Dinero y pareja, una combinación de cuidado

Edith Sánchez · 11 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 11 febrero, 2019
Las estadísticas indican que dinero y pareja son un tema delicado. El dinero y su manejo es una de las causas más frecuentes de divorcio y uno de los conflictos más habituales después de este. Lo mejor es ser francos y directos desde un comienzo.

Hay un punto en el que las mariposas en el estómago ya no cuentan mucho en el amor. Es el momento en que los asuntos más terrenales comienzan a cobrar importancia y el idealismo se va reemplazando por un espíritu más práctico. El aspecto económico, por ejemplo, sale a relucir. Es ahí cuando dinero y pareja comienzan a formar un binomio de cuidado, que, si no se maneja con inteligencia y tacto, puede ser una fuente de conflictos que echen raíces.

El dinero es mucho más que un recurso material para los seres humanos. Cada uno de nosotros le otorga un significado consciente e inconsciente al mismo. Esto depende de cómo se hayan resuelto algunas etapas infantiles, de la educación recibida, de las experiencias que se hayan tenido con el dinero y del entorno en el que se viva.

Tarde o temprano, dinero y pareja son dos realidades que se encuentran. A veces, desde un comienzo. No son pocas las personas para quienes la situación económica del otro es una variable importante para elegirlo como pareja. Tampoco son pocas las relaciones que terminan contaminándose y destruyéndose por una falta de acuerdo o entendimiento.

Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último”.

-Menandro de Atenas-

Dinero y pareja: la sutileza inicial

En los temas de dinero, siempre hay algo de hipocresía, como bien lo señalaba Sigmund Freud. El padre del psicoanálisis aseguraba que, así como en los temas sexuales, los temas monetarios también están llenos de tabúes, medias palabras y prejuicios. Eso se ve con especial fuerza en las etapas iniciales de una relación.

Lo usual es que al comienzo de una relación amorosa el dinero sea un tema demasiado prosaico como para incluirlo dentro de la lista de temas sobre los que se alcanzan acuerdos. Por otro lado, la intensidad del propio amor motiva la entrega, evitando así los desacuerdos. Los dos quieren pagar, obsequiar al otro.

En esta primera etapa, de todos modos, quedan planteados algunos patrones que marcarán el binomio dinero y pareja. Casi siempre uno de los dos se muestra más generoso con los recursos, mientras que el otro es más receptivo. Habrá acuerdos implícitos sobre la conducta frente a los gastos. Por otro lado, el debate explícito suele llegar cuando empieza la convivencia.

Pareja contando monedas

Dinero, poder y asimetría

Por lo general, las personas buscamos parejas con un nivel económico parecido. No siempre es así, pero es lo que prima. Pese a esto, es difícil que los dos integrantes de la pareja tengan los mismos ingresos, los mismos patrones de gasto y las mismas expectativas. En este aspecto suele haber varias asimetrías, que resultan manejables cuando el contraste no es muy grande.

Uno de los problemas aparece cuando existen diferencias económicas en la pareja y además el dinero es importante en la distribución del poder. De esta manera, no son pocas las parejas en las que uno lleva todo o la mayoría del soporte en cuanto a lo económico, generando el otro una deuda que debe pagar de otra forma. Así, con el dinero puede conseguir, por ejemplo, que primen sus gustos o preferencias en debates sobre los que no haya cuerdo.

Tampoco es raro que haya competencia entre los miembros de la pareja. Esto sucede especialmente si los dos tienen éxito profesional y cuentan con buenos recursos. En caso contrario, cuando la privación es la nota predominante, puede que el otro se convierta en el sparring para desfogar la frustración.

Pareja preocupada dinero

Un tema de acuerdos francos

En el estudio Parejas jóvenes y divorcio, de González y Espinosa, publicado en la revista de psicología Iztacala, se señala que el dinero es el área con mayor probabilidad de generar conflicto en una pareja promedio. Indican que es el factor con mayor número e intensidad de desacuerdos, antes, durante y después de un divorcio. Los investigadores aseguran que el tema suele estar contaminado de sentimientos de angustia, ira, rencor, envidia, celos y muchos más.

Sin darse cuenta, muchas parejas terminan usando el dinero para propósitos que no corresponden. Para controlar al otro, por ejemplo. O para compensar un daño emocional, como una infidelidad, la indiferencia o el maltrato. Por eso el tema de dinero y pareja es uno de esos que exigen acuerdos inteligentes que condicionen lo menos posible los acuerdos que se alcanzan en otras áreas. La manera más sana de manejarlo es abordándolo de manera directa y revisando con periodicidad lo acordado.

  • Díaz, C. (2008). Una pareja, dos salarios: el dinero y las relaciones de poder en las parejas de doble ingreso. Revista argentina de sociología, 6(10), 203-206.