Método Karezza: cómo disfrutar del sexo sin llegar al orgasmo

Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Alejandro Rodríguez
· 31 diciembre, 2018

Existen muchas maneras de entender las relaciones sexuales y disfrutar de ellas. Una de las más interesantes es aquella que resta importancia al clímax y se centra en otro factores, como las caricias y la estimulación mutua y sin prisas, o método Karezza. Su objetivo es alcanzar un encuentro erótico que refuerza los vínculos afectivos y emocionales de la pareja.

El tipo de sexo que se practica con el método Karezza es distinto al que estamos acostumbrados: predominan las respiraciones profundas, los movimientos lentos y los preliminares son reemplazados por caricias y contacto piel con piel. De este modo, la emoción en este tipo de relaciones sexuales es diferente: en lugar de experimentar una pasión desatada, los miembros son partícipes de una especie de amor espiritual. A continuación descubriremos en qué consiste exactamente el método Karezza y algunas de sus claves. ¡Profundicemos!

Historia del método Karezza

A pesar de parecer algo muy novedoso, este método tiene su origen en el siglo XIX y fue desarrollado por John Humphrey Noyes. La selección de la palabra Karezza tiene su sentido, ya que proviene de la palabra italiana carezza -que significa caricia- y, precisamente, uno de los objetivos de este método es centrar la atención en la estimulación mutua, y relajada, sin llegar al clímax.

En un principio, la idea en la que se basaba esta manera de entender la sexualidad era la contención masculina; es decir, la práctica de evitar el orgasmo masculino durante el sexo. Para Noyes, el orgasmo femenino no interfería con el desarrollo de un encuentro más pausado y centrado en la conexión. Sin embargo, más adelante el método Karezza evolucionó hasta llegar a su forma actual, en la que ninguno de los miembros de la pareja debe llegar al orgasmo.

Pareja besándose debajo de las sábanas

Beneficios del método Karezza

Ahora bien, ¿por qué recurrir a una práctica sexual en la que no se alcanza el orgasmo? Quizá no tenga sentido para la mayoría de las personas. Sin embargo, los defensores del método Karezza afirman que este proporciona una experiencia única, así como todo tipo de beneficios. Algunos de los más importantes son los siguientes:

  • Mantenimiento de la energía sexual de los miembros de la pareja.
  • Ayuda con los problemas de salud, como prostatitis o dolores menstruales.
  • Aumento de la conexión emocional en la pareja.

No obstante, no existe ninguna investigación científica que corrobore los supuestos beneficios para la salud del método Karezza. Sin embargo, sí que se ha demostrado que es capaz de mejorar la relación de pareja y la libido de ambos participantes. De hecho, la consejera sexual Deb Feinech afirma que este método ha ayudado a un gran número de parejas a dar un toque de chispa sexual a sus matrimonios, así como a resolver determinados problemas.

Además, este método facilita la liberación de oxitocina en el cerebro. Esta hormona favorece los estados de calma y relajación y está vinculada con el amor y las relaciones sociales. Por lo tanto, llevar a cabo este método puede que no alargue demasiado nuestra vida, pero seguro que nos ayuda a mejorar nuestra relación de pareja.

Cómo practicar el método Karezza

Como vemos, el sexo que propone el método Karezza es muy diferente al de la mayoría de los enfoques tradicionales. Por esta razón, los expertos recomiendan practicarlo durante al menos tres semanas, antes de descartarlo. En este tiempo, será necesario poner énfasis en el amor que se siente por la otra persona, más que en el placer en sí.

Al comenzar el encuentro sexual es importante expresar a la otra persona qué se siente por ella, es decir, expresar los sentimientos que florecen en nuestro interior. Después, hay que comenzar a acariciar su cuerpo de forma relajada y con total atención. Eso sí, hay que evitar el contacto con las zonas erógenas. Los besos, abrazos, miradas y todo lo que sirva para transmitir aquello que se siente por la otra persona está permitido.

Pareja en la cama besándose

Más adelante, se puede comenzar a tocar sus genitales, pero siempre de forma relajada y sin intención de llegar al orgasmo, incluso durante la penetración. El foco debe mantenerse en la unión y en la creación de la confianza. Si en algún momento se experimenta que el deseo aumenta y esto alimenta las prisas por terminar, lo ideal es detenerse durante unos segundos y reconducir la atención a todo lo que se está sintiendo.

Si se ha realizado correctamente este método, al acabar se experimentará una mayor conexión con la otra persona. Este es, de hecho, el principal objetivo del método Karezza. Ahora bien, si decidimos introducirlo en nuestra vida sexual, no significa que nunca más podremos tener un orgasmo. Tan solo habremos descubierto otra forma de disfrutar las relaciones sexuales. ¿Te atreves a probarlo?

  • Keesling, B. (2005). Vida sexual optima. Ediciones Robinbook.
  • Ramsdale, D. A., & Ramsdale, E. (1992). Los secretos de la sexualidad total. Ediciones Robinbook.
  • Romi, J. C. (2004). Nomenclatura de las manifestaciones sexuales. Alcmeon11(2), 101-126.