¿Qué es el morbo y dónde está su límite? - La Mente es Maravillosa

¿Qué es el morbo y dónde está su límite?

Edith Sánchez 2 enero, 2018 en Psicología clínica 483 compartidos
chica mirando por cerradura con morbo

La palabra morbo se utiliza con mucha frecuencia sin pensar mucho en su significado preciso. Por lo general, lo morboso se asocia a lo sexual. De ahí que se mencionen las miradas y las insinuaciones morbosas.

Sin embargo, también es usual que se califiquen como morbosas otro tipo de conductas. Por ejemplo, cuando alguien quiere conocer en detalle la vida personal o íntima de alguien. O cuando la gente se deleita demasiado viendo imágenes cruentas o excesivamente violentas.

Así mismo, sabemos que la medicina emplea el término aplicado a la enfermedad. Se habla de estados “mórbidos”. Por extensión, definimos como morbo todo aquello que nos remite a la enfermedad mental. Se identifica comúnmente con la perversión. Pero no siempre es así. La pregunta entonces es ¿qué es el morbo?

El morbo es la desobediencia de la razón”.

-Plutarco-

El morbo, una realidad humana

El morbo es uno de nuestros impulsos básicos. Tiene que ver con nuestro paquete instintivo, en el que también están todas las necesidades fundamentales como comer, dormir, socializar y tener sexo.

mujer con alas en el rostro representando el morbo

El morbo puede definirse como la necesidad de ver, sentir, oír, oler o interactuar de alguna manera con lo que socialmente se cataloga como prohibido o proscrito. Se trata de una fuerza que nos impulsa a entrar en contacto con ello y a experimentar placer al hacerlo. El placer de trasgredir normas o entrar en el mundo de lo prohibido.

Las formas en que se expresa son muchas. La pornografía, por ejemplo, satisface la curiosidad, pero también permite ir “más allá” de una relación sexual común y corriente. Atrae porque trasgrede los límites habituales y eso mismo le confiere un plus de placer. La clave en el morbo es la trasgresión como fuente de placer.

Las características del morbo

El diccionario dice que el morbo es una tendencia obsesiva hacia lo prohibido. En principio se le asocia con algo insano, pero también con el placer, casi siempre de tipo sexual. Sin embargo, esto debe ser matizado. No todo impulso morboso es dañino. A veces simplemente es lúdico y forma parte de nuevas formas de explorar el placer.

mascara representando el morbo

Lo que usualmente despierta el morbo es todo aquello que encierra un misterio o proyecta la idea de lo inescrutable. En condiciones normales, esto corresponde a todo aquello que no se experimenta habitualmente o que implica la ruptura de lo llamado “normal”.

En casos patológicos, significa atracción por objetos prohibidos por las normas del parentesco, la salud mental o el orden social. Son los casos de atracción por personas de la familia o por niños, etc. En estos casos el morbo sí se ubica en el terreno de la perversión.

Lo prohibido y lo deseado

La imaginación juega un papel muy importante en la sexualidad. Muchas veces la atracción sexual depende no tanto de lo que se ve, sino de lo que se imagina. Lo que no puede apreciarse a simple vista termina convirtiéndose en fuente de deseo.

Hay culturas en las que la mujer lleva el torso desnudo. Verlas así, no genera morbo entre quienes forman parte de esas comunidades. Sin embargo, para alguien que pertenezca a una sociedad en donde el pecho siempre está cubierto, la posibilidad de mirar un seno puede ser altamente excitante.

Buena parte del mundo de lo erótico se enciende a partir de lo que se insinúa y no tanto de lo que se ofrece. También buena parte de las pasiones se incrementan cuando implican cruzar algún límite. Así funciona el morbo.

Morbo sano y morbo insano

En el terreno del morbo como en el terreno de la sexualidad, en general, es válido todo aquello que suponga acuerdos entre personas conscientes. Incluso si se trata de algo que puede ser catalogado como “sucio”, “cruel” o “bizarro” por los demás. La única condición es que los involucrados estén en capacidad de aceptar libremente estas prácticas.

manzana suspendida en un árbol

Dice Mario Vargas Llosa que en el mundo de lo erótico es válido lo que desafía prejuicios. Sin embargo, no es aceptable cuando empobrece el acto sexual y a quienes están involucrados en él. Esto es, cuando se transforma en una realidad puramente física, desprovista de emociones y sentimientos.

También, por supuesto, cuando el morbo solo está presente en uno de los involucrados. En ese caso es un intento por reducir al otro a la condición de cosa, de medio, de instrumento. En tales circunstancias, el morbo se ubica en el rango de la perversión y se vuelve altamente destructivo para los involucrados.

Edith Sánchez

Escritora y periodista colombiana. Ganadora de varios premios de crónica y de gestión cultural. Algunas de sus publicaciones son "Inventario de asombros", "Humor Cautivo" y "Un duro, aproximaciones a la vida".

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