Cómo llamar la atención de la persona que nos gusta

23 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
Cuando te gusta alguien es inevitable que te invada un poco de inseguridad y que pienses cuál es la mejor forma para llegar a él o ella. Aquí te traemos un par de consejos que quizá pueden ayudarte.

En muchas ocasiones, las personas se comportan de una forma realmente distinta a la que son para llamar la atención y conseguir “conquistar” a aquella persona que le gusta. Se amoldan a sus gustos y personalidades para así satisfacer completamente a la otra persona y hacerle ver que tienen cosas en común. Sin embargo, en muchas ocasiones fracasan estrepitosamente. Es en ese momento cuando se preguntan qué ha podido fallar.

Lo importante realmente es ser uno mismo. Si intentamos actuar de una manera distinta, no solo se verá forzado, sino que probablemente acabemos obteniendo un resultado diferente al esperado. O bien, la otra persona irá descubriendo poco a poco que en verdad somos de otra forma, y podría decepcionarse.

No obstante, podemos hacer pequeños ajustes para llamar la atención de las personas que nos gustan sin tener que dejar de lado nuestra esencia, que al final, es lo verdaderamente atractivo.

Sé un poco directo para llamar la atención

Cuando pensamos en cómo haremos para acercarnos a esa persona lo vemos como algo realmente complejo. Una estrategia definida a la perfección que en la mayoría de ocasiones no somos capaces de cumplir. Y es que cuando nos gusta alguien, solemos idealizarla, vemos a esa persona como inalcanzable y por encima del bien y del mal. Por eso, tenemos miedo al rechazo, a no ser suficiente e, incluso, a que nos desprecie. Sin embargo, son personas como el resto y no hace falta un despliegue especial de recursos para captar su atención.

Así, la estrategia más sencilla, siempre será la más eficaz. ¿Por qué no probar con un simple “Hola, ¿qué tal estás?“. Ser directo y natural es la forma más rápida y adecuada de pasar el mal trago de acercarte por primera vez. Además, aventurarte y comprobar que la otra persona responde igual, mejorará nuestra seguridad para futuras ocasiones y, sobretodo, disminuirá el miedo.

Distínguete de los demás

Pareja charlando

Una vez que nos hayamos presentado o hayamos roto un poco el hielo en una primera toma de contacto, viene lo más difícil. Es el momento de calar, de llamar su atención y mantenerla durante el tiempo. Para ello, una buena forma de conseguirlo es mediante una conversación graciosa u original. 

La idea es que cojamos nuestro punto fuerte y lo fomentemos. Además, hay que tratar de ser atento y hacer comentarios sobre lo que la otra persona está hablando. Es una muestra de que te interesa lo que dice y ¡a todo el mundo le gusta que le escuchen!

Si este paso se supera con éxito, ya se habrá recorrido un buen tramo del camino para que esa persona se sienta mucho más cómoda contigo y le apetezca hablar. A partir de ahí hay que tratar de encontrar puntos en común entre los dos, temas que interesen a ambos. Y, si retomamos sus opiniones para próximas conversaciones, será la guinda del pastel.

“La conversación más agradable es aquella de la que no se recuerda nada con precisión, pero deja una impresión general agradable.”

-Ben Jonson-

Hazte un poco de rogar

Cuando nos sentimos atraídos por una persona queremos hablar constantemente con ella, por eso buscamos la mínima excusa para hacerlo o respondemos inmediatamente. Esto es completamente normal, ya que nos sentimos muy a gusto y queremos avanzar en la relación. Sin embargo, si esto no es recíproco al 100%, la otra parte puede llegar a cansarse de nosotros y sentirse agobiada. O bien, que se acostumbre a que siempre aparezcas para hablar de algo.

Por ello, es importante que de forma equilibrada “te hagas un poco el/la interesante”. Así, esa persona nos echará de menos y tendrá más ganas de contactar contigo. Además, es una forma de comprobar si el interés es mutuo. Si no te busca, quizás deberías dejarlo/a ir.

En definitiva, sé tú mismo

PAreja jugando para llamar la atención del otro

A pesar de estos consejos, el mejor truco es fluir de forma espontánea y natural. Así será mucho más fácil darte a conocer, y quizás con el tiempo podréis llegar a tener algo más. Es decir, conviene mostrarse tal y como uno es para que así la otra parte nos conozca completamente. Eso no quiere decir que al principio no debas sacar tus puntos fuertes y jugar con ello. Pero a la hora de la verdad, lo mejor es evitar cualquier tipo de careta o velo que oculte la personalidad real. Así sí se inicia una relación, no lo hará con una base falsa.