Los abuelos, esos amigos entrañables

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago Sobral
 

La organización familia ha cambiado mucho en los últimos cincuenta años. Ahora, ambos progenitores suelen trabajar, sin disponer de tiempo para cuidar de los hijos cuando estos no están en el colegio. Por lo que son terceras personas las que se tienen que ocupar de dicha labor. En la mayoría de estos casos, se suele pedir ayuda a los abuelos, quienes normalmente están encantados de hacerse cargo de los nietos.

Esto puede ser muy positivo para el desarrollo de los niños. Ya que, si los abuelos están física y mentalmente sanos y son cariñosos, les darán a los nietos una calidez y una dedicación insustituibles. Pero no son sólo los nietos quienes salen ganando en esta relación, los abuelos también reciben una gran cantidad de beneficios.

Aunque, en este sentido, cabe señalar que no hay que abusar de ellos. Siempre que sea posible es conveniente darles un respiro y permitirles desconectar del cuidado de los nietos.

Los abuelos, esos amigos entrañables

Sin duda, la relación que establecen los abuelos con los nietos es muy distinta a la que se da entre padres e hijos. Esta diferencia se debe a diversos motivos:

 
  • Más disfrute, menos responsabilidad: los abuelos tienen el privilegio de poder disfrutar más de los nietos, ya que sobre sus hombros no pesa toda la responsabilidad de criarlos. Por eso, están más enfocados que los padres en divertirse, jugar y consentir a los pequeños. Esto, por supuesto, es una delicia para estos últimos, quienes añorarán compartir esos increíbles momentos con sus adorados abuelos.
Abuela jugando con la muñeca de su nieta

  • Más valores, menos reglas: los abuelos educan desde la serenidad que da la madurez y la experiencia. Esto hace que no se obsesionen tanto con las reglas como los padres y se ocupen más bien de transmitir valores como el amor incondicional.
  • La satisfacción de la misión cumplida: los nietos son para los abuelos la continuación de ellos mismos, su perpetuación en este mundo. Los pequeños les otorgan a sus abuelos la satisfacción de contemplar los frutos del trabajo de toda una vida, lo cual, definitivamente, contribuye a que la relación sea tan especial y única.

Simbiosis sin edad

Tal como ocurre en la simbiosis, esa relación que se da en la naturaleza donde dos especies se benefician mutuamente, tanto abuelos como nietos salen ganando al compartir momentos juntos.

 

Beneficios para los abuelos

De esta manera, los abuelos se sienten rejuvenecidos por la espontaneidad y energía de los pequeños. El contacto con sus nietos les da la oportunidad de revivir su niño interno, liberarse de inhibiciones y quitarse un poco el peso de los años de encima, dando rienda suelta a la diversión con un saludable toque de locura.

Otro beneficio que les aportan los nietos a sus abuelos es que los ayudan a mantenerlos actualizados en aspectos como la tecnología. En los tiempos que corren, esto es particularmente vital, dado el ritmo vertiginoso con que ocurren los cambios hoy en día. Así, los nietos pueden enseñar a los abuelos a aventurarse a usar el ordenador, los videojuegos, el teléfono móvil e internet, que de otro modo, probablemente ni siquiera mirarían.

Nieto enseñando a su abuelo a usar el móvil

Beneficios para los nietos

Por otro lado, con sus fascinantes historias de tiempos pasados y anécdotas acerca de sus padres cuando eran pequeños, los abuelos aportan a sus nietos un tesoro de valor incalculable. Esto es nada menos que un pedazo de historia viva, narrada por sus protagonistas, que les dan raíces y un sentido de identidad a los pequeños. Así, de manera análoga como un árbol crece alto y frondoso cuando tiene raíces profundas. Los niños, al comprender mejor de donde vienen, son capaces de proyectarse con mayor fuerza hacia el futuro.

 

Tener la oportunidad de cultivar una buena relación entre abuelos y nietos es una de las experiencias más hermosas y enriquecedoras que hay, donde mágicamente las barreras de la edad son eliminadas y al final sólo quedan dos entrañables amigos que se divierten y se apoyan mutuamente.