La infodemia, fakes news en época de crisis

Edith Sánchez·
21 Abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
21 Abril, 2020
El objetivo de la mayoría de esas fake news es incrementar el miedo y aumentar la suspicacia. Verdades científicas y cooperación es lo que necesitamos para salir de la crisis, en lugar de mentiras o censuras.

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) fue quien habló inicialmente de la infodemia para referirse a la epidemia de noticias falsas que ha acompañado a la actual pandemia. El tema es preocupante ya que en épocas como la actual, las fake news tienen un impacto mucho más grave.

Para ser francos, y sin que esto sea interpretado como un sesgo en favor de una determinada ideología, lo cierto es que las noticias falsas han sido un arma particularmente empleada por grupos o sectas con diferentes inclinaciones políticas, así como por los diferentes gobiernos o partidos de corte autoritario.

Lo más grave de la infodemia, o epidemia de noticias falsas es que buena parte de esas informaciones buscan directamente incrementar el temor que casi todo el mundo está experimentado. Es bien sabido que una sociedad asustada es más maleable y propensa a recibir las medidas totalitarias como una solución a sus problemas.

Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga, pero se creerán inteligentes. Les parecerá que están pensando, tendrán una sensación de movimiento sin moverse”.

-Ray Bradbury-

Mujer leyendo noticias falsas

La infodemia en tiempos de pandemia

El tema de la información se ha vuelto crítico durante la pandemia de coronavirus. Por un lado, hay toda una avalancha informativa asociada con los estragos del virus en diferentes partes del mundo. Todo el día hay bombardeo de cifras y de noticias que dan cuenta de los efectos de la enfermedad en un país o en otro. Esto, por sí solo, ya genera un exceso.

Simultáneamente se ha impuesto la infodemia de noticias falsas, que principalmente circulan por redes sociales. En particular, se mueven a través de WhatsApp, ya que se trata de un medio que vuelve casi imposible rastrear el origen de una determinada información.

El tema central de las noticias falsas es una teoría de la conspiración según la cual el actual virus no es fruto de un proceso de origen natural, sino que habría sido construido en un laboratorio y cumple las veces de un arma biológica. Es decir que se está alimentando la idea de que hay una guerra subrepticia, que básicamente involucra a Estados Unidos y a China.

Mentiras que hacen mella

En las actuales condiciones es muy grave originar o hacer circular informaciones falsas. Si algo es necesario para enfrentar adecuadamente la pandemia es la información transparente.

La infodemia lleva a distorsiones de la realidad que incrementan la angustia de la gente y desdibujan la información científica, única capaz de ayudarnos a salir de la pandemia.

Se ha visto también que esas informaciones falsas no se quedan solamente en el modelamiento de apreciaciones y opiniones, sino que muchas veces llevan a acciones que rayan en lo demencial. Por ejemplo, circuló una información según la cual había una relación entre la tecnología 5G y el contagio. Esto llevó a que algunas torres de sistema 5G fueran incendiadas en el Reino Unido.

Así mismo, el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sin ninguna base científica dijo públicamente que el contagio se trataba eficazmente con un medicamento que no ha sido avalado por la comunidad científica. Esto llevó a que algunos consumieran el fármaco con consecuencias fatales.

Mano señalando un cartel en el que pone Fake News

La importancia de combatir la infodemia

Que haya información falsa circulando es muy peligroso, pero más peligroso que exista gente que la difunda. El día de mañana a alguien se le puede ocurrir que los europeos o los pakistaníes son más propensos a contagiar el virus y esto perfectamente puede dar lugar a que sean perseguidos en cualquier parte del mundo en donde se encuentren.

Lo cierto es que esas noticias falsas no se propagan solas, sino que necesitan del concurso de muchos. Por lo general, se trata de personas que quieren “pasar la voz”, aunque “la voz” no esté confirmada, de la misma manera en que se propaga un rumor o un chisme. Ese “tener algo fantástico que contar” es algo que seduce a muchos y lleva a esos comportamientos irresponsables.

No es momento para dejarnos llevar por esos impulsos infantiles. Más que nunca, se hace imperioso que nos hagamos responsables de las noticias que compartimos y difundimos. El aporte que cada uno de nosotros puede hacer en la actual crisis, bien puede comenzar por ahí, por no ser parte de la infodemia.

Lo saludable es darle peso a la voz de la ciencia y no formar parte del ejército de ociosos que ayudan a propagar el virus de la ignorancia.

Por otro lado, frente a la postura crítica del ciudadano, existe otro peligro que constituye una amenaza de igual calado: la censura de determinadas fuentes de información frente a otras en base a un único interés partidista, financiando desde el gobierno a los medios de comunicación más afines a quienes ostentan el poder en detrimento del derecho a la información.

Así, una justificación para esta censura sería la de evitar fake news, cuando lo que se quiere evitar es que se publique cualquier información veraz que desnude la gestión real de esta crisis.

Kao, A. C. (2020). Parásito Oscaring. AMA Journal of Ethics, 179-182.