El efecto einstellung

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 8 julio, 2018
Alejandro Rodríguez · 8 julio, 2018

En ocasiones, nuestra mente nos juega malas pasadas. Nos cuesta mucho ser objetivos y ver la realidad tal y como acontece. Por el contrario, en muchas ocasiones nos dejamos llevar por nuestros sesgos e ideas preconcebidas. Son muchas las maneras en las que podemos autosabotearnos de esta manera, pero una de las más llamativas es el efecto einstellung.

Este sesgo cognitivo, con nombre de origen alemán, se traduce al español como “efecto de instalación”. Se trata de un fenómeno por el cual lo que pensamos previamente sobre un tema afecta a la forma en la que interpretamos lo que ocurre. Debido a él, nuestro cerebro no nos permite ver las cosas como son realmente; por el contrario, nos autoengañamos al observar la realidad. Por ello, somos incapaces de buscar una solución adecuada a un problema.

En este artículo veremos exactamente en qué consiste el efecto einstellung. También estudiaremos algunos de los ámbitos en los que más suele producirse. Así, con este conocimiento será más fácil que podamos evitarlo cuando se presente.

¿Por qué se produce el efecto einstellung?

Uno de los descubrimientos más sorprendentes de la psicología es que no trabajamos con la realidad, sino con aquello que percibimos e interpretamos. Lo cierto es que nuestro cerebro interpreta la información que recibe a través de los sentidos. Por esta mediación, la manera en la que observamos el mundo está condicionada por nuestras creencias y experiencias previas.

Chico con la cabeza en un cristal simbolizando la relación entre los trastornos de ansiedad y la alta inteligencia

Así, cuando nos encontramos frente a una situación, destinamos parte de nuestra atención a buscar precedentes o asociaciones que nos permitan interpretarla. Estas claves pueden provenir de nuestra memoria, pero también pueden tener que ver con nuestra forma de pensar.

Tan poderosos son los efectos de esta interpretación que, ante un mismo hecho, nunca vamos a encontrar dos relatos exactamente iguales. De hecho, incluso podemos encontrar dos radicalmente distintos escritos por personas que afirman ceñirse en su testimonio a lo que ha ocurrido

En el efecto einstellung, esta particularidad de nuestra mente impide que actuemos de forma efectiva frente a una situación. Frente a un problema, este sesgo cognitivo hará que respondamos de la manera en la que lo hemos hecho siempre en circunstancias similares. El problema es que, a menudo, esta respuesta no será la más útil.

Y es que actuar por inercia no suele traernos buenos resultados. Por el contrario, frente a una situación compleja, muchas veces nos será más útil detenernos a reflexionar sobre cuál es el mejor camino a seguir. Para ello, debemos ser conscientes de en qué ámbitos se produce el efecto einstellung. Solo de esta manera podremos estar atentos a él y evitar que nos domine.

Situaciones en las que aparece este sesgo

A continuación veremos una pequeña lista de los ámbitos en los que el efecto einstellung es más poderoso. Por supuesto, puede surgir en muchos otros; pero en estas situaciones, sus consecuencias pueden ser especialmente desastrosas.

1.- Relaciones personales

La manera en la que nos relacionamos con los demás viene muchas veces determinada por nuestras experiencias tempranas. Según los estudios sobre el tema, en nuestra infancia adquirimos una forma de comportarnos en situaciones sociales que, por lo general, suele modificarse poco.

En este ámbito, el efecto einstellung provoca que respondamos a los demás de una manera que puede no ser la mejor. A no ser que seamos expertos en habilidades sociales, suele ser mucho más efectivo elegir de manera consciente la forma en la que queremos actuar con otras personas.

Así, por ejemplo, la reflexión consciente a la hora de relacionarnos con los demás puede permitirnos cambiar un estilo de comunicación pasivo o agresivo por la asertividad. Esto mejorará nuestro bienestar y la manera en la que otras personas nos perciben.

2.- Ámbito laboral

Por lo general, cuando comenzamos en un trabajo nuevo, tenemos que pasar por un periodo de aprendizaje. En este tiempo, no conocemos bien nuestras tareas y por ello intentamos identificar cuál es la mejor manera de realizarlas. Sin embargo, una vez que nos acomodamos al puesto, dejamos un poco de lado esa preocupación por innovar.

Pero, ¿qué pasaría si hubiese una manera mejor de hacer tu trabajo? ¿Y si pudieras ahorrar tiempo y esfuerzo solo reflexionando sobre la manera en la que terminas tus tareas? El efecto einstellung impide que veas esta realidad, pero lo cierto es que siempre hay espacio para la mejora, incluso en las ocupaciones menos creativas.

Mujer triste pensando en hacer terapia metacognitiva

3.- Tiempo libre

Muchas veces, cuando tenemos un rato para nosotros mismos, actuamos por inercia. En lugar de elegir una actividad que nos estimule, nos dejamos llevar por la rutina y el cansancio. Así, a pesar de que llevamos años queriendo probar un nuevo hobbie o practicar una afición, acabamos por dormitar delante de la tele o de la pantalla del ordenador.

¿Por qué actuamos así? En parte, el efecto einstellung es el responsable. Este sesgo cognitivo nos impide ver que existen mejores alternativas. Por eso, es necesario que reflexionemos de manera consciente sobre qué queremos hacer cuando tenemos un rato libre.

Como has visto, el efecto einstellung es uno de los principales responsables de que no le saques todo el partido posible al tiempo de que dispones. Al obstaculizar la búsqueda de alternativas, nos condena a cometer los mismos errores una y otra vez. Sin embargo, combatirlo es relativamente sencillo: tan solo tienes que proponerte ser más consciente de lo que eliges hacer en cada momento.

Por supuesto, esto es más sencillo de decir que de hacer. Aún así, conseguirlo tan solo requiere un poco de práctica. Si crees que prestarle más atención a lo que eliges en cada momento te puede ayudar, prueba a hacerlo durante unas cuantas semanas. Te sorprenderán los cambios que pueden llegar a producirse en tu vida en muy poco tiempo.