Relación entre la baja autoestima y el autosabotaje

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
22 abril, 2019
La relación entre la baja autoestima y el autosabotaje configura una alianza letal. A la inseguridad, se le añaden esos pensamientos obsesivos y persistentes que osan quitarnos valías, oportunidades y potencial. Es como vivir bajo el dominio perpetuo del miedo.

La baja autoestima y el autosabotaje constituyen una criatura de dos cabezas capaz de devorar todo potencial humano, toda valía e integridad personal. La falta de confianza en uno mismo y la inseguridad se acompaña a menudo de una voz en off que, con un tono malévolo, nos dice, casi a cada instante, que somos falibles, que no lograremos nada, que es inútil tener esperanza e ilusión.

Si pudiéramos poner un altavoz a los pensamientos de al menos un 50% de las personas con las que nos cruzamos a diario, descubriríamos algo revelador y aterrador al mismo tiempo. En sus mentes, no faltarían los pensamientos limitantes, las autoevaluaciones negativas y la autocrítica. Todos, de algún modo, actuamos como enemigos en algún momento del día.

El autosabotaje es algo común, y como tal, podemos abrirle la puerta a este incómodo inquilino en algún instante puntual. Ahora bien, el problema acontece cuando le concedemos un poder excesivo y le otorgamos a esa voz debilitante plaza fija en nuestras vidas. Nadie merece una existencia donde uno mismo se alza como su peor enemigo; y el que esto sea así se debe básicamente a esa baja autoestima descuidada y largamente olvidada.

«Una persona no puede estar cómoda sin su propia aprobación».

-Mark Twain-

Árbol con dos caras para representar la relación entre la baja autoestima y el autosabotaje

La baja autoestima y el autosabotaje, cuando llevamos años infravalorándonos

Sabemos que la baja autoestima y el autosabotaje están relacionados. Sin embargo, ¿qué es primero? ¿el bajo aprecio hacia nuestra persona o es ese diálogo interno negativo el que debilita cada día más la autoestima? En realidad, no podemos separar una cosa de la otra, porque todo es un continuo, todo responde a un enfoque mental centrado en el fracaso, en la inseguridad y en la falta de autoconfianza.

De esta manera, hay quien puede decirle con toda la buena intención del mundo a esa amiga, a ese compañero de trabajo aquello de ‘tienes que quererte más, tienes que cuidar tu autoestima’. Sin embargo, es muy posible que no sepan percibirse de otro modo. Puede que esa baja autoestima esté presente casi desde la infancia, dando forma a un tipo de enfoque y patrón mental muy difícil de derribar. Ahí donde la atribución negativa y el autosabotaje es casi crónico.

Así, en un estudio llevado a cabo Jennifer Campbell, de la Universidad de Vancouver, Canadá, nos señala algo relevante. La autoestima clarifica el autoconcepto. Impulsar desde bien temprano una autoestima saludable nos ayudará a conformar una personalidad resistente y con mejores recursos.

Por el contrario, si ya desde nuestros primeros años pesan en exceso los miedos, la inseguridad o el temor a no estar a la altura de las expectativas de los otros, no resultará nada fácil cambiar nuestros enfoques de un día para otro. Se requiere, sin duda, de una artesanía más profunda.

Niña triste simbolizando las secuelas del abuso sexual

Hay un ‘troyano’ en tu pensamiento, libérate de él

Cuando la baja autoestima y el autosabotaje son esas eternas constantes en nuestras vidas, debemos tomar conciencia de algo. Hay, por así decirlo, ciertos ‘troyano’ o virus en nuestro enfoque mental. Son determinados códigos de pensamiento que se instalan en nuestra mente con un fin muy claro: interferir en proyectos, destruir sueños, convertirnos en alguien que no nos gusta.

  • No culpes a tu educación o a lo que otras personas te han dicho o te han hecho creer sobre ti. La autoestima la eriges tú y solo tú, dependiendo de cómo te hables a ti mismo y de cómo interpretes cada vivencia, cada hecho que te rodea.
  • Elimina esos troyanos higienizando tu diálogo interno. Elimina los ‘no puedo’, los ‘estoy va a salir mal, yo no valgo, van a pensar de mí que, seguro que fallo’. No te invalides como ser humano, si estás aquí es por alguna razón, así que clarifica tus metas, tus propósitos, tu razón de ser.

No hacer nada también es autosabotaje, muévete

Cuando hablamos de autosabotaje, visualizamos al instante a alguien pensando cosas negativas sobre sí mismo. Ahora bien, debemos tener muy presente que el autosabotaje es un prisma con muchas caras. Una de ellas, quizá una de las más relevantes, es la procrastinación, el no reaccionar ante lo que me duele, me preocupa o me asusta. Abandonar proyectos, dejar algo por miedo a fallar o no atrevernos, etc., todo ello también acaba minando nuestra autoestima.

Si de verdad deseamos un cambio y potenciar además nuestra autopercepción positiva, dispongamos con inteligencia nuestras fuerzas. Ser proactivos, terminar lo que empezamos, adquirir compromisos y encontrar formas de disfrutar senderos, genera una elevada satisfacción.

Hombre con nubes en la cabeza relación para representar la relación entre la baja autoestima y el autosabotaje

Contra la baja autoestima y el autosabotaje, responsabilidad

Para vencer la baja autoestima y el autosabotaje se necesitan grandes dosis de responsabilidad con uno mismo. Nadie más lo hará por nosotros. Es más, en nuestro día a día siempre sucederán cosas que nos pondrán a prueba, que requerirán de nosotros el saber reaccionar, adaptarnos y responder. Hacerlo del mejor modo es obligación nuestra.

Por tanto, para conseguir una autoestima fuerte no basta con quererse mucho, también es necesaria una historia vital en la que estén integradas las aristas -errores, traumas, decepciones, etc.- y asumidas la disonancias y contradicciones. A la vez, es prioritario a su vez, que aprendamos ser compasivos con nosotros mismos para tolerar los errores pero lo bastante exigentes como para superarse cada día.

El autosabotaje es el eco de una voz que no nos quiere, y como tal, debemos liberarnos de ella lo antes posible. La vida ya es lo bastante complicada como para que convivamos en nuestro interior con alguien que gusta de invalidarnos. Tal trabajo requiere tiempo y constancia, un compromiso firme que practicar a diario sin descanso y sin rendiciones. Tengámoslo siempre en cuenta.

  • Campbell, J. D. (1990). Self-Esteem and Clarity of the Self-Concept. Journal of Personality and Social Psychology59(3), 538–549. https://doi.org/10.1037/0022-3514.59.3.538