Las mayores dificultades en el camino hacia el éxito

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 22 mayo, 2018
Yamila Papa · 18 junio, 2014

No solemos tener en cuenta cuánto esa persona ha tenido que esforzarse o a qué cosas tuvo que renunciar para poder “ser lo que es” hoy. El camino hacia el éxito no es “soplar y hacer botellas” ni tampoco una suerte como ganar la lotería. Requiere de trabajo, esfuerzo, constancia y dedicación, entre otras cualidades.

Una frase que aborda el tema del éxito de una forma realmente grandiosa es la que pronunció Winston Churchill: “el éxito consiste en aprender a ir de fracaso en fracaso, pero sin desesperarse”. Lo cierto es que en la mayoría de los casos (por no decir todos), el camino hacia el éxito esconde varios peldaños de errores y equivocaciones, pero también algunos más de perseverancia.

Ningún triunfo nace de la nada, es preciso arremangarse y ponerse en acción. En ese periodo te esperarán muchos retos y obstáculos, tareas complicadas y otras cuestiones que nadie querría tener que enfrentar. También cosas que van a asustarte, que dejarán al límite tus fuerzas de continuar o te “seducirán” para desviarte de tu objetivo.

Ante todo ello, tu capacidad reside en saber esperar, analizar, afrontar las situaciones y seguir adelante.

¿Cuáles son las cosas más difíciles que debemos afrontar para tener éxito?

En el camino hacia el éxito nos encontraremos con una serie de obstáculos que nos pondrán a prueba. Si los afrontamos, aprenderemos y seremos capaces de seguir adelante. Sin embargo, esto no es tan fácil, pues hay algunas cosas que son difíciles de hacer. Veamos cuáles son.

Hombre empujando una piedra

1. Dar más de lo que recibes a cambio

El comienzo siempre es difícil, esto está escrito en el “manual del emprendedor”. Deberás invertir tiempo, esfuerzo y dinero en tu proyecto y a veces parecerá que estás tomando recursos para tirarlos a un barril sin fondo que nunca se completa. Sin dudas, será una causa de desmotivación, pero no debes sentirte así. Llegará el momento en que por fin comenzarás a ver el fondo del barril, se llenará y hasta se colmará.

2. Renunciar a varias cosas

Esto se debe a que los grandes proyectos consumen mucho de tu tiempo y tu energía. Eso no es fácil de entender por la mayoría de la gente que te rodea (familia, pareja, amigos, etc). Seguro deberás afrontar varias peleas o discusiones, que te dejen de lado, que “den por sentado” que no te reunirás con ellos como antes, etc.

Seguramente pasarás menos tiempo con tus seres queridos, no podrás irte de vacaciones o dedicarte por completo a esas actividades que tanto te gustan como hacer deporte, mirar una película o asistir a un curso.

3. Pasar por “tonto” ante tus equivocaciones

Muchas personas a tu alrededor no tendrás confianza en ti o en tu proyecto, pero no porque sean malas sino porque no comprenden lo que estás haciendo, no saben mirar más allá de su trabajo en relación de dependencia, están cómodos cumpliendo un horario de oficina, consideran que los negocios son para gente adinerada, etc.

Esto quiere decir que cuando cometas un simple error, serán los primeros en decir “ te dije que no funcionaría”. No te vuelvas loco ni te enojes con ellos, recuerda que la sociedad cree que todo está mal hasta que alcanza el éxito.

4. Tomar decisiones “inesperadas”

Los proyectos van cambiando con el tiempo, sobre todo los que van en un camino correcto. Es normal entonces, que en ese período tengas que ir modificando las decisiones, ya que deberás adaptarte a las exigencias o tendencias nuevas, a lo que el mundo “pide” para lograr sobrevivir.

Mujer ante dos caminos

Pero atención, que esto no significa dejar de lado tus valores o ideologías, simplemente, que a veces te verás obligado a cambiar el rumbo y tomar decisiones que nunca hubieras pensado que tomarías.

5. Continuar aunque te caigas

Los tropiezos en la carrera del éxito son más que frecuentes. Las heridas irán sanando naturalmente, no te preocupes. Pero lo importante, es que sigas adelante, no pares porque te duele la caída (que puede ser un simple resbalón o una que incluya huesos rotos, metafóricamente hablando, claro está).

La falta de confianza, la desmotivación cuando existe la reiteración de fracasos no deben hacer mella en ti. Nunca dejes de mirar el objetivo aunque estés tirado en el suelo.

Aprende cómo levantarte, sacudirte el polvo, arreglarte la ropa y continuar adelante.

6. Preocuparte por los que no lo hacen por ti

Tratarás con gente que no está interesada en tu proyecto, en tus sueños, en tu vida, etc. Tal vez te “topes” con aquellos que sólo quieran sacar ventaja y aprovecharse de tu negocio de una forma u otra. El éxito nunca se logra en solitario, no lo olvides, por ello, tendrás que hacer algunas concesiones a veces.

Busca aliados aguerridos y rudos, por más de que no te agraden mucho. Ten cuidado, igualmente, en la forma en que eliges a tus socios o colaboradores, para evitar más problemas y obstáculos en tu camino hacia el éxito.

7. Convivir con la incertumbre

Esta será una de tus compañeras más leales. Cuando los demás están apostando “por lo seguro” (como se dijo antes, un trabajo formal con horario establecido, por ejemplo), tú estarás pensando en una opción más arriesgada. Sin dudas que esto llevará a la incertidumbre, la inseguridad y los miedos.

No te dejes llevar por lo que el resto hace. Sigue tu propio camino hacia el éxito y recuerda siempre esta frase: “ser un emprendedor es vivir unos años como otros no lo harán, para vivir el resto de tu vida como otros no podrán”.