Teatro, lo tuyo es puro teatro… El trastorno histriónico de personalidad

Este artículo fue redactado y avalado por Ana Quintana
· 9 enero, 2013
El trastorno histriónico de personalidad suele empezar en la adolescencia. Es una de las condiciones más difíciles de tratar y requiere sin duda, de un gran compromiso por parte de la persona y del entorno que rodea al paciente.

La principal característica del trastorno histriónico de personalidad es la emotividad excesiva y generalizada y un comportamiento constante de búsqueda y reclamo de atención. Sin ser conscientes, sus relaciones sociales se basan en una teatralidad exagerada.

Desde un punto de vista clínico, especialistas como Filipa Novais o Paula Godinho, desde el Departamento de Neurociencias y Salud Mental de Lisboa, Portugal, nos señalan que sigue siendo una de las realidades psiquiátricas más complejas.  De hecho, es la única categoría moderna en las clasificaciones de diagnóstico dentro del DSM-V que aún conservó un derivado del antiguo concepto de histeria (Sulz, 2010).

Asimismo, cabe señalar que estamos ante un tipo de condición que suele ser muy llamativa desde un punto de vista social. La persona con un trastorno histriónico de la personalidad puede mostrar desde un comportamiento sexualmente provocativo, hasta una actitud victimista con la cual, llamar la atención.

Además, cabe señalar que este trastorno presenta un espectro muy amplio. Ello hace, por ejemplo, que podamos tener personas con un gran éxito social por su don de gentes y capacidad de seducción. En el otro extremo, podemos tener un perfil claramente desadaptado que pasa por alto toda convención y mesura social.

Las personas con trastorno histriónico de personalidad poseen una conducta dramática, extrovertida y emotiva. Son personas propensas a intentos suicidas o amenazas

El trastorno histriónico de personalidad y la necesidad de ser el centro de atención

Estos sujetos tienen una necesidad constante de ser el centro de atención. Cuando no lo logran aparecen enfados e irritación. En este sentido, tienen una necesidad de búsqueda de novedades y excitación, lo que provoca que abandonen sus rutinas frecuentemente y no sean capaces de demorar la gratificación.

Otro de los rasgos de personalidad característicos es la falta de amigos íntimos, si bien tienen gran cantidad de conocidos, cuando éstos profundizan más, se dan cuenta de que son manipuladores, calculadores, y que necesitan permanentemente ser el centro de todas la miradas.

Mujer mirando a través de una ventana

Estudian a aquellos que se encuentran a su alrededor con el objetivo de buscar la forma de obtener su atención, para ello suelen ser competitivos y creativos. Su estilo de comportamiento es voluble, de acuerdo con las circunstancias. Ello hace que adecuen su personalidad en función de la situación, las expectativas del receptor, el ambiente… Sin embargo, eso sí, tienen una falta de empatía sobre los otros.

La baja autoestima como trasfondo en el trastorno histriónico

Hay un dato importante que tener en cuenta: el riesgo de suicidio en estos sujetos es creciente. A menudo, suelen provocar varios intentos y amenazas, con el fin de llamar la atención de los demás. Hacen uso del chantaje emocional y la coacción, para conseguir que se ocupen de ellos.

La baja autoestima está detrás de muchos de estos comportamientos. Son personas inseguras que necesitan casi a cada instante, reconocimiento y validación. Si no la reciben, sufren y llevan a cabo comportamientos extremos.

Uno de los indicadores más importantes para diagnosticar el trastorno histriónico de personalidad, es la evaluación del deterioro que provoca en el sujeto y si éste es significativo.

La prevalencia de este trastorno se sitúa en torno al 2-3 % de la población. Asimismo, no hay una diferencia significativa en cuanto a la prevalencia sobre el sexo.

Criterios diagnósticos según el DSM-IV-TR

Aunque las raíces de la personalidad histriónica moderna se remontan a los trabajos que Sigmund Freud realizó sobre la «neurosis histéricas» (Sperry, 2003) este tipo personalidad ya había recibido estudios con anterioridad. Asimismo, la mayoría coincidían en un mismo detalle: la dificultad en su diagnóstico.

Para diagnosticar el trastorno histriónico de personalidad hay que seguir determinados criterios que se encuentran en el DSM-IV-TR (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales). Estos son los siguientes:

  • No se siente cómodo en las situaciones en las que no es el centro de atención.
  • La interacción con los demás suele estar caracterizada por un comportamiento sexualmente seductor o provocador.
  • Muestra una expresión emocional superficial y rápidamente cambiante.
  • Utiliza permanentemente el aspecto físico para llamar la atención sobre los demás.
  • Tiene una forma de hablar excesivamente subjetiva y carente de matices.
  • Muestra autodramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional.
  • Es fácilmente sugestionable.
  • Considera sus relaciones, más íntimas de lo que en realidad son. Se trata de uno de los trastornos de personalidad menos graves que puede ser conceptualizado como una variante desadaptada de los rasgos de personalidad normal.
Pareja seducción

Tratamiento del trastorno histriónico de personalidad

El primer y fundamental objetivo es ayudar al paciente a pasar de un estilo cognitivo de pensamiento global e impresionista a un estilo de pensamiento mas sistemático y analítico, centrado en problemas específicos.

A su vez, el tratamiento se debe dirigir a incrementar la consciencia del sujeto frente a cómo su autoestima está ligada de modo desadaptado a su habilidad para llamar la atención. También sobre cómo la superficialidad de sus relaciones y su experiencia emocional reflejan temores inconscientes.

El individuo debe aprender a modificar sus creencias a otras más adaptativas. Así, de este modo, es crucial la conceptualización específica (hipótesis explicativa) de cada caso. Esta hipótesis debemos compartirla con el paciente y será válida en la medida que explique los hechos pasados y presentes y nos permita pronosticar los futuros.

El tratamiento suele ser efectivo y, a pesar de que el sujeto pueda mantener sus características, suele incrementar la consciencia sobre su conducta. Esto les ayuda a modificarlas

  • López-Ibor Aliño, Juan J. & Valdés Miyar, Manuel (dir.) (2002). DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Barcelona: Editorial Masson.
  • Smith, SF, y Lilienfeld, SO (2012). Trastorno de personalidad histriónica. En Encyclopedia of Human Behavior: Segunda edición (pp. 312–315). Elsevier Inc. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-375000-6.00377-3