Hanna Arendt prestó su propia casa para ayudar a muchos niños y jóvenes a huir. En 1933, fue arrestada por la Gestapo y estuvo presa ocho días. Luego partió hacia Francia, donde se reunió con su primer marido, Günther Stern, que ya estaba allí.

Apátrida y pensadora

Hanna Arendt fue una de las pocas intelectuales europeas que se manifestó radicalmente en contra del nazismo desde el principio. A diferencia de otros filósofos que pretendieron conciliar con el nuevo régimen, ella vio en este un grave peligro desde un comienzo.

En 1937, Hanna se divorció de Günther y ese mismo año le fue retirada la nacionalidad alemana. Logró sacar de Alemania a su madre en 1939. En 1940, se casó con Heinrich Blücher. Poco después, fue enviada a un campo de detención en  Francia, por ser alemana, sin serlo. De allí logró escapar y, junto con su esposo y su madre, emigró a Estados Unidos.

En Estados Unidos, trabajó como periodista, oficio que ya había ejercido en Europa. En 1951, se hizo ciudadana estadounidense, aunque siempre dijo que la ataba a Alemania la lengua, el arte y la poesía.

Discurso de Hannah Arendt

Una brillante trayectoria

La adquisición de la nacionalidad estadounidense la “liberó” de su condición de apátrida. Dijo que tener una ciudadanía equivalía al “derecho a tener derechos. En Estados Unidos, hizo una carrera brillante y produjo sus más grandes obras.

En 1961 cubrió, como corresponsal de la revista The New Yorker, el juicio a Adolf Eichmann, un criminal de guerra nazi. El artículo en el que reportó llevaba el subtítulo La banalidad del mal. Esto dio origen a una fuerte polémica.

Pese a todo, su fulgurante carrera continuó sin problema. Ya en 1959 había sido la primera mujer en dar clases en la Universidad de Princeton. En 1963, se convirtió en catedrática de la Universidad de Chicago y después de otros centros académicos.

Su amado esposo, con quien siempre compartió una interesante complicidad intelectual, murió en 1970. Cuatro años después, ella sufrió un infarto del que se recuperó. Siguió trabajando hasta 1975, cuando otro infarto le segó la vida durante una reunión académica.

  • Arendt, H. (2005). Arendt sobre Arendt. H. Arendt, De la historia a la acción. Buenos Aires: Paidós.